La Cámara de Comercio de Maracaibo, se pronunció sobre los recientes aumentos del salario mínimo y del bono alimenticio que ha decretado el Gobierno Nacional, dejando a un lado los diversos problemas económicos estructurales del país -afectando directa e indirectamente- a los empresarios y trabajadores.

Los representantes de este gremio regional aseguran que: “la inflación desbordada terminará por consumir el nuevo aumento” y hacen un llamado al Poder Ejecutivo, a que asuma las medidas necesarias para solventar el problema económico.

Lea aquí el comunicado:

“Ante la enorme crisis económica y social que amenaza al trabajador venezolano, la Cámara de Comercio de Maracaibo quiere fijar posición pública sobre los recientes aumentos del salario y del bono de alimentación socialista, decretados por el Gobierno Nacional.

Debido a la actual inflación desbordada, los trabajadores venezolanos necesitan de un incremento de sus ingresos para poder sobrevivir. Sin embargo, todo aumento salarial que se haga sin resolver los problemas estructurales de la economía ni cambiar el modelo económico que lleva a cabo el Gobierno Nacional, termina por empeorar el problema. Dicho modelo económico, caracterizado por un exceso de controles e inseguridad jurídica, ha destruido la capacidad productiva y de inversión del país, lo cual ocasiona más inflación, más escasez, y más desabastecimiento de bienes y servicios. La crisis en la infraestructura nacional y el deterioro de todos los servicios públicos, tales como electricidad, transporte, agua, internet y telecomunicaciones, entre otros, incrementa la precariedad de las fuentes de trabajo y obstaculiza la tan necesaria reactivación económica.

Sin un aumento en la producción nacional, el reciente incremento salarial termina por fomentar la inflación futura, ya que por la misma cantidad de bienes habrá más circulante monetario. Es señal inequívoca de una economía enferma, el que los aumentos de salario se concreten mediante decreto y no por consenso entre trabajadores, gobierno y empresarios.

Este aumento representa una dura carga para las empresas, especialmente las de pequeño y mediano tamaño. Al mismo tiempo, la posibilidad de que un trabajador del sector informal pase al sector formal con todos los beneficios que la ley otorga, es cuesta arriba. Por otra parte, se espera un aumento del déficit fiscal del Gobierno Central, lo cual termina por potenciar la inflación. De allí que  prevemos que dicho incremento salarial acabará por convertirse en sal y agua.

De continuar la aplicación de este modelo económico, será imposible para el trabajador venezolano poder cubrir el costo de la Canasta Básica de Alimentos, Bienes y Servicios, la cual alcanzó un monto de Bs. 310.668,57 para el mes de julio de 2016 (CENDAS, Agosto 2016). De allí que un trabajador venezolano requiere cinco veces de su ingreso mínimo mensual actual (salario y bono alimentación) para cubrir la canasta básica.

El tiempo se acaba. El Gobierno debe establecer medidas económicas y políticas públicas que impulsen la producción nacional, o todos los problemas que padecemos los venezolanos se irán incrementando, haciendo la situación insostenible.

Los empresarios del país queremos producir, y eso solo lo podemos hacer juntos el sector privado, Gobierno Nacional y los trabajadores del país”.