Hoy día se debe aceptar que el marketing ha cambiado con el transcurrir del tiempo y se espera que lo siga haciendo al ritmo del desarrollo comunicacional y tecnológico suscitado. Ya pasaron los días en los cuales se consideraba al marketing como solo el proceso de vender bienes y servicios o ideas y; se rescata el concepto de que este es, holístico, integrador y demasiado importante como para dejarlo solo en manos del departamento de marketing en esta época de las economías globalizadas.

En la era del marketing global, el cambio más profundo es la orientación de las empresas hacia los mercados y las actividades de planificación asociadas. En esta etapa, las organizaciones empresariales consideran al mundo, incluso sus mercados de origen, como un solo mercado. Por lo que, las decisiones de segmentación de los mercados ya no se enfocan exclusivamente en los mercados, sino que los segmentos de mercado se definen por los niveles de ingreso, patrones culturales de uso y a otros factores que con frecuencia se extrapolan a otros países y otras regiones.

Un patrón de referencia aceptado – en cuanto a la transición del marketing internacional al marketing global – se evidencia cuando la organización empresarial sobrepasa la mitad de sus ingresos por ventas en el exterior. Y llegado el momento, su personal logra internalizar y adquiere una ¨conciencia global¨ desarrollando sus capacidades en las tareas internacionales y en su operación funcional.

El reciente informe de la CEPAL acerca de las ¨Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y del Caribe¨ a través de su vocera Alicia Bárcena, destaca el aumento del valor de las exportaciones de bienes  de 9,7% en 2018. No obstante, ese impulso en el valor de las ventas en el exterior proviene fundamentalmente de los precios de los commodities (7,6%) y no del volumen exportado. Es más, el volumen de crecimiento de las exportaciones de América Latina (2,1%) es menor al de la mitad de los países desarrollados de (4,6%). El incremento del valor en 9,7% se descompone en un alza de 7,6% por efecto de los precios y 2,1% por volumen. Por otra parte, las importaciones regionales crecerán más en volumen (4,9%) y en precio (4.6%).

En el caso particular de Venezuela, las exportaciones sufrirán una contracción de -4,5 %, por un alza del precio de 33% y una caída en volumen de 37,5%. Cifras no vistas en la región de América Latina.

A pesar de la mejora regional descrita, somos de la idea que para aparejarnos con el desarrollo o evolución del marketing en la nueva economía, es casi que indispensable ¨desarrollar una conciencia global¨.  Esto es así, porque las oportunidades en el comercio global abundan para aquellos que están preparados para enfrentar con optimismo y voluntad una gran cantidad de obstáculos a fin de continuar aprendiendo nuevas formas de hacer las cosas. Las personas de negocios exitosas del siglo XXI deben tener una conciencia global y un marco de referencia que vaya más allá de una región, inclusive un país con un sistema económico que le de soporte a los esfuerzos de sus emprendedores, y que comprenda el mundo.

Las personas con conciencia global deben estar al día de las tendencias de la economía mundial, la sociedad y la política debido a que las expectativas financieras de un país pueden cambiar cuando estas tendencias cambian de dirección o se aceleran. Es así, como las antiguas repúblicas de la Unión Soviética junto con Rusia, Europa del Este, China, India, África y Latinoamérica están experimentando cambios económicos, sociales y políticos que ya han alterado el curso del comercio y definido nuevas potencias económicas.  Por lo tanto, la estrategia obvia de las organizaciones sería la de seleccionar ejecutivos que demuestren poseer una conciencia global y los gobiernos entender que el desarrollo económico se le alienta haciendo las cosas de manera diferente y evitando imponer criterios e ideologías diferentes a cómo evoluciona la economía global.

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