
Los hijos de Venezuela ya no pasean en bicicleta
Exijo por lo tanto como ciudadano venezolano un poco de sentido común, solo un respiro de sensatez y un ápice de buen hacer y de gerencia aplicada. Señores politiquillos de oficio: SIN SEGURIDAD NO HAY VIDA NI FUTURO POSIBLE, Y MUCHO MENOS SOCIEDAD.







