Si hacemos el listado de los cien primeros países hacia donde se canalizan las exportaciones venezolanas se descubre que los tres primeros lugares están ocupados por Estados Unidos, China e India. De acuerdo a las cifras del año 2016, esas ventas ascendieron a 29.281 millones de dólares, 11.439 millones de dólares y 5.079 millones de dólares respectivamente. En los tres casos se trata de ventas fundamentalmente de petróleo.

Los tres últimos lugares están ocupados por Gana, Madagascar y Armenia. Al primero de estos – que ocupa el lugar número 100 – se le exportaron 4 mil dólares y al segundo, en el lugar 99, se le vendieron 5 mil dólares. En el primer caso se trata de “maquinaria, aparatos y artefactos mecánicos”, y en el segundo “manufacturas diversas de metales comunes”.

Entre estos tres últimos países, y los tres primeros, hay 94 países, de todos los continentes, que algo le compraron a Venezuela en el transcurso del año 2016. Ese hecho muestra una realidad sumamente interesante. Exportar a 100 países diferentes, aun cuando sean pequeñas cantidades, es un tremendo capital relacional de Venezuela. Indica que hay cientos de exportadores que realizan pequeñas ventas al exterior, cultivando contactos y pequeños nichos de mercado. Hay muchas mercancías diversas – muy diferentes al petróleo – que encuentran su comprador en el ancho mundo contemporáneo. Además, cabe destacar que aun cuando los productos estrella en las exportaciones nacionales – petróleo, hierro, aluminio, petroquímicos- están en manos estatales, ese goteo de muchas y pequeñas exportaciones de mercancías diferentes refleja un esfuerzo empresarial privado, que se relaciona con el exterior aun sin contar con el apoyo que la mayoría de los países le aportan a sus pequeños y medianos empresarios que incursionan por el mercado internacional.

Otro hecho importante de considerar es que no es tan cierta la hipótesis cien veces repetida de que los países cercanos o vecinos son los socios naturales de un país como Venezuela. Hay países cercanos -como Colombia y Brasil – que son buenos socios comerciales para nuestro país, pero hay muchos otros – en el Caribe sobre todo – que aun cuando cercanos, no constituyen mercados atrayentes para nuestras mercancías. Lo importante en última instancia no es la distancia del mercado de destino, sino la magnitud de las mercancías que en él se pueden colocar en condiciones competitivas.

La potencialidad exportadora de Venezuela es alta, pero para que cualquier potencialidad se convierta en realidad se necesita de políticas y esfuerzos institucionales serios y sostenidos en esa dirección. Contar con un organismo especializado en la promoción de exportaciones, como sucede en la mayoría de los países latinoamericanos -ProColombia, ProMéxico, ProChile – , agilizar los procesos administrativos por la vía de la Ventanilla Única de Comercio Exterior, capacitar a los potenciales exportadores, contar con una red de Agregados Comerciales en las Embajadas, altamente profesionalizados, que abran mercados a las mercancías venezolanas, son algunas de las medidas que la realidad venezolana reclama.