Por qué politizar la Escuela

En los últimos años el gobierno venezolano, no ha escatimado esfuerzo en politizar y copar todos los escenarios de la vida publica de los ciudadanos del país.

Como se sabe, después del 15 de febrero, aprobada la reelección presidencial, el gobierno ha pisado el acelerador en su intento de poner en marcha toda un agenda política basada en la expropiación de empresas, fincas, irrespeto a la propiedad privada, la recentralizaciòn de competencias de gobernaciones y de las Alcaldías, criminalización de la disidencia, secuestro de las instituciones publicas y privadas, e implementación del modelo cubano, entre otras; practicas que por lo demás, son muy propias de los gobiernos autoritarios. Todos estos hechos, violan de manera flagrante la Constitución Nacional aprobada en el año de 1999 y que era considerada la mejor constitución del mundo. Alguien decía:” Que para algunos gobernantes la constitución sirve para todo”.

En este sentido, resulta paradójico este giro que esta dando el gobierno que preside Hugo Chávez, pues, el texto constitucional aprobado en referendo por los venezolanos establece en su articulo 4 lo siguiente:”La Republica Bolivariana de Venezuela es un estado federal descentralizado en los términos que establece la constitución y se rige por principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia, y corresponsabilidad” (p, 5).

De lo antes planteado, ¿Estos cambios apresurados y a la carrera tocan e involucran a la educación venezolana? La respuesta es muy sencilla. Con la educación desde hace una década hay un doble discurso o doble cara. Estos dirigentes que llevan las riendas del país han insistido “que la educación es la primera prioridad”. Sin embargo, en la cotidianeidad no se le da la prioridad que realmente merece.

Según datos de la UNESCO, Venezuela invierte el 10% de lo que invierten los países Desarrollados en educación primaria, es decir, que Venezuela invierte 580 dólares por alumno en educación primaria. Muy por debajo de lo que invierten países como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica que esta por el orden de 1020 dólares por alumno en la primaria.

Relacionando con lo anterior, surge que el ambiente escolar se observa muy cargado y politizado. Como es conocido, la escuela a pesar de sus problemas, tiene muchos maestros y profesionales de la educación que intentan dar lo mejor de si mismo, por sus alumnos y que trabajan con mucho profesionalismo. No obstante, el ambiente se torna tenso por la permanente diatriba política, es decir, que el gobierno intenta imponer a troche y moche su pensamiento único y su socialismo del siglo XXI, el cual ha fracasado ya en otros países donde se ha impuesto.

A manera de ejemplo de lo que esta ocurriendo, está la incorporación al sistema educativo de militantes pertenecientes al partido de gobierno, la designación a dedo de docentes pertenecientes a la Universidad Bolivariana, el cual menoscaba el derecho de igualdad y oportunidad que tienen todos los educadores que egresan de las distintas universidades del país y sumado a lo anterior, la presencia y la asesoria de supervisores cubanos en la función de planificación y ejecución de la política educativa en las zonas educativas en el país.

En este particular, nadie pone en duda, los avances y meritos que en materia educativa posee la isla de Cuba, sin embargo, creo que en materia de democracia, descentralización, libertad de opinión, tecnologías de la información y derechos humanos esta nación tiene poco frutos que aportar a los venezolanos o ésta en mora con sus coterráneos.

De igual manera, en Venezuela hay por lo demás suficientes recursos humanos, conocimiento y talentos para encarar sus propios problemas. El país no necesita de recetas, ni asesores vengan de donde vengan a dictarlos las pautas de lo que debemos hacer con la educación del país.

Por otro lado, en la legislación venezolana del siglo XIX era muy clara por cuanto establecía que las personas que ejercen cargos directivos deben contar con una nacionalidad venezolana.

De acuerdo con lo antes planteado, la Ley Orgánica de Educación aprobada en 1980, en su articulo 81 señala:” El personal directivo y de supervisión deben ser venezolano y poseer el titulo profesional correspondiente. Los cargos directivos de los planteles oficiales y los de supervisión se proveerán mediante concursos de méritos o de meritos y oposición en la forma y en las condiciones que establezca el reglamento”.

Por otra parte, el gobierno, sabe deliberadamente que mientras mas se politice y polarice el país y sobre todo el ámbito educativo los resultados serán mayor en dependencia, genuflexión, oscurantismo y pobreza. Ya en reiteradas oportunidades Pérez Esclarin afirma:” Que la educación es la escalera para superar la pobreza”. Por consiguiente, hay que evitar a toda costa que el virus socialista penetre e infecte al ámbito escolar.

Precisamente, el único antídoto que tiene la sociedad venezolana para superar la ignorancia y la oscuridad es participando en los niveles de escolaridad, es decir, que a través de su aprendizaje, capacitación permita al individuo expresarse por medio de producciones escritas, socializarse con otros miembros de la sociedad, comprender la lectura de textos, resolver los problemas matemáticos, mejorar la escritura y tener experticia para enfrentar los retos y desafíos que demanda un mundo altamente competitivo, globalizado, y en permanente construcción. En suma, si se quiere realmente combatir la pobreza hay que dar más y mejor educación a nuestros educados.

Ante la realidad planteada, al estado no le queda otra alternativa si quiere mejorar los niveles de la calidad en la educación que centrarse en la educación en los educandos, que significa poner el focus de atención en los niños y los adolescentes.

Por otro lado, es prioritario que el régimen comience a valorar e invertir en sus docentes, en pocas palabras el gobierno tiene que suspender de manera sincera una gran cantidad de gastos superfluos y burocráticos, dejar de invertir en gastos y compra de armamentos militares (armas, helicópteros, municiones, repuestos) suspender la regaladora de recursos y ayudas a países extranjeros. Existe un proverbio popular que reza: “No se puede ser oscuridad en la casa y claridad de la calle”.

En consecuencia, debe invertir más en sus escuelas y en su capital humano. El país tiene en la actualidad 28.000 centros de educación y hacen faltan unas 5.000 escuelas y aunado a esto, mas de 500 escuelas se encuentran presentando fallas estructurales en su construcción así como una plantilla por encima de los 400 mil trabajadores de la educación.

Es necesario que se hagan inversiones en la formación y capacitación de sus docentes, mejorar las condiciones socioeconómicas, permitirle la movilidad social, garantizar seguridad social, así como la designación de la titularidad de sus cargos por medio de los concursos y a través de meritos

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