
El País tiene la soga al Cuello
Ahorcan al país y somos parte de eso, porque de manera sumisa nos prestamos al juego de la indecencia, de la corrupción, entendiéndose que corrupción no sólo es para aquellos que se benefician con el dinero extra para el logro de sus objetivos sino también por el empeño de la palabra y la manipulación de ella, valiéndose de la falsedad que lesionara a otro que confía para congraciarse con el supuesto amigo. ¿Amigo?










