Aprendizaje Ágil

“En los últimos años hemos pasado de los procesos de enseñanza, donde el maestro era el centro, a los procesos de
aprendizaje con foco en el desarrollo de las habilidades en el alumno”.

J. Garzas

El Aprendizaje Ágil o “Agile Learning” es una metodología que trata de dividir el todo en pequeñas partes, buscando un aprendizaje experiencial, abierto y aplicado. Busca que cada alumno logre su máximo potencial aumentando su confianza y su autonomía en un entorno de aprendizaje enriquecido con tecnologías acordes al constante cambio

El Aprendizaje Ágil permite a los estudiantes dirigir sus propios procesos de aprendizaje, poniendo el énfasis en las habilidades metacognitivas y otras funciones ejecutivas básicas como el establecimiento de metas, la planificación, la reflexión y monitorización sobre las estrategias seguidas, etc. Es un nuevo modelo que facilita el aprendizaje autodirigido apoyado por metodologías, procedimientos y herramientas ágiles.

El Instituto de Innovación de la Universidad de Cádiz, España; recientemente organizó el primer Café Pedagógico, para hablar sobre el Aprendizaje Ágil siendo el animador del mismo el profesor José M. Sánchez G, acreditado docente de la universidad española Francisco de Viloria, siendo miembro de la Asociación Origami (Una organización mundial de aprendizaje innovador vivencial), la cual apuesta por una educación e innovación basada en la responsabilidad socioambiental y comparte su experiencia y actividad docente en varias plataformas tecnológicas  

Este evento, que se repetirá el último miércoles de cada mes, será un momento de encuentro entre profesores con inquietudes pedagógicas en el que reflexionar y debatir, entorno a un café, sobre las diferentes metodologías docentes.

Según la guía sobre la Metodología Ágil   los principios de esta herramienta son: 1) aprender haciendo equipo; 2) definir la misión e identificar los temas de mayor valor; 3) validación rápida; 4) dar visibilidad y transparencia a la evolución del aprendizaje; 5) mantener un ritmo de trabajo y un “feedback” constante; y 6) la adaptación.

Una clase con Aprendizaje Ágil, se inicia utilizando “post-it” en los que los alumnos comparten sus intenciones y ofrecimientos sobre un tablero Kanban (es un método para gestionar la calidad y excelencia en el mundo laboral que surgió en Toyota Production System. TPS). Este tablero es una herramienta para visualizar el flujo del trabajo, donde cada columna visualiza un paso del proceso (intenciones, organización de la clase, tareas realizadas, tareas pendientes).

Esta gestión del tiempo en el aula mediante el tablero Kanban facilita la visualización de los objetivos alcanzados y agiliza la concepción y adopción de decisiones sobre las actividades que se han realizado y se van a realizar, haciendo la clase más democrática y participativa.

Una de las mejores aplicaciones de la Metodología Ágil es su uso para gestionar los trabajos en equipo. En ese caso, el conocimiento es autogestionado por los alumnos, quienes adoptan todas las decisiones: diseño de sus propias tareas, elección de las partes del proyecto, lo que se incluye en cada tarea, en cada entrega, en qué fechas… El profesor les va corrigiendo a medida que van dando pasos, promoviendo los cambios sobre la marcha y evitando tener que cambiar partes de un trabajo ya terminado. Para estos trabajos en equipo, esta innovadora metodología recomienda la plataforma Trello (es una estructura visual más amplia para la productividad y la gestión de proyectos, incluyendo los educativos), que abre las puertas a la autonomía y la responsabilidad del alumnado.

El experto J.  M. Sánchez compartió con los asistentes al café la estrategia que utiliza para resolver problemas en el aula. Para ello utiliza una versión del Kanban que llama “Tablero de Maestría Comunitaria” y que consta de cuatro pasos: en el primero se ponen las cosas, los actos o las actitudes, que generan algún tipo de conflicto en el aula, por ejemplo, los alumnos que llegan tarde e interrumpen el ritmo de la case; en el segundo se van añadiendo las propuestas de cambio o mejora y toda la clase consensua el cambio que se va a llevar a cabo, por ejemplo, el que llegue tarde tiene que hacer una danza…; en el tercero se analizan dichas propuestas; y en el cuarto se ponen aquellas propuestas que han funcionado para implantarlas como norma en el aula.

Los profesores que asistieron al café, procedentes de diferentes grados y de enseñanzas no reglamentadas, compartieron sus dudas e inquietudes y pidieron consejos sobre la posible implantación de esta metodología en sus aulas: número de alumnos, material necesario, dificultades en el cambio de las dinámicas de grupo… El conferencista, incidió en la importancia de tener creado suficiente material docente como para poder adaptarse a las peticiones de los alumnos. Además, ayudó a descubrir en esta metodología, no solo una forma de facilitar el aprendizaje de contenidos, sino, sobre todo, una herramienta con la que explotar el máximo potencial de los estudiantes, con la que resolver problemas de comportamiento o motivación la que enseñar y con la que evaluar competencias.

Como conclusión a este café pedagógico, quienes han utilizado esta metodología argumentan que el aprendizaje es más significativo y abierto, y que el trabajo en equipo desarrolla el diálogo, la argumentación y el pensamiento crítico. Además, los alumnos aprenden a resolver problemas y a reflexionar con el objetivo de la continua mejora en sus habilidades y capacidades. Como ya se ha dicho, la metodología Aprendizaje Ágil busca que cada alumno logre su máximo potencial aumentando su confianza y su autonomía en un entorno de aprendizaje colaborativo enriquecido con herramientas digitales en concordancia con los avances tecnológicos.

En la Industria 4.0 (implica la promesa de una nueva revolución que combina técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes que se integrarán en las organizaciones, las personas y los activos), que se desencadena de la disrupción digital que vive el mundo, estos procesos deben cumplir con dos condiciones para triunfar y ser feliz: que el aprendizaje se logre con velocidad sin perder la calidad y que esté enfocado a la acción para lograr una verdadera transformación.

Imagen de Ernesto Eslava en Pixabay

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