Hay quienes opinan que la situación económica, social y política en Venezuela no da para estar emprendiendo negocios. Por supuesto,  que si se hace sin tener claridad de propósitos, sin buena información y sin disponer de un plan al respecto de la idea de negocio, es muy probable que se fracase. Sin embargo, pese al riesgo que representa la situación de inestabilidad económica hay quienes afirman que las oportunidades están latentes y que esa es la razón por la que hay gente haciendo mucho dinero.

Una breve revisión de la actual situación, nos indica: 

1.   Una oferta de productos y servicios disminuida que genera altos niveles de escasez, inflación y especulación.



2.   La industria, el comercio, la actividad agropecuaria y la construcción en general presentan tasas de decrecimientos nunca vistas en por lo menos, las dos últimas décadas y que en los últimos tres años superan el 30%.

3.   Como consecuencia de lo anterior, las ofertas de trabajo son pocas y no buenas, con salarios que no les alcanza a los trabajadores para comer  y: que los obligan, a buscar ingresos alternativos o complementarios. O lo que es peor aún a emigrar sin saber lo que les depara el destino.



4.   Contracción del poder de compra de los consumidores llevado a su mínima expresión y representando un equivalente de apenas 2 dólares.

Esa situación, preocupa a los empresarios actuales y a los potenciales emprendedores en cuanto a la disminución en las ventas y la baja rentabilidad.

Por lo que, la siguiente interrogante que se le viene a la mente a cualquier potencial inversionista, es;

¿qué hacer?

1.   No hacer nada y responsabilizar a los factores externos y/o al gobierno de su debacle.

2.   Encomendarse a Dios y a los Santos a ver si resulta.

3.   Vender lo que se tiene y quitarse ese dolor de cabeza.

4.   Emigrar del país.

O en su defecto, continuar haciendo el esfuerzo de encontrar un camino mejor, porque;

·    El país está disminuido, pero no acabado.

·    Hay gente que le está yendo bien.

·    Es cierto que algunos se han aliado al gobierno y se han beneficiado de esa condición.

·    Otros han aprovechado las oportunidades que les ofrece la crisis.

Estos últimos, ¿qué han hecho, cómo han logrado identificar esas oportunidades que muchos no ven?

¿Qué tienen en común aquellos que les ha ido bien?

1.   Visualizaron la tormenta y se prepararon desde el punto de vista gerencial estratégico y actuaron proactivamente.

2.   Usaron la Teoría de la Contingencia que indica que a mayor confluencia de fuerzas externas provendrán mayores riesgos organizacionales.

3.   Han desarrollado estrategias adecuadas que marcan la diferencia entre sucumbir ante el contexto agresivo y sacar provecho de la situación de crisis.

4.   Esa orientación en primera instancia, les ha permitido sobrevivir.

Pero no se trata solo de sobrevivir, eso no basta.

·  Es cierto que hay que tratar de capear el temporal, surfear y sobrevivir a la crisis, pero ahí no termina la tarea.

·  Debemos preguntarnos al mismo tiempo ¿Cómo será el futuro? Y ¿cómo será nuestra organización en ese futuro?

·  Para responder esas preguntas podemos utilizar la herramienta de creación de escenarios. Se trata es de estar     preparado, porque:

¨Si el viento cambia de lado, sepamos de antemano como ajustar las velas y evitar ir a la deriva¨

Esto nos recuerda, la conveniencia de prepararnos o buscar ayuda externa para instrumentar este tipo de herramientas.