
Palabras para Eugenia León
Se llama Eugenia, una niña, que un día descubrió que sus ojos no sólo servían para mirar, sino para reinventar el mundo. Un acto de magia para el cual sólo hace falta abrir los párpados que, como sístoles, danzan rítmicamente en armonía con los rayos solares, las alas de los pájaros, el movimiento de una hoja, o las sinuosidades de una lluvia que no se detiene cuando su garúa toca la tierra sino que se eleva de nuevo como un espejo incandescente retratando su interior de arcoìris.










