Ante las interrogantes de que, ¿sí estarán los estudiantes universitarios preparados para enfrentar a la nueva oferta laboral que se les avecina, de que, si éstos dispondrán de las habilidades necesarias para prosperar durante la IV Revolución Industrial y que si las universidades les están preparando adecuadamente?

Líderes académicos, empleadores y legisladores del Reino Unido con el apoyo del Grupo Financiero HSBC, se reunieron para discutir, una vez más, para analizar lo que pueden hacer las universidades para preparar a los estudiantes para el futuro.

Según el jefe de la Social Market Foundation, economista Scott Corfe se avecinan nuevos empleos diferentes a los existentes hoy día. No obstante, aseguró que no habrá menos empleos. También, aclaró que no todos los nuevos empleos serán relacionados con la programación. Lo que si será necesario es una mayor demanda de habilidades creativas, mientras que las de programación serán automatizadas con el tiempo. Otros asistentes, coinciden con Corfe en que sea cual sea el futuro del trabajo, el esfuerzo debe estar centrado en adquirir habilidades creativas y no en contenido que se pueda desactualizar en el futuro 



Algunos de los asistentes argumentaron que la clave es agregar la ¨A¨ de arte al término STEM, disciplina que no solo fomenta un enfoque creativo en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas, sino que también promueva el trabajo en equipo.

Según la nota de theguadian.com, el director de Jaguar Land Rover, Graham Thompsett, agregó que no es solo creatividad lo que se requiere, sino también curiosidad, una habilidad que él cree que no solo falta en los currículos de las universidades, sino que también la están eliminando de los planes de estudio.



“He visto a estudiantes de derecho llegar con un montón de sentido común de su vida cotidiana. Comienzas a enseñarles y en aproximadamente un año pueden darte una conferencia sobre derecho contractual, pero ya no pueden resolver un problema que probablemente podrían haber resuelto cuando entraron”, señaló Thompsett.

Algunos estudiantes responsabilizan a las universidades de no estar suministrando las habilidades que necesitan desarrollar, especialmente por la cantidad de dinero que están pagando. Aspecto que es rebatido por Thompsett, al destacar la responsabilidad que deben jugar los empleadores; lo que significa, tener una mejor comunicación sobre las habilidades que necesitan los egresados para que las universidades puedan cumplir con su cometido.  En otras palabras, los empleadores deben cambiar también.

Otros no están de acuerdo con la idea de que el único propósito de una universidad, y por lo tanto de un profesor, sea simplemente la empleabilidad del estudiante.

“La idea de que podrás estudiar algo a los 18 años y, tres años después, tendrás todo lo que necesitas para ayudarte hasta que tengas 75 años. Si alguna vez fuera cierto, ciertamente no lo es ahora “, dijo Sandy Lindsay, fundadora y presidenta de la consultora de comunicaciones Tangerine.

Aunque sostiene que las universidades siempre serán un proveedor confiable de educación, los nuevos métodos de aprendizaje deben tomarse en consideración, como el aprendizaje en “microchunks” o en pedazos pequeños.

Agregó que hace años los amantes de la música solo podían disfrutar comprando discos LP y ahora, gracias a iTunes o Spotify, se puede escuchar en cualquier momento y en cualquier lugar. Para ella, el acceso a la educación es el mismo, más accesible ahora que nunca antes.

“Se puede ver a muchos estudiantes que podrían querer empaquetar su aprendizaje de manera diferente a lo largo de un curso de vida”, dijo Lindsay. “Me parece que ahí es donde está el futuro”.

Con información de Paulette Delgado en Observatorio de innovación educativa.



Deja un comentario