Con Facebook abren el debate sobre la regulación de las Big Tech

La exempleada, Frances Haugen, declaró en el Senado cómo la empresa privilegia ganar usuarios…en vez de protegerlos.

La caída de Facebook esta semana no solo afectó a 3,500 millones de personas, también abrió una nueva batalla en contra de las Big Tech y otra oportunidad para que el gobierno de Estados Unidos regule a las redes sociales.

En su comparecencia ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de Estados Unidos, la exgerente de producto de Facebook −contratada para ayudar a la empresa durante la elección presidencial−, Frances Haugen, declaró que fue testigo de que la compañía favorecía las ganancias frente a la seguridad de los usuarios.

Ante estas acusaciones, el debate vuelve a cobrar relevancia: ¿se deben regular las acciones de las grandes empresas tecnológicas?

Esta vez se habla de Facebook, pero también son Amazon, YouTube, Google y otras gigantes que se caracterizan por prácticas de ofuscación, es decir, no evaden la legislación, pero crean comunicaciones confusas y complicadas para eludir a la autoridad.

Directores ejecutivos de estas Big Tech han testificado ante el Congreso de Estados Unidos sin que se registren avances de transparencia y rendición de cuentas.

Incluso, en 2019, Facebook pagó una multa a la Comisión Federal de Comercio por 5,000 millones de dólares relacionada con la privacidad de la plataforma.

La regulación de las Big Tech

Los legisladores en Estados Unidos analizan si sería conveniente imponer un límite al registro de nuevos usuarios para que las empresas se tomen en serio su impacto social.

Con esto, se busca que emprendan acciones para mejorar su gobernanza interna y la gestión de riesgos, dado que los grandes de Silicon Valley se han centrado en las métricas de crecimiento de suscriptores, las que alimentan su influencia y los precios de sus acciones.

La informante anónima de The Wall Street Journal

Frances Haugen, quien fuera gerente de producto de Civic Misinformation y después de Counter-Espionage de Facebook, proporcionó −de forma anónima− documentos al periódico The Wall Street Journal que documentan los daños a la salud mental en adolescentes mujeres, sobre el trato diferenciado hacia “usuarios VIP” y otros escándalos que cuestionan la ética de la compañía.

En la audiencia, la denunciante pidió una supervisión real para la plataforma, pues hasta ahora ha eludido el escrutinio público, argumentando que son problemas que no tienen solución.

“Los documentos que he proporcionado al Congreso demuestran que Facebook ha engañado −repetidamente− al público sobre la seguridad de los niños, la eficacia de sus sistemas de inteligencia artificial y su papel en la difusión de mensajes extremos. Me presenté porque creo que todo ser humano merece la dignidad de la verdad”, dijo Haugen.

También, pidió a los legisladores del Congreso que emprendan regulaciones estrictas ya que no es suficiente con los candados a la privacidad en la sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, que otorga inmunidad de responsabilidad a las empresas tecnológicas por el contenido que se publica en sus plataformas.

“Si bien son importantes, estos no llegarán al corazón del problema: que nadie comprende realmente las decisiones destructivas que tomó Facebook, excepto Facebook. No podemos permitirnos nada menos que una transparencia total”.

¿Un algoritmo insaciable?

En compañías como Google cualquier investigador independiente puede descargar resultados de búsqueda de la empresa.

Pero Facebook oculta la verdadera dinámica de su sistema, “la empresa te dirá que la privacidad significa que no pueden darte datos; esto no es cierto”, dijo Haugen.

El senador Richard Blumenthal declaró que hay que discutir si existe un algoritmo seguro y que se analizarán las medidas necesarias para que Facebook deje de invadir la privacidad de usuarios, de promover contenido tóxico o dañar la salud mental de los jóvenes.

Facebook, de hecho, combina la personalización de contenido con la amplificación logarítmica para producir su timeline (feed de noticias); la crítica es que juntos perpetúan los prejuicios y afectan a la sociedad de formas que apenas son comprendidas por sus creadores y −mucho menos− por los usuarios o los reguladores.

En la comparecencia de Haugen, el senador Ed Markey añadió que: “el Congreso tomará medidas. Puede trabajar con nosotros o no trabajar con nosotros (refiriéndose a Mark Zuckerberg), pero ya no permitiremos que su empresa dañe a nuestros niños, nuestras familias y nuestras democracias”.

De hecho, The Wall Street Journal reveló casos de favoritismo hacia ciertas celebridades como el del futbolista brasileño Neymar Jr., quien exhibió fotos y videos sin consentimiento de una mujer que lo acusó de violación.

El material tuvo un alcance de millones de personas por más de 24 horas sin que pasara por el sistema de detección automática de contenidos violatorios de Facebook.

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Instagram y la salud mental

Cuando Haugen trabajó para la compañía fue testigo de que la plataforma favorecía las ganancias en vez de la seguridad de sus usuarios.

Declaró que los líderes de la compañía saben cómo hacer que Facebook e Instagram sean más seguros, pero no hacen los cambios necesarios porque anteponen las ganancias al bienestar de las personas.

Zuckerberg, CEO y fundador de Facebook, emitió un mensaje público en su perfil en el que expresa profunda preocupación por “una cobertura que tergiversa nuestro trabajo y nuestros motivos”.

Dijo que él mismo se ha presentado a testificar en el Congreso, en años anteriores, y ha pedido que se actualicen las regulaciones de internet.

“He escrito artículos de opinión que describen las áreas de regulación que creemos que son las más importantes relacionadas con las elecciones, el contenido dañino, la privacidad y la competencia”.

Asegura que, si no les importara luchar contra el contenido dañino, la misma compañía no habría emprendido investigaciones al respecto y que son los trabajadores los primeros interesados en transparentar sus acciones mediante la presentación de informes.

“El argumento de que promovemos deliberadamente contenido que enfurece a la gente con fines de lucro es profundamente ilógico. Ganamos dinero con los anuncios y los anunciantes nos dicen constantemente que no quieren que sus anuncios estén junto a contenido dañino”.

Respecto a la seguridad de los niños, Mark Zuckerberg dijo ser el primer interesado en que satisfagan sus necesidades y, al mismo tiempo, que las plataformas sean seguras.

“Un buen ejemplo de este trabajo es Messenger Kids, que es ampliamente reconocido como mejor y más seguro que las alternativas”. (Con información de Reuters)

Imagen de Pixelkult en Pixabay

Por, Luz Olivia Badillo, octubre 6, 2021 para Tec Review

Periodista especializada en temas de ciencia desde hace 12 años. Ha escrito para la Academia Mexicana de Ciencias en donde también fue editora de su boletín mensual y ha sido reportera del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

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