
La Complejidad Organizacional
La complejidad no se reduce a la incertidumbre, es la incertidumbre en el seno de los sistemas ricamente organizados. La complejidad está en la cotidianidad, no solamente en la sociedad sino a nivel particular en cada una de las personas. El paradigma de la complejidad provendrá del conjunto de nuevos conceptos, nuevas visiones, de nuevos descubrimientos y de nuevas reflexiones que van a conectarse y reunirse. Es necesario abandonar los programas, hay que inventar estrategias para salir de la crisis, se requiere abandonar las soluciones que solucionaban las viejas crisis y elaborar soluciones novedosas. La complejidad no es una receta para conocer lo inesperado, pero nos vuelve prudentes, atentos. La complejidad requiere una estrategia. El pensamiento complejo requiere, no olvidar que la realidad es cambiante, lo nuevo puede surgir y de todos modos va a surgir. Las organizaciones necesitan orden y desorden; no hay recetas de equilibrio. La única manera de luchar contra la degeneración es la regeneración permanente y de reorganizarse

