
Detección temprana y fuerza de voluntad pueden salvar vidas
La Organización Mundial de la Salud estimó que en 2005, 17,5 millones de personas murieron a causa de enfermedades cardiovasculares (ECV) lo cual representa un 30% de todas las muertes registradas, siendo la principal causa de fallecimientos en el mundo; 7,6 millones de esas muertes se debieron a la cardiopatía coronaria y 5,7 millones a los accidentes cerebrovasculares (ACV).










