La ultima semana del mes de Mayo ha sido rica en información económica de carácter global, pues se han dado a conocer los datos que trimestralmente elabora el Banco Central de Venezuela sobre los más importantes indicadores macroeconómicos, así como también se han publicado los dato del INE sobre empleo y desempleo, al mismo tiempo que se han conocido las cifras sobre el estado de las finanzas públicas y sobre los niveles de producción de petróleo.

En este breve artículo queremos centrar nuestra atención en dos aspectos de la economía venezolana que se han puesto de relieve al calor de dicha información estadística: la dinámica que se observa en el PIB y la dinámica que se observa en las importaciones.

Con respecto al PIB ha sido suficientemente publicada la información de que el PIB en el primer trimestre aumentó en un 7.9 % con relación al mismo período del año anterior. Esa cifra pone de relieve, a nuestro juicio, dos cosas: por un lado, que la economía venezolana se encuentra claramente inserta en un etapa de crecimiento, pues se enteran seis trimestres consecutivos en que la tasa de crecimiento del PIB presenta valores positivos. En segundo lugar, se pone de manifiesto que la velocidad de ese incremento se va reduciendo, pues en los dos trimestres anteriores esa tasa de crecimiento había sido de 14.1 % y de 11.2 %. La tasa actual de 7.9 % indica que la economía venezolana, después de haber recuperado los profundos decrecimientos que se presentaron en los años 2002 y 2003, va acercándose, sin haber llegado todavía, a los niveles de crecimiento que pueden constituir su tasa estable de crecimiento a largo plazo.



En el campo del comercio exterior ha llamado la atención el crecimiento que se observa en las importaciones. Efectivamente las importaciones totales realizadas por el país han pasado de 6.1 mil millones de dólares en el primer trimestre del 2004, a 10.6 mil millones de dólares en el primer trimestre del 2005. Sin embargo, es bueno mencionar que en el último trimestre del año 2004 las importaciones alcanzaron un nivel de 11.2 mil millones de dólares, lo cual significa que en el primer trimestre de este año éstas han presentado una baja con respecto al trimestre inmediatamente anterior. Dicho en otras palabras, la cifra reciente no representa una cifra desconocida o inédita para la economía venezolana, aun cuando las cifras de diciembre siempre son las más elevadas del año por el efecto de las mayores compras de navidad.

Otro aspecto interesante de destacar en relación a las importaciones, es que el componente de las mismas destinado al consumo final ha venido aumentando en forma sistemática a lo largo del año 2004, pasando de 690 millones de dólares en el primer trimestre a 1502 millones de dólares en el último trimestre de ese mismo año, bajando posteriormente en el primer trimestre del 2005 a un nivel de 1120 millones de dólares. Con los bienes destinados al consumo intermedio la situación es similar: aumentan las importaciones en forma acelerada durante el 2004, pero caen al comenzar el 2005. Con el único componente de las importaciones con el cual no sucede ese fenómeno es con los bienes importados para efectos de formación bruta de capital fijo, los cuales aumentan hasta más que duplicarse durante el 2004, pero esa tendencia se mantiene al inicio del 2005, hasta llegar a un monto de 1.555 millones de dólares. De esa cantidad, 1.302 millones, es decir, el 84 %, corresponde a inversión privada no petrolera, lo cual parece reflejar que ese sector de la economía vuelve a asumir riesgos y lideratos en materia de inversión.