La inflación desgasta capacidad de compra de los ahorristas

Víctor Salmerón. El Universal. La tasa de interés que la banca paga a los depositantes es mucho menor a la inflación, es decir, el incremento de los precios evapora la capacidad de compra del dinero colocado en las torres financieras y por tanto los ahorristas, en términos reales, pierden.

En 2011 la inflación registró un salto de 27,6% mientras que el dinero colocado en cuentas de ahorro fue recompensado con una tasa de interés de 12,5% y los depósitos a plazo con una tasa de 14,5%.

El resultado es que ahorrar durante 2011 reportó pérdidas entre 15,1 y 13,1 bolívares por cada 100 bolívares depositados.

José Guerra, director de la Escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, le pone cifras al desgaste en la capacidad de compra.

«Si tomamos en cuenta el monto colocado en cuentas de ahorro y la inflación, la pérdida de capacidad de compra equivale a 11 mil 339 millones de bolívares y en las captaciones a plazo a mil 165 millones».

Los ganadores

Como los depositantes reciben tasas de interés que no cubren la inflación los bancos pueden prestarle barato al Gobierno y las empresas.

El financiamiento al Gobierno se produce mediante la compra de bonos y letras del tesoro, mientras que las empresas obtienen créditos a bajas tasas, inferiores a la inflación anual.

Cada semana la banca le presta al Gobierno a tasas menores a 10% en el caso de las letras del tesoro y por debajo de 20% si se trata de bonos, ayudando a que el Ejecutivo cuente con recursos para impulsar el gasto a bajo costo.

En los últimos doce meses los bancos han duplicado la cantidad de bonos en su portafolio y el Gobierno ya tiene la aprobación de la Asamblea para iniciar la ronda de endeudamiento correspondiente a este año.

Al mismo tiempo, quienes se desenvuelven en el sector agrícola, manufactura, turismo y microempresas han recibido un tercio de los créditos a tasas de interés entre 12% y 16%.

No hay

El desajuste que genera una alta inflación y la decisión de las autoridades de que exista crédito barato ha convertido a los depósitos a plazo en una especie en vías de desaparición.

Para mantener la rentabilidad los bancos han puesto en práctica mecanismos para disminuir las captaciones a plazo, que si bien reciben una tasa de interés que no cubre la inflación obtienen la mayor remuneración del mercado.

De acuerdo con Softline Consultores los depósitos a plazo sólo representan 1,5% del total, la proporción más baja de la historia.

Poquitos dólares

Para protegerse de la inflación y la recurrente devaluación de la moneda, en los últimos treinta años los venezolanos han optado por la compra de dólares, pero el control de cambio y el cierre de las casas de bolsa prácticamente ha cerrado esta puerta de salida.

La única opción legal para adquirir dólares es la compra de bonos en divisas que emiten Pdvsa y el Ministerio de Finanzas y el monto que se asigna a cada inversionista ha sufrido una merma considerable.

En la emisión de bonos de febrero de 2011 los pequeños inversionistas pudieron comprar títulos hasta un máximo de 10 mil dólares; en agosto el techo bajó hasta 6 mil dólares y en la colocación de octubre el monto se redujo hasta un tope de tan solo 1.500 dólares.

En el corto plazo no parece posible que surja un mecanismo válido para el ahorro. El Gobierno ha pospuesto la meta de reducir la inflación a un dígito para el período 2013-2019.

Fuente: [email protected]

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