
Francia y el retorno a la Grandeur
El caprichoso y cíclico devenir de la Historia, podría hacer que al cabo de 50 años asistiéramos en Francia a la Restauración del espíritu de la Grandeur.
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El caprichoso y cíclico devenir de la Historia, podría hacer que al cabo de 50 años asistiéramos en Francia a la Restauración del espíritu de la Grandeur.

En este mes celebramos con mucha pompa una fecha de suma relevancia histórica: los 200 años de la Declaración de la Independencia. Este hecho sin embargo entraña no pocas incongruencias, las cuales se han venido arrastrando como añejas aguas hasta nuestros días.

El problema gravita en la agenda pública desde hace muchos años sin solución definitiva. Según el proyecto de transformación física de los barrios del Ministerio para la Vivienda y Hábitat de la República Bolivariana de Venezuela: “…en estas zonas donde habita un poco mas del 50% de la población venezolana, radica la corriente principal de la producción de viviendas en el país.

En cambio ahora si hay “voluntad política”, pero no para procurar los cambios que necesita el país a los fines de mejorar el desempeño de las estructuras administrativas e institucionales, sino las que necesita “el partido” para mantenerse en el poder, vertidas en el proyecto del “Socialismo del Siglo XXI”, en donde el “partido” es el “gobierno”.

18 economistas, de reconocida y dilatada trayectoria profesional en el país, elaboraron en presente Manifiesto, que a continuación presentamos a nuestros lectores, como un servicio público.

América Latina corre el riesgo de abordar un oxidado vagón al pasado, a las trincheras ideológicas que dividieron al mundo durante la Guerra Fría. Corre el riesgo de desperdiciar, una vez más, su oportunidad sobre la Tierra, si no logra honrar la deuda con la democracia, con el desarrollo y con la paz de sus pueblos.

Por esta circunstancia afirmo que estamos regresando a la política. Lentamente los venezolanos están abandonando las tentaciones dogmáticas y populistas que han caracterizado la cultura política del país. Nos encontramos, en consecuencia, ante un escenario donde la apuesta por las autonomías políticas regionales puede constituir una forma plena de ejercitar la política y, al mismo tiempo, proporcionar credibilidad a las recetas para enfrentar los problemas concretos que afectan a los ciudadanos.

Para explicar sus estrepitosos fracasos y sus horribles crimines, los socialista han desarrollado todo un complejo y sofisticados sistema de excusas y justificaciones.

Las necesidades propias de este siglo ameritan tratamiento ad-hoc. Donde los conceptos de soberanía e intervención han perdido vigencia, frente a la necesidad que tienen las naciones de convivir interna y externamente, lo cual sólo puede lograrse a través del “orden jurídico, institucional y social”.

La prueba de fuego con Rusia será la Renovación del Tratado Start I (Tratado de Reducción de Armas Ofensivas Estratégicas) que expira en diciembre del 2009 y que podría concluir con la firma con Putin de un nuevo y necesario Tratado de Misiles Antibalísticos (MAB) y caso de llegarse a un acuerdo entre ambas partes, podríamos asistir a la sustitución de la doctrina geopolítica del unilateralismo de Bush por la del Bilateralismo de Obama-Putin.

«El problema de fondo es que Venezuela tiene una sociedad muy poco propicia a la revolución, tal como la entendemos los marxistas. El petróleo ha creado en nuestro país una sociedad muy semejante a la de España en los siglos XVI y XVII. Mendigos, pedigüeños, intrigantes de corte y burócratas constituyen el grueso de muchas capas sociales o tienen peso ahí. Una sociedad así produce revueltas pero no revoluciones, brotes pero no tormentas sociales. Y sobretodo, en una sociedad así, todos esperan cambios sin hacer esfuerzo casi y soluciones más rápidas que el rayo.» Esta es la última Parte del presente artículo.

Como bien dice la experiencia, los que están inmersos en un problema, mayoritariamente son los que menos cuenta se dan de las realidades o de la real magnitud del mismo; sino fuera por las pocas voces de honestidad o inocencia imprudente en otros casos que alertan contra esto, viviríamos ignorantes de la verdad.