Dolarizar: No queda otra

GUILLERMO GARCÍA |  EL UNIVERSAL – domingo 22 de junio de 2014  12:00 AM – La situación de desequilibrio del mercado cambiario en Venezuela en los últimos 19 meses, y las recientes medidas adoptadas por el ejecutivo nacional de devaluar el bolívar y eliminar el Sitme; y creando el Sicad I y Sicad II, han llevado que el valor intrínseco del bolívar se haya pulverizado, generando cada día mayor presión sobre la tasa de tipo de cambio y en la desconfianza del bolívar como moneda de reserva, ahorro y patrimonio, lo que genera a su vez mayor presión sobre la moneda, creando un círculo vicioso de mayor inflación y mayor devaluación y perdida de la confianza. Esto ha llevado a pensar que una alternativa para romper con ese ciclo sea dolarizar plenamente.

En enero de 2000, Ecuador, estaba atravesando una grave crisis económica y política, lo que llevó al gobierno de ese momento adoptar el dólar de EEUU como moneda de curso legal. Con la decisión de dolarizar su economía  surgieron muchas preguntas y dudas por parte de la colectividad y los agentes económicos. Veamos una de ellas: ¿por qué hay este cambio de moneda en el país? Porque el Sucre (moneda ecuatoriana) se devaluó en el  año 1999 en más del 200% y las autoridades económicas agotaron todos los instrumentos monetarios  para controlar el incremento del dólar. El Banco Central intentó, mediante políticas heterodoxas, frenar a la divisa norteamericana sin lograrlo. El país necesitaba, según los argumentos de las autoridades y analistas que defienden el esquema, un golpe de timón, un viraje, un quiebre de expectativas que devolviera, sobre todo, la confianza en el futuro económico del país y restableciera los desequilibrios.

¿Dolarización plena en Venezuela la solución?

Por plena dolarización se entiende un paso más: desde la utilización puntual y limitada, al empleo oficial y total del patrón monetario dólar en todas las transacciones. El atractivo principal de la plena dolarización es que elimina el  riesgo de fuerte devaluación o repentina del tipo de cambio del país. Cuando se habla de dolarización, se describe el proceso en el que el dólar se convierte en moneda de uso nacional de curso legal, sustituyendo a la local del país que la adopta.

Cuando un país adopta la dolarización formal en su economía, es indudable que lo hace buscando beneficiarse de las ventajas que este sistema, en teoría, ofrece, tal como mencionan Berg y Borensztein (2000): "la plena dolarización permite, en principio, evitar crisis cambiarias y de balanza de pagos. Al no haber una moneda propia, no pueden producirse bruscas depreciaciones ni súbitas salidas de capital, motivadas por el temor de una devaluación". Por ende, es una medida que implica estabilidad económica. Además entre los beneficios más importantes de dolarizar se destacan:

  • Estabilización y reducción de la inflación a niveles internacionales de un dígito
  • Bajas tasas de interés y con ello mayor acceso a los capitales.
  • Eliminación de riesgo de emitir dinero sin respaldo lo que provocaba altos índices inflacionarios.
  • Se descarta cualquier influencia política en el manejo monetario y fiscal del país.
  • Credibilidad en el esquema monetario y en consecuencia atracción de capitales extranjeros.
  • Mayor integración a mercados internacionales, de capitales y valores atrayendo inversión foránea.
  • Balanza comercial refleja la realidad productiva del país al no poder devaluar la moneda y beneficiar a los exportadores con esta medida.

La dolarización, no es la fórmula mágica para resolver los problemas económicos del país, pero logrará, a corto plazo, una estabilidad monetaria que incluye una reducción drástica de la inflación a nivel de un dígito, tasas de interés bajas, y de la incertidumbre para invertir. Se recuperará el ahorro y el patrimonio de los venezolanos, porque se elimina el riesgo de la devaluación, se mejora la capacidad de compra real de los salarios al eliminar los riesgos de devaluación y alta inflación, y el financiamiento crediticio mejora y reduce los riesgos de devaluación y de tasas de interés para la banca y de las asimetrías de captación de recursos para la banca y el mercado de valores (corto vs largo plazo). Finalmente, la dolarización alentará la inversión extranjera y nacional de largo plazo por la estabilidad monetaria y baja inflación, y potenciará  fuertemente la  posibilidad de inversiones de las grandes petroleras multinacionales en la Faja,  e inversiones agroindustriales y agrícolas de los países del Mercosur y América Latina.

Actualmente cuando el alto Gobierno debate la implementación de un mercado cambiario de tipo de cambio único, la dolarización plena de la economía puede ser la alternativa para romper totalmente con las expectativas de devaluación futuras y abatir la inflación a un dígito en el mediano plazo, ("Teoría de las Expectativas Racionales" HER, a la que me referí en la pasada entrega)  mejorando la calidad de vida de los venezolanos ¿Se atreverá el Gobierno a dolarizar como lo hizo Ecuador en su momento?

(*) Asesor Financiero. Candidato AMDP Harvard University

Dirección-E: [email protected]

Twitter:@asesorfinaciero

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