¿Qué esperar para este año desde el punto de vista comercial?

No cabe duda que la incertidumbre y la desconfianza del entorno económico, político y social condiciona el comportamiento comercial e individual de los venezolanos. Un análisis de esta situación implica la consideración de una serie de variables que trataremos de abordar al respecto:

1. La tasa de inflación oficial anualizada es de 57%, no obstante, la tasa de inflación observada es superior a la cifra estimada por el BCV. Esa situación por supuesto influye sobre la conducta de compra del consumidor, el cual prefiere gastar su dinero en artículos que no se le deprecien como lo hace el efectivo.

2. El control del gasto por internet y el límite establecido de 300 dólares por persona al año, se convierte en un obstáculo al aprovechamiento de la oportunidad de abrir tiendas en línea a pesar de las mejoras tecnológicas y el creciente acceso a internet. Aunque hay venezolanos que disponen de tarjetas de débito y crédito extranjeras, la gran mayoría no tiene acceso para comprar por este medio.

3. La escasez de los productos más básicos como los alimentos y los de uso personal ronda actualmente el 48%, y se estima que pudiese superar ese valor. Esta situación es considerada una consecuencia de la limitación en la disponibilidad de dólares suministrados por el gobierno venezolano, que obliga a  los comerciantes se vean en la necesidad de limitar sus ofertas para evitar quedarse sin inventarios. También, la alta inflación se comporta como un agravante de la carestía de los productos, ya que los consumidores tienden a comprar grandes cantidades de productos cuando los encuentran por el temor a que después haya que pagarlo más caro o que por escasez no se pueda comprar.

4. Las tiendas Mercal, PDVAL y otras no son realmente una buena opción para la mayoría, ya que a pesar que, el objetivo de proporcionar productos altamente subsidiados y con precios regulados a las personas que disponen de menores recursos no ha surtido el efecto esperado. Se percibe que las ventas promedios son extremadamente bajas como consecuencia del mismo problema de escasez, por lo que tienen poco impacto en la inflación.

5. Las cadenas  de farmacias comercializadoras de medicamentos, productos de cuidado personal, belleza, para el hogar y comestibles, ha  sido el canal  con el mejor rendimiento a medida que este tipo de establecimiento ha expandido su oferta. El hecho de que existan en el país más de 4 mil establecimientos con estas características, ha facilitado la expansión de los mismos, ya que  no requieren de nuevas inversiones en sus construcciones y aprovechan las cercanías con las comunidades vecinales para ofrecer diferentes productos en un solo lugar.

Las expectativas de mejoras comerciales habría que enfocarlas en el suministro de alimentos y productos de primera necesidad dado los altos niveles de escasez y desabastecimiento. Por tanto, es de esperar  que la escasez y la inflación permanezcan  en el tiempo, porque ni importar los productos ni producirlos será de un día para otro. Cualquiera de las dos vías de incrementar la oferta requerirá en el mejor escenario un tiempo no menor a tres meses.

Sin embargo,  es ahora con más razón que la gerencia de los establecimientos comerciales  requiere dar pasos más seguros para lograr la rentabilidad que les permita  superar  la situación crítica que se espera ocurra este año;  y esto se logra, con una adecuada integración del proceso de planificación estratégica y su ejecución.

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