La confiabilidad, una cuestión de interés

  
Según Mandela, ¨el ser confiable es aquel que deja las cosas mejor como las consigue”.                                                 

Hace pocos días, al regresar de la Universidad, concurrí a un comercio para realizar algunas compras. Hice la cola, había varias personas delante de mí,  que esperaban con paciencia su turno, para pagar a través del punto de venta. De pronto, sucedió que la persona que estaba delante de mí, no la pudo realizar, porque presentó problemas con el punto de venta digital. De allí, que el propietario del negocio, le indicó a la persona que se quedara tranquila y no se desesperara. Le propuso a la persona que requería de los productos que se los llevará  tranquilamente. Pero, te  voy a dar mis datos para que hagas la transferencia. Replicó.

Como puede observarse, lo antes expuesto, representa un modelo  claro de lo que significa la confiabilidad entendida como un valor  de confianza, excelso y supremo que permite crear relaciones de armonía, confianza y esperanza  entre los seres humanos. En  palabras más, palabras menos, se le conoce  como ganar, ganar…

En virtud de lo anterior, surgen un conjunto de interrogantes sobre lo que se conoce como  la confiabilidad. ¿Confías tú en ti mismo y en los demás? ¿Existe una cultura de la confiabilidad entre los seres humanos? Variopintas, son las repuestas de las preguntas planteadas. Mediante algunos ejemplos prácticos darán algunas aproximaciones sobre la temática planteada.  Un primer caso, se refiere al planeta tierra, puede ella, confiar en sus moradores, cuando diariamente se realizan acciones para destruirlo  y causan deterioro en su seno. El planeta duerme con su enemigo.

Un segundo caso, viene dado, si colocamos una pequeña cámara en el interior del cuerpo humano de una persona y preguntáramos y viéramos como el ser humano alimenta cada uno de sus órganos. Entonces valdría la pena, indagar: ¿Pueden confiar los órganos en un individuo que solo le da comida chatarra, toxica y  mala alimentación a este organismo?. Es como el borracho que solo introduce en su cuerpo el alcohol.

Por las razones antes expuestas, la modernidad y como la llaman algunos; el paradigma de la postguerra, ha hecho grandes  contribuciones a la humanidad que nadie pone en discusión tales como: la objetividad, los resultados, las ideas de la ilustración, el progreso, la conquista, el triunfar, el ser el primero, sin embargo, como no todo es perfecto, este arquetipo no ha tomado en cuenta lo que representa la confiabilidad para los seres humanos.

En este contexto, las personas confían en los demás, en sus trabajos, en las organizaciones, en la familia, en las parejas, en los hijos, en los amigos, en el común de la gente. Según algunos autores el ser confiable se corresponde con aquel tipo de personas que no es perfecto; se trata de una persona que posee una serie de defectos; que reconoce con humildad sus debilidades y faltas. Pero que cuenta con unas series de habilidades blandas como: el amor, el perdón, la flexibilidad, la ética, la capacidad de dejar a un lado, las pequeñas cosas que se dan en la vida cotidiana de las personas para comprender a los demás.

De hecho, existen múltiples y variadas  experiencias, que muestran cómo los animales y seres humanos apuestan y creen en la confiabilidad. Imagínense, el caso de las mascotas que a pesar del daño que le pueden generar y ocasionar  algunas personas, siempre siguen creyendo y olvidan los errores de las personas. En este tipo de animales, no destilan, ni tienen odio, rencor, ni ningún tipo de maledicencia.

Precisamente, hay una serie de dirigentes, lideres que han estado en el mundo y  que han dado ejemplo a lo ancho y largo de su vida, en creer en los demás; a pesar, de las actitudes de los hombres.  Existe un dicho popular que reza: “El ejemplo por más breve que sea, es mejor que las doctrinas”. Ellos siempre siguen creyendo y tuvieron un corazón abierto para entender que las personas pueden cambiar o rectificar sus acciones en la vida.

Por otra parte, existen algunas herramientas que pueden estimular la cultura de la confiabilidad en la sociedad: es necesario que las personas perdonen y dejen atrás las cuestiones subalternas, las cuales, los mantienen presos y secuestrados por los pensamientos negativos, por algo que ocurrió, con alguien en particular en algún momento; alguien comentó que las cárceles y rejas del hombre de hoy, no son barrotes, rejas que tienen en sus casas y portones, sino las que se encuentran en su pensamiento negativo.  Por lo tanto, es vital pasar la página, dejar a un lado el pensamiento pesimista  y establecer  relaciones de armonía, bienestar y serenidad con el propósito de encontrar la felicidad en las cosas sencillas.

De acuerdo, con San Exupery (1974) lo sencillo es invisible a los ojos; es necesario mirar con el corazón; es conveniente alimentar el cuerpo con el espíritu, esto significa así como el cuerpo requiere de los alimentos para su desarrollo y el fortalecimiento de la vida, así mismo, hay que alimentar el espíritu con la lectura y la escritura.

En concordancia de lo anterior, permitirá lograr la armonía del cuerpo y el espíritu. Igualmente, es prudente echar de nuestra mente y del  espíritu las mentiras de nuestro corazón, las cuales comienzan a desarrollarse e impulsarse desde la infancia hasta la longevidad y que comienzan con el cuento de la  célebre  cigüeña, los reyes magos, San Nicolás, el niño Jesús, y pare usted de contar…

Finalmente, resulta que es imperioso ir en busca del sentido de  la verdad. Es así como, Jesús insistía: “La verdad os hará libre”. También, Bolívar decía: “La mejor política es decir la verdad”. Por ello, la confiabilidad nos permite recordar aquella frase de Mandela que sostenía: El ser confiable es aquel que deja las cosas mejor como las consigue”.  

Carlos Blanco; seminarion1@yahoo.es

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