
“En esta Empresa trabajar en complicado”.
“Esta Empresa es un lugar fantástico donde puedo sentirme realizado/a”.
“Patricia es una mujer generosa... un encanto de persona”.
“Blas es un hombre detestable y cruel”.
“Yo soy una mujer incapaz de hacerle mal a nadie”.
“Yo soy un hombre fracasado...”
(*) Lic. Javier Barbero - En los ejemplos anteriores podemos ver una tendencia que todos tenemos al relacionarnos con el Mundo, con los demás y con nosotros mismos/as: la de emitir juicios sobre cómo son las cosas, las personas, y sobre cómo somos nosotros mismos.
Si bien no hay nada de malo en emitir opiniones o juicios, generalmente caemos en una trampa muy peligrosa: “Creemos que lo que nosotros juzgamos y observamos es la “Verdad”. Como si nuestras apreciaciones tuvieran la capacidad de describir objetivamente cómo es la empresa en la que trabajamos, cómo es Patricia y cómo somos cada uno de nosotros.



