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Gerencia y Crecimiento Espiritual
El buen gerente, no debe descuidar en este corto tránsito por estas dimensiones, el desarrollar su evolución espiritual, el sorprenderse en sus actuaciones con todas sus imperfecciones y emprender esa labor que le permita liberarse de las contaminaciones que le incrementen su karma, por el contrario, debe estar atento de mantener encendida su vela que ilumine su caminar y le permita aportar lo mejor de lo mejor, al cumplir con su misión. Es hora de rescatar nuestra autenticidad, de proporcionar ese amor que traemos y que debemos de compartir con aquellos que transitan con nosotros, con quienes nos interrelacionamos, es necesario y es indispensable desechar las innumerables escapatorias que hemos establecido y que nos tienen sujetos, debemos enfrentarnos con nuestra ley de servicio.