A quienes les gusta escribir la historia reconocen que sus episodios se desarrollan en tiempos diferentes a los del cronograma, por tanto no cuentan solo las 24 horas del día,  30 días del mes o los 365 del año para apurar un desenlace político, son determinantes eso sí, las estrategias, las decisiones claves que conllevan a un resultado impactante en la superación de las crisis políticas en cualquier país del mundo.  Sobre este tema relató John Reed en su magistral obra “los diez días que estremecieron al mundo”, cuando registra como desapareció la Rusia milenaria de los zares en el proceso de acciones ejecutadas por el partido bolchevique en el año 1917, en eventos que marcaron la historia universal, próximos a cumplir el primer centenario en octubre 2017.

Por tanto henos aquí a un año del triunfo legislativo de la población venezolana, el 6 de diciembre pasado, cuando esperanzada la votación popular en la fórmula ofrecida por la MUD, arrasaba con todas las trabas, trampas, argucias, que los poderes públicos y sus instituciones, llámense TSJ, Asamblea Nacional, CNE y el poder ejecutivo y su vasta estructura de ministerios y empresas del estado, para impedir la decisión aplastante y mayoritaria del pueblo, de dotar a la dirección opositora de una representación calificada de 112 diputados o mas dicen algunas versiones, de la pela mas vergonzante que haya sufrido representación gubernamental alguna en nuestra historia republicana.

¿Qué ha sucedido entonces en un año?, donde se crearon las expectativas desde la Asamblea Nacional de salir de esta pesadilla en 6 meses, o en su defecto producir en 2016 una salida electoral, que resolviera la angustia de un país, que clama el fin del peor gobierno y del presidente de la república mas inepto que hayamos tenido desde 1830 hasta nuestros días.

La ineptitud presidencial ha producido el rechazo cercano al 90%, ya que la hambruna, el desabastecimiento, la escasez, entre otras carencias, el envilecimiento de la vida ciudadana registrado gráficamente con gente hurgando en la basura, incluso con prácticas de canibalismo en las cárceles, en fin la perdida de la condición humana en general, solo se ha registrado en nuestra historia en la guerra de independencia  del siglo XIX.

¿Qué resiente la población?, somos un país atragantado ante la ausencia de una estrategia compartida e impulsada por el conjunto de la MUD; en cada lance de calle, movilizaciones, protestas, resaltan los forcejeos, las marchas y contramarchas, sin hoja de ruta certera. A un año del 6-D 2015 quedó en vilo el RR, otros ofrecen la Constituyente, la enmienda, 350, en fin en un casting de propuestas, lejano a una alternativa sólida que acabe con esta pesadilla de régimen.

A la gestión de Maduro, no la salva nadie, ni el diálogo manipulado, ni el cono monetario, se le acabó el tiempo hasta de respirar, siendo necesario para que esto culmine en el marco constitucional, la conformación de un Gran Acuerdo de Unidad Nacional, donde partidos políticos, sindicatos, academia, estudiantes, empresarios, iglesia, se encuentren representados y reconocidos. La barbarie no debe ser nuestro destino.

 

Froilan Barrios Nieves                                                                                  Movimiento Laborista