Freddy Campos

A más de dos meses del anuncio del nuevo sistema cambiario Dicom, un planteamiento basado en la libre flotación del precio del dólar para surtir de divisas al mercado, no ha entrado en funcionamiento, por algunas razones que son susceptibles de analizar.

En primer lugar, durante los últimos años, específicamente desde la entrada en vigencia del Sitme tras la desaparición del mercado permuta en 2010, se han planteado diversos mecanismos alternos de liquidación de divisas. Sicad (10,5 Bs/$), Sicad 2 (50 Bs/$) o Simadi (inicialmente en 170 Bs/$) , han sido algunas de las propuestas de política cambiaria que, con mayor o menor grado de intervención, han intentado complementar la liquidación de divisas para fines prioritarios a un tipo de cambio que pasó de 4,30 a 6,30 y posteriormente a los actuales 10 bolívares por dólar, manejado a través de los mecanismos que a tal efecto han existido (Cadivi, Cencoex y Dipro, respectivamente).

Todos estos sistemas mencionados lograron cubrir muy parcialmente la demanda total de los importadores, de las industrias demandantes de materia prima e insumos, así como de los particulares. Bien sea mediante subastas abiertas o enfocadas en sectores específicos o modelos de adjudicación de recursos, cada uno de ellos terminó por declinar ante una nueva propuesta en materia cambiaria.

En vista de lo anterior, se puede anticipar que el arranque del Dicom, para que en verdad se active como un mecanismo de libre flotación de la moneda, requerirá que el precio de la divisa sea resultado del juego de la oferta y la demanda, haciendo que la intervención de las autoridades monetarias (Banco Central de Venezuela) se reserve para cuando sea realmente necesaria, es decir, cuando se observen comportamientos erráticos o especulativos en la formación de precios.

Es probable que los responsables de las políticas económicas, igualmente, tengan en consideración un nivel de liquidez óptimo para iniciar liquidaciones bajo esta nueva modalidad, tomando en cuenta que en el transcurso de 2016 las reservas internacionales han retrocedido en más de 4.100 millones de dólares, hasta ubicarse en los actuales US$ 12.100 millones.

Este monto es el mínimo en que se han ubicado al menos en los últimos 15 años, y muestran una cifra inferior a la existente al inicio del actual control cambiario a principios de 2003 (US$ 12.890 millones).

 

Hay analistas que defienden que un sistema de tasas flotantes no requiere de un mínimo de recursos ya que es precisamente la fijación del precio de la divisa lo que permite equilibrar la demanda de moneda extranjera con su disponibilidad real. Pero en todo caso, sí sería necesario un nivel mínimo de liquidez para poder iniciar la venta de divisas y enviar una señal de confianza al mercado.

Del mismo modo, el precio del dólar Simadi (marcador de lo que sería el valor inicial del dólar Dicom) ha mostrado una devaluación de 122,6% desde el nivel de 203 bolívares por dólar en que se ubicaba al momento de anunciarse el nuevo esquema cambiario hasta los actuales 452,08 Bs./$.

La expectativa es que el tipo de cambio se ubique al menos sobre los 500 bolívares por dólar antes del inicio del Dicom.

Por último, pero no menos importante, la divulgación de las providencias y reglamentos necesarios para establecer con claridad las reglas operativas del Dicom, el papel que jugarán las instituciones financieras, los requisitos para demandantes y oferentes y la intervención de las autoridades son elementos indispensables para garantizar el correcto funcionamiento del nuevo mecanismo.