18/07/2016

El Estimulo.com

El ex ministro de Planificación, Jorge Giordani, planteó en su columna dominical en Aporrea una serie de estrategias para superar la crisis económica que enfrenta el país, algunas de ellas opuestas a lo que profesaba cuando era parte del gabinete de Hugo Chávez.

Giordani sostuvo que las incoherencias del gobierno en el área económica, “con cambios imprevistos y una improvisación en las decisiones”, dificulta entender lo que está ocurriendo en Venezuela luego de marzo de 2013, con la muerte de Chávez. Pero, no toma en cuenta que muchas de las políticas actuales fueron implementadas por el “Comandante Eterno”.

La receta del ex funcionario para salir “del atolladero en que nos encontramos con una alta inflación y una severa recesión económica” consta de 12 puntos:

1. Asumir la crisis ante el país decretando un período de ¨Emergencia Revolucionaria¨.

2. Remoción y reestructuración inmediata del Gabinete Ejecutivo del Gobierno Nacional.

3. Sustitución de la Dirección Nacional del Psuv y convocatoria a un Congreso Extraordinario del mismo, organizado desde la base del partido y no desde las cúpulas que han sido deslegitimadas a partir de la derrota electoral de diciembre de 2015.

4. Nacionalización del sistema financiero y del Comercio Exterior.

5. Reorganización total de las empresas estratégicas: Pdvsa, Electricidad, Telecomunicaciones, Empresas de Guayana, Alimentación y Suministros.

6. Alcanzar una unificación cambiaria.

7. Reforma fiscal progresiva y radical.

8. Atención y mantenimiento de las conquistas sociales alcanzadas durante el período 1999-2013, con medidas de protección a los sectores más vulnerables de la población.

9. Lucha frontal contra el “burocratismo” y sus secuelas deformadoras del modelo socialista. Reestructuración del aparato estatal y sus deformaciones.

10. Decretar una Ley draconiana contra la corrupción.

11. Movilización de todas las fuerzas a favor del proceso revolucionario bolivariano.

12. Llamado a la solidaridad internacional ante la arremetida imperialista del gobierno de Estados Unidos y de sus representantes del fascismo criollo.