
El Don del Dominio Propio
Al estudiar la historia universal descubrimos que el hombre se ha empeñado en conquistar a otros. Desde tiempos ancestrales el reconocimiento y poderío de los grandes líderes radicaba en su capacidad para someter a otros poderosos. Los Aztecas y los Tlaxcaltecas combatían para apoderarse de sus territorios; los Romanos expandieron su imperio por toda Europa, África y Medio Oriente; los franceses, encabezados por Napoleón, obtuvieron triunfos históricos sobre otras naciones.










