
Ira y Farsa
“La corrupción descarada, la especulación inmisericorde, el deterioro de los servicios públicos, la desinversión de los capitales, el descaro de lujos y viajes, las mil formas de ineficacia gubernamental, la burla del Seguro Social, la insuficiencia de empleos y salarios, la irritación que produce ver muchos políticos dedicados a sus cosas con el dinero del país, el vuelo inasequible sobre nuestras cabezas de los triunfos macroeconómicos esgrimidos por el gobierno, (el mayor crecimiento de América latina en 1991,etc.), que no alteran ni la miseria ni la creciente dualidad del país dividido por un abismo cada vez más insalvable entre pobres y ricos”.









