La economía Informal

LA ECONOMÍA INFORMAL

“Hay una gran diferencia entre tratar a los hombres con igualdad e intentar hacerlos iguales. Mientras lo primero es la condición de una sociedad libre, lo segundo implica, como lo describió Tocqueville, “una nueva forma de servidumbre”. Friendrich a von Hayek.

El sector de los trabajadores informales en Venezuela ocupa más de cinco millones de trabajadores, más de la mitad de la población activa y al año sólo aporta el 15% del Producto Interno Bruto, similar a lo que PDVSA con sólo 46 mil empleados. Su dispersión provoca que sea una unidad económica de baja productividad.

Desde un punto de vista macroeconómico, la explicación de este fenómeno se encuentra en la llamada “globalización” de los procesos económicos y lo que ello implica: la desregulación constante de los mercados, la reestructuración de la producción (a través de la subcontratación y la tercerización y la desreglamentación del estado. Las condiciones y los derechos fundamentales de los trabajadores se vieron afectados por dichos procesos.

Después de los atentados del 11 de septiembre, los indicadores estadísticos indican una desaceleración de la actividad económica mundial: este suceso afectó las economías de varias partes del mundo, presentando un aumento de las de inflación en lo referente al crecimiento de la producción. Según el documento de la OIT Tendencias Mundiales del Empleo, el crecimiento económico cayó a un .06% en 2001 y estaba prevista una disminución de un 06% para el 2002. En el 2002 la tasa de desempleo alcanzó cerca del 10%. La mayor preocupación es el aumento del desempleo entre los jóvenes.

Según la OIT, las Economías de la América Latina y el Caribe presentarán un decrecimiento económico importante. Las economías regionales son vulnerables a las crisis.

Para algunos autores, que han seguido la historia de la economía informal, consideran que la posición de la misma, ha cambiado como resultado de las políticas neoliberales. El tamaño de la economía informal ha aumentado y las condiciones de trabajo entre el sector formal e informal ya no difieren dramáticamente. La única diferencia que divide a la economía formal de informal actualmente es muy incierta. En la práctica comprende tres categorías de actividades informales. La primera categoría es la actividad informal, la cual es integrada en la economía global al encontrar espacios a lo largo de la cooperación local. El segundo panorama de actividades informales es donde se conecta con la economía global a través de la subcontratación. El último es la marginalización de actividades informales. Otra nueva dinámica en actividades informales es la cooperación trasnacional que ocurre como resultado de la inmigración. Las remesas y los lazos que mantienen los inmigrantes con su país de origen, también constituyen una actividad económica comunitaria.

Al examinar las limitaciones de las bases sociales de cooperación y solidaridad, indica que las instituciones públicas y culturales deben fomentar éstos lazos informales basados en la sociedad. Compartir un espacio geográfico común, en posición social o herencia cultural, es una fuerza que da como resultado cooperación.

Las restricciones adicionales en la cooperación de las economías informales incluyen las malas condiciones de trabajo, con largas cargas horarias, pagos ocasionales y pocos beneficios.

En resumen el incremento del empleo informal es una consecuencia de las normas y regulaciones, la descentralización, la reorganización de la producción y del proceso del trabajo.

Según Tokman, la economía informal en América Latina se caracteriza como aquella que agrupa actividades que requieren poco capital, tecnologías simples y salarios marginales. Esto siempre que el ingreso de los individuos al mismo es relativamente fácil.

WEGO (Women in Informal Employment Globalizing and Organizing ) propone la siguiente definición: “Todos los trabajadores (rurales y urbanos) que no gozan de un salario constante y suficiente, así como todos los trabajadores a cuenta propia excepto los técnicos y los profesionales – forman parte de la economía informal. Los pequeños comerciantes y productores, el micro emprendedor, los empleados domésticos, los trabajadores ocasionales (los limpiabotas, los transportistas, la gente que trabaja a domicilio, por ejemplo en la confección o en la electrónica, y los vendedores ambulantes) integran la categoría informal de la economía.
Las definiciones propuestas nos indican que, en la actualidad, la mayoría de los trabajadores en el mundo se encuentran en esta situación y que la característica fundamental de las actividades informales es la precariedad de las condiciones de trabajo en la cual se encuentra el trabajador.

En Venezuela, si bien el proceso de industrialización empezó más tarde, el mismo fue muy intenso: el país se convirtió en uno de los más urbanizados de la región y el sector manufacturero se expandió muy rápidamente. Con el control de los yacimientos petrolíferos el Estado fue capaz de implementar políticas sociales redistributivas.

Pero la situación actual es muy preocupante ya que se mezcla con la incertidumbre política. El empleo informal no agrícola representa el 47% de las actividades económicas. En 1994, el 24.5% de las pequeñas y medianas empresas (rurales y urbanas) eran informales y actualmente se estima que ese porcentaje es de 52.6% .

Las políticas del Estado en cuanto a la administración de la renta petrolera fue conduciendo al país hasta la crisis actual. Toda la estructura económica estuvo soportada por la renta petrolera y el endeudamiento externo. Se invirtió por completo la situación hasta entonces tradicional de la Venezuela petrolera, de un Estado rico frente a una burguesía relativamente pobre; hoy una burguesía inmensamente rica se enfrenta a un Estado en bancarrota. Algunos sectores de la economía, la agricultura e industria mostraban cierto crecimiento, pero no el suficiente para contrarrestar la reducción de la acción del Estado en servicios sociales, subsidios y transferencias, en detrimento del bienestar de los sectores de menores ingresos. El mercado de trabajo no creció a la par de la demanda de nuevos puestos de trabajo, ni compensar la pérdida de puestos de trabajo en el sector moderno de la economía. Esta situación fue propiciando el crecimiento del empleo informal de baja productividad e ingresos, lo cual influye en un deterioro mayor del ingreso familiar.

En los últimos cinco años hubo un excelente repunte de los ingresos por el alza de los precios del petróleo, pero una errática administración y peor política en la dirección del Estado desperdició la oportunidad de crear las bases para modernizar la estructura económica, la educación y crear las instituciones necesarias que reorientaran la modernización del país.

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