La FAO pide 30.000 millones de dólares para evitar crisis alimentarias en al menos 36 países

La cumbre sobre seguridad alimentaria que se celebra en Roma puso ayer de manifiesto la verdadera dimensión del problema que supone la actual subida de los precios de los alimentos. Para paliar sus consecuencias inmediatas en al menos 36 países que están al borde del hambre, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, (FAO), promotora del encuentro, pidió 30.000 millones de dólares, (19.400 millones de euros) a los países donantes.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, exigió el fin del proteccionismo y de las barreras comerciales y reclamó un cambio de rumbo en las ayudas internacionales para que potencien la agricultura en los países pobres. «El mundo necesita más comida, la producción debe crecer en un 50% para el año 2030 para cubrir la actual demanda», apuntó. Naciones Unidas propone lanzar una «revolución verde» como la impulsada entre los años 50 y 70 que causó un espectacular crecimiento agrícola en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, después de ese movimiento se produjo un recorte drástico de la ayuda internacional para agricultura.

Si en 1985 era el 17% del total, en 1995 bajó a la mitad y en 2005 era sólo del 3%. «En los últimos 25 años ha disminuido, en términos reales, un 58% y si la FAO y los países en desarrollo hubieran recibido los fondos solicitados estos años, se habría garantizado la seguridad alimentaria», aseguró el director general de la institución, el senegalés Jacques Diouf. Diouf recordó que, según datos de su organización, en el año 2006 el mundo gastó 1,2 billones de dólares en armas, desperdició comida por valor de 100.000 millones de dólares y el exceso de consumo de la población obesa fue de 20.000 millones.

El director de la FAO agregó que los países ricos se han volcado en proteger sus mercados. En este sentido, indicó que los Estados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OCDE), gastaron, sólo en 2006, unos 239.400 millones de euros en subsidios a su agricultura. «El problema de la inseguridad alimentaria es político», concluyó.

Nuevo pacto

El Banco Mundial reconoció que su política agrícola de los últimos años quizá ha sido errónea. Su presidente, Robert Zoellick, cree que hace falta «un ‘new deal’, (nuevo pacto), para la agricultura» y subirá los créditos en este campo de 2.600 a 3.800 millones de euros. Este organismo busca crear una red de seguridad para las franjas de población más vulnerable; ayudar con semillas y fertilizantes a los pequeños agricultores de países pobres, y eliminar las restricciones a la exportación en los países que las han impuesto como reacción a la crisis. Todo ello con la finalidad de doblar la producción agrícola en 20 años.

En esta línea, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se comprometió a poner en marcha un paquete de medidas para luchar contra la crisis alimentaria con un presupuesto de 500 millones de euros hasta 2012. «Esta cumbre ha de ser el arranque de una movilización mundial para luchar contra el hambre», manifestó Zapatero, quien se ofreció a celebrar el próximo otoño una conferencia en nuestro país para continuar con los trabajos y aprobar una carta de derechos de la seguridad alimentaria.

Esos 500 millones de euros se destinarán a programas de protección social para los pequeños agricultores, principalmente en el África subsahariana; a proyectos para los menores de cinco años, como grupo más afectado por la crisis, y a iniciativas de nutrición, infancia y seguridad alimentaria de las agencias de la ONU. A medio plazo, España prevé una iniciativa para el desarrollo de los territorios rurales en América Latina y un programa de apoyo científico-técnico agrario, pesquero y alimentario que responda a las demandas de alimento de la población en riesgo.

Fuente: www.consumer.es

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