El comercio electrónico a pesar de sus detractores, cada día luce más indispensable, se ha convertido en parte integral de nuestras vidas, de nuestro quehacer diario y hasta ha eliminado muchas de las barreras en el acceso al consumo y a las ventas a través del uso de las tiendas online de países lejanos, algo impensable años atrás. Hoy día, es posible identificar, comprar o vender productos que sin el soporte de la red no sería posible vender desde cualquier dispositivo y a cualquier lugar.

El e-commerce no solo ha cambiado los hábitos de consumo de las personas y de muchos de sus comportamientos de vida, sino que se ha convertido en un elemento revolucionario a nivel empresarial en lo que a sus decisiones se refiere. Este ha forzado a las organizaciones empresariales a crear nuevos servicios, a encarar nuevas realidades y a enfrentar nuevos competidores, tal como ha venido ocurriendo en los últimos años.

Es decir, nos encontramos en un período de profunda transformación impulsado por el auge de nuevas tecnologías que han revolucionado la manera en la que los comercios venden y los usuarios compran. La digitalización y el comercio electrónico son una realidad que ha impactado en todos los sectores, desde la moda hasta la alimentación, pasando por la industria del entretenimiento.

Los consumidores cada vez exigen mayor variedad de información (catálogos), mayor rapidez y calidad en el servicio, recogida y cambio de los productos. En otras palabras, el comercio electrónico ha cambiado las reglas de actuación empresarial, ha generado dinamismo en la relación con los consumidores y se ha convertido en motor de crecimiento y de exigencia a las empresas, a las cuales tendrán que adaptarse en el futuro.

Según Manuel Navarro en Byte, un estudio sobre bienes digitales realizado por SuperData y comisionado por PayPal que se hizo público a finales del año pasado concluyó que, de los 10 países analizados, España es el país con un promedio de gasto mensual más elevado en cuanto a compras de bienes digitales. El mismo estudio revela que el factor que más valoran los consumidores españoles de su método de pago es la facilidad de uso, seguido de la rapidez en procesar el pago y la seguridad.

Esta revolución digital va de la mano de la evolución de la sociedad. Por un lado, existe una tendencia creciente al pago online, a través de ordenador, tablet o smartphone, tanto para compras nacionales como transfronterizas. Por otro lado, según el informe Ditrendia (2016), el 80% de los españoles cuenta con un móvil, lo que nos convierte en el país con una mayor penetración de smartphones en Europa. Esta situación hace inevitable el cambio hacia un modelo de comercio online, que sigue afianzándose en España y así se prevé que continúe en los próximos años. Esta predicción se sustenta por el alto grado de penetración de las tecnologías en la sociedad, con casi un 80% de hogares en España con acceso a Internet; el auge de las transacciones transfronterizas, así como las perspectivas de crecimiento de los e-commerce.

Las razones del impulso que está experimentando el comercio electrónico son varias. La mayoría de expertos creen que este seguirá presentando cifras positivas de forma constante

Tal y como asegura Ana Gobernado, Directora de Watson Customer Engagement, IBM España, “el crecimiento del ecommerce es un hecho innegable. Los datos de la CNMC arrojan un crecimiento del comercio electrónico interanual del 21,5%.  Y es evidente que la tendencia va a seguir la senda del crecimiento porque esta área es clave para la supervivencia de las empresas”. Mientras, desde Informática el Corte Inglés, se asegura que “aunque hace años que no se puede hablar de un fenómeno nuevo, todavía estamos en una tendencia alcista. El 40% de la población española realiza compras online de forma recurrente, según los datos oficiales.Por ello, y por el contacto con las empresas que demandan nuevas estrategias y soluciones, desde Informática El Corte Inglés a su vez somos optimistas en que el crecimiento será sostenido. Además, cada vez más empresas nos demandan para poder utilizar el eCommerce como punta de lanza de su expansión internacional”.

¿Seguirá creciendo?

Las razones del impulso que está experimentando el comercio electrónico son varias. La mayoría de expertos creen que este seguirá presentando cifras positivas de forma constante. Por ejemplo, Eduardo Esparza, Country Manager de Webloyalty en España, cree que este impulso viene definido por “el aumento de la población internauta, el avance de la confianza online, el crecimiento de la oferta en Internet y la mejora de la experiencia de compra han sido factores determinantes para el impulso definitivo de las compras online en España”.

Jon Arberas, director general de Sarenet es más específico y cree que el crecimiento viene definido por varios factores. En opinión de este directivo, los factores son los siguientes:

Aspectos operativos:

·  Mayor ancho de banda en las conexiones domésticas que mejoran la experiencia del usuario

·   Masificación del uso de Smartphone y tablets que facilitan las compras, desde cualquier lugar, en cualquier momento. Las compras desde dispositivos móviles ya supera la realizada desde ordenadores de sobremesa

·   Los servicios cloud (nube), en la parte del proveedor, facilitan el proporcionar un servicio potente, altamente escalable, sin incurrir en importantes inversiones. Antes un pico de visitas como el que se produce en el Black Friday, campañas navideñas, rebajas, etc., generalmente degradaban muchísimo el funcionamiento de los e-commerce. Hoy en día esto está superado

Aspectos de carácter sociológico, o psicológico:

·   Cada vez hay más cultura digital. El poder adquisitivo se está desplazando cada vez más a una población conectada, que utiliza de manera intensiva la red

·   Mayor percepción de seguridad, una vez que utilizamos los servicios on-line para realizar todo tipo de tramites, incluso los que manejan información más confidencial, declaración de la renta, servicios bancarios, etc.

·   Redes sociales. Las RRSS son unas grandes dinamizadoras de la red, fomentando las ofertas específicas dirigidas a públicos muy segmentados gracias a la aportación de la información de los usuarios que tienen las redes sociales. La combinación de RRSS + e-commerce ha tenido un impacto bestial. Las propias RRSS son un escaparate al que se asoma el comercio on-line, y en las que directamente se vende.

Ante la pregunta ¨Cómo pueden América Latina y el Caribe desbloquear su potencial digital, recomendamos leer un informe reciente del BID que concluye que es poco probable que los patrones comerciales de América Latina sean inmunes a la revolución digital en curso, con Internet proporcionando beneficios clave, que incluyen “permitir a los compradores encontrar y evaluar vendedores en cualquier parte del mundo; Internet reduce la distancia geográfica que durante siglos ha limitado la visibilidad”.

Según el BID, Internet ha abierto nuevas oportunidades para que las economías de América Latina y el Caribe (ALC) se vuelvan más productivas, amplíen las oportunidades de emprendimientos e impulsen el crecimiento económico inclusivo.  Se recomienda su lectura.