El auge de las criptomonedas ya es una realidad

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El nivel de capitalización de mercado de las dos principales divisas Bitcoin y Ethereum supera el billón de dólares.  

Aunque hace ya más de 10 años que comenzaron a utilizarse, estas monedas digitales están viviendo su edad dorada. Un buen ejemplo de ello es que comercios de prácticamente todos los sectores (inmobiliario, moda, viajes, y por supuesto, el sector tecnológico) han comenzado a implementar esta divisa entre sus opciones de pago.

Por tal razón los encuentros en torno a este mercado siguen creciendo. La pasada semana, la industria de las criptomonedas se dio cita en el Paris Blockchain Week Summit, que celebró su tercera edición.

Basadas en la tecnología blockchain, estas monedas digitales funcionan con cadenas de bloques en las que todos sus elementos se encargan de validar una transferencia de valores y activos de manera descentralizada y autónoma de los bancos centrales. A pesar de que hoy en día se utilizan principalmente como un recurso de inversión, las criptomonedas están funcionando cada vez más como método de pago.

Noelia Lázaro, directora de Marketing de Packlink, comparador de envío de paquetes por mensajería, señala: La tecnología blockchain que utilizan las criptomonedas es su principal atractivo dentro del sector del e-commerce. Se trata de una herramienta digital, propia de nuestro ecosistema, que permite validar las transacciones a través de un sistema completamente descentralizado y anónimo tanto para quienes validan las monedas como para sus propietarios. Desconocemos si será Bitcoin, Ethereum, o una nueva divisa, pero desde luego esta tecnología ha llegado para quedarse. 

Ventajas de pagar con criptomonedas

En su aplicación práctica, las criptomonedas cuentan con una serie de ventajas para el comercio electrónico, según apuntan desde Packlink.

Inmediatez: A diferencia de las transferencias bancarias, las transacciones a través de criptomonedas son inmediatas y fáciles: solo requieren un ordenador y una conexión estable a internet, algo al alcance de todo el mundo.

Confidencialidad y seguridad: La tecnología blockchain asegura que las transferencias son completamente anónimas dado que, gracias a la cadena de bloques, es “difícil reutilizar o falsificar criptomonedas y cancelar una transacción una vez completada”. Al estar encriptadas, ofrecen un mayor nivel de seguridad para los datos de los compradores que otros métodos.

Transferencias más baratas: Aunque no siempre, las transferencias con criptomonedas suelen ofrecer un coste menor que las transferencias bancarias o las pasarelas de pago tradicionales (la diferencia ronda el 1%).

Riesgos de implementar las criptomonedas

No obstante, las criptomonedas no están exentas de riesgos. Esta tecnología cuenta aún con algunas debilidades que merecen ser tenidas en cuenta para evitar el fraude y las estafas por Internet.

Volatilidad: Es una de las principales desventajas de este tipo de divisa: la fluctuación. Su uso especulativo su principal problemática en la actualidad. Por ejemplo, Bitcoin, la primera y más importante de estas divisas, llegó a superar los 66.000 dólares el pasado mes de octubre de 2021, para situarse en menos de 40.000 dólares en marzo de 2022. Los expertos señalan que la tendencia es que su precio se vaya estabilizando en los próximos meses. De hecho, ya han aparecido alternativas conocidas como las “stable coins”, una variedad de criptomonedas con un rango de fluctuación mínimo y, por tanto, mucho más útiles para comercios y usuarios.

Regulación y fragmentación de divisas: Las criptomonedas, al igual que internet en sus comienzos, podrían ser una herramienta democratizadora al margen de gobiernos e instituciones financieras. Aunque esto les dota de ciertas ventajas, también les impide estar cubiertas por mecanismos de protección.

Energía y sostenibilidad: El minado, la serie de complejos cálculos criptográficos que aseguran y registran las operaciones con criptomonedas, requiere un elevado consumo energético y tienen un alto impacto medioambiental. Según las estimaciones de los expertos, para 2021 del Bitcoin Electricity Consumption Index de la Universidad de Cambridge, el bitcoin consume aproximadamente 143 teravatios por hora (TWh) de electricidad al año, alrededor del 0,65% del consumo mundial de electricidad y más que países como Noruega, Chile o Suiza.

“Puede que su uso no vaya a ser generalizado en los próximos meses, pero ya observamos cómo los sectores más tecnológicos han iniciado una implementación paulatina para las criptomonedas. Lo más importante es que el sector del comercio electrónico sea capaz, una vez más, de anticiparse a las necesidades de sus usuarios y ello implica, por supuesto, no perder de vista a esta tecnología”, concluye Noelia Lázaro.

Con información del escrito de  Berta Jiménez 19 abril del 2022 para marketingdirecto.com

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