No hay límites para el crecimiento porque no hay límites para la inteligencia humana y su imaginación. -Ronald Reagan.

no te conformes lucha persona crecimiento desarrollo humanoCada día es una oportunidad más en pro de nuestro crecimiento personal, en adquirir conocimientos, herramientas para afrontar las pruebas que se nos presentan, sorprendernos que tan atentos estamos en todo aquello en que participamos, determinar cómo hemos venido aprendiendo, que tanto nos hemos identificado y estamos trabajando en pro de nuestro crecimiento, desarrollo personal y espiritual. De ahí, por tanto, la importancia de estar despierto, atento en todo lo que hacemos.

Walter Riso nos proporciona algunas reflexiones interesantes de ser consideradas, adentrarse en lo que encierran, en lo que contribuyen en ser cada día mejores y aprovechar la oportunidad que se nos da.

Nos recuerda, que la mayoría de las personas deambulan de un lugar a otro tratando de sobrevivir por sobrevivir. Ése no es el camino. Busca en tu interior y saca a relucir tu singularidad. Ábrele un espacio a tu vocación. Si la reprimes, estarás perdiendo mucho más que una oportunidad. Agrega, que hay que saber afrontar el apego, la adicción afectiva y al respecto comenta, los que sufren de adicción afectiva y apego disminuyen sus defensas al mínimo y dejan entrar a cualquiera.

La posesión afectiva, en cualquiera de sus formas y bajo cualquier excusa, es deshumanizante.

Sin autonomía no hay amor, solo adicción complaciente.

La conducta de apego, pese a su indudable importancia para la supervivencia, no parece ser el mejor exponente de un amor desinteresado.

Cuando el estilo de sumisión es llevado a la vida afectiva, las consecuencias no suelen ser prosperas. Al principio, la subordinación produce placer en el receptor, pero con el tiempo la persona sumisa produce fastidio y rechazo.

La adicción afectiva es el peor de los vicios.
La dependencia es la peor enemiga del amor.
La persona apegada, opina, Riso, debido a su inmadurez emocional, no suele arriesgarse porque el riesgo incomoda. Jamás pondría en peligro su fuente de placer y seguridad. Prefiere funcionar con la vieja premisa de los que temen los cambios: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Enfrentarse a lo nuevo, siempre asusta. El anclaje al pasado es la piedra angular de todo apego.

Aferrarse a la tradición genera la sensación de estar asegurado. Todo es predecible, estable y sabemos para dónde vamos. No hay innovaciones ni sorpresas molestas. Rescatar las raíces y entender de dónde venimos es fundamental para cualquier ser humano, pero hacer de la costumbre una virtud es inaceptable. Muchas parejas entran en una especie de canibalismo mutuo, donde cada uno devora al otro hasta desaparecer. Se absorben como dos esponjas interconectadas.

En definitiva, insistimos en señalar que mientras permanecemos en esta dimensión no debemos descuidar todo aquello que favorezca nuestro crecimiento personal, estar atentos, despiertos en todo aquello que nos ayude a ser mejores, que podamos aprovechar la vida que se nos ha concedido a no olvidar como indica Ken Hudgins. “El significado de la vida es darle a la vida significado ” y Ralph Waldo Emerson: “La vida es una sucesión de lecciones que deben ser vividas para ser entendidas”.

*Fuente indicada