Diez acciones comerciales innovadoras para mantener y aumentar tus ventas

Técnicas para remontar la crisis

En tiempos de crisis el precio se convierte en la punta de lanza de todas las campañas para animar las ventas. Los consumidores se muestran mucho más dispuestos que nunca a dejarse seducir por las empresas más generosas. Basta ver cómo ha aumentado el consumo de marcas de distribuidor y la atención a ofertas y vales descuentos para tener una idea de lo que en realidad está pasando.

Según el último informe de TNS Worlpanel sobre productos de gran consumo, el 77% de los consumidores utiliza cupones descuento a la hora de hacer la compra y el 59% participa en promociones de regalos de producto. ¿La respuesta de las empresas? Reducir la inversión en publicidad y diseñar estrategias comerciales orientadas a arañar clientes de la competencia para compensar la caída de consumo de su cartera habitual.

Dos gravísimos errores, tal y como explica Jorge Santacana, consejero delegado de Ogilvy One España: “En momentos como estos es cuando se hacen más visibles las campañas de publicidad. Si los demás invierten menos, las que tu realices serán más vistas”.

En cuanto a la obsesión por captar nuevos clientes, Santacana recuerda “que siempre es más difícil vender algo a un nuevo cliente que a quien ya lo es. Es como tener una bañera llena, con el grifo abierto. Algunas empresas tienen el grifo de entrar nuevos clientes abierto a chorro, pero dejan el tapón quitado. El problema es que el agua que entra la tengo que pagar y la que está en la bañera ya la he pagado. Con los clientes es lo mismo. Hay que intentar mantenerlos en la bañera y venderles más, protegiéndonos de las ofertas de la competencia”.

Para el consejero delegado de Ogilvy One España, el buen servicio al cliente se debe cuidar todavía más en momentos de crisis, para poder conservar a los consumidores que no se guían exclusivamente por precio.

Para el resto, lo “que mejor funciona es todo lo que haga entender que va a tener más por menos, pero eso no tiene por qué afectar únicamente al precio”, explica Eduardo Vázquez, director asociado de Arena.

Descuentos sí, pero temporales. “La sensibilidad al precio, buscar el producto más barato dentro de una categoría, es una tendencia clara que se acentúa en estos momentos, pero no es algo que se aplique con igual intensidad en todos los mercados. El segmento de gran consumo es el más afectado, puesto que el target o público objetivo de estas empresas es el de las familias”, explica Antonio Henriques Gil, director general de Valassis España, una consultora especializada en márketing promocional.

Y advierte: “No se debe confundir la sensibilidad al precio con la necesidad de bajarlo. Hay que ofrecer descuentos, promociones, pero con la idea de que se trata de algo temporal. Si bajas precios y tu consumidor no percibe el esfuerzo que realizas, lo único que consigues es dañar tu margen. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los compradores conoce el precio de dos o tres productos, pero no todos”.

¿Regalamos producto o bajamos el precio? “La promoción del 2 x 1 es perfecta para aumentar volumen de ventas en productos que ya conoce el consumidor. Se trata de acciones que sirven para recordarle que siga consumiendo algo que conoce y que además le gusta. No obstante, si queremos introducir un nuevo producto en el mercado, hay que animar al consumidor a que lo pruebe, poniéndolo mucho más barato y facilitándole la compra. El sampling (muestras gratuitas) también es una buena opción para esto: te lo regalo para que lo pruebes gratis”, explica Antonio Henriques.
Explicar bien la oferta. “La comunicación debe ser efectiva en el momento de la toma de decisión de compra y puede ser en el punto de venta o a través de un vale descuento.

La decisión de compra en el punto de venta se toma por referencia de una marca conocida o por precio. En unos segundos, el consumidor está en el lineal, ve una oferta que le atrae y toma la decisión sin recordar después el precio. Si lleva encima un vale descuento, quien lo va a utilizar es consciente de que ese descuento, del valor que sea, es para un producto concreto y para un momento preciso. Son las dos estrategias más eficaces”, comenta Antonio Henriques.

¿Precios redondos o porcentajes de descuento? “Los descuentos funcionan si son temporales y si se hacen con una relación adecuada con el precio que tiene el producto. No es lo mismo aplicar un descuento del 30% a un coche que a un champú. En gran consumo, es más eficaz aumentar producto al mismo precio o las promociones 2 x 1, mientras que en artículos de mayor valor (electrodomésticos o tecnología), el descuento tiene más valor. Y lo puedes aplicar ya sea en porcentaje o poniendo el precio anterior de referencia, para que el consumidor sepa cuánto se ahorra”, explica Santacana.

Crear productos anticrisis. “Para mantener los beneficios, sólo hay dos soluciones: reducir los costes, que es la fácil y que en muchos sectores va acompañada de una reducción de plantilla; o aumentar la producción con la fabricación de marca blanca o lanzando nuevas referencias más acordes con la situación, como ha hecho alguna empresa de detergentes, que en lugar de seguir lanzando nuevas formulaciones ha creado un producto básico”, concluye Vázquez.

Productos a precio de coste

En noviembre, Mediamarkt intentaba animar las compras de sus clientes renunciando a su margen de beneficios en más de 100 productos marcados a precio de coste, es decir, al precio negociado en la factura con sus distribuidores, más el IVA.

Exactamente la misma estrategia que ha seguido la consultora Tech Sales Group, promocionando pisos para emprendedores a precio de coste: por 80.000 euros y 100.000 euros, aunque se limita a viviendas ubicadas en zonas emergentes de Barcelona.

¿Dónde está el negocio de una venta en la que renunciamos a nuestro margen de beneficios? “Son estrategias que se hacen para atraer tráfico al punto de venta. Se utilizan precios gancho para atraer gente al establecimiento, y te ponen delante la factura de lo que ellos han comprado para que veas que no te engañan.

Es una acción que funciona muy bien y que resulta muy clara para el cliente. La clave está que se hace con unos productos especí-ficos y exclusivamente en un momento concreto. Si lo hicieran con todos, nadie lo creería”, explica Jorge Santacana.

Aplazar el momento de pago sin intereses

La fórmula del compre hoy, disfrute de su producto ya y empiece a pagar dentro de unos meses sin intereses es algo que ha utilizado habitualmente El Corte Inglés para incentivar el consumo de artículos de electrónica y otros de precio alto. Pero en tiempos de crisis, los plazos de meses se están alargando por encima del año, ¡justo para cuando la gente espera salir de la crisis! Incluso es posible comprar un coche ahora y empezar a pagar en diciembre de 2009, aprovechando la última campaña de la firma Kia. Son estrategias que funcionan muy bien, ya que “el consumidor en estos momentos financia lo que considera imprescindible y aquí es donde está la clave, ¿qué considera imprescindible? En general, todo aquello que le permite mantener su estilo de vida. Por ejemplo, valora como algo más importante irse de vacaciones que cambiar los muebles de casa, porque así tiene la sensación de seguir manteniendo su estatus”, explica Eduardo Vázquez.

1. Aumentar ventas con packs de talla XL

Danone es una de las enseñas de bandera que están sufriendo el avance de la marca blanca, pero no por eso ha optado por luchar contra ellas en el terreno del precio. Todo lo contrario.

Es de las pocas empresas que está invirtiendo más en publicidad que en promociones de descuentos. Son campañas para informar al consumidor sobre la diferencia entre los productos Danone y las marcas blancas. “Es importante que el consumidor sepa que el producto no es el mismo. Actimel, por ejemplo, utiliza el L. Casei, una bacteria que también publicitan algunas marcas blancas, pero no son la misma bacteria.

La nuestra está patentada y tiene unos beneficios diferentes que las otras”, explican desde Danone. Otra idea, cuya comunicación han tenido que intensificar para que no haya dudas, es que ellos no fabrican para otras marcas. Sus productos son únicos, dicen, tienen detrás mucho I+D y no van a entrar en una guerra de precios. Para animar a sus consumidores a elegir sus yogures en lugar de las marcas blancas, optan por promociones de producto. En Francia, por ejemplo, han lanzado un pack de seis yogures por un euro. Con esta estrategia de precio bajo invita a probar un producto nuevo y comunicar que se ha lanzado al mercado con un envase de menor tamaño para ajustar mejor el precio. En España, sus promociones se centran en regalar más producto: dos Actimel gratis al comprar un pack de 12.

Para Santacana, este tipo de estrategias castigan menos el valor de las marcas. “Si tienes un producto con un valor de marca y le metes un gran descuento, después te será muy difícil recuperar su valor. Si te digo que te vendo un coche al 50%, pensarás que antes estaba ganando un 50%. Si te regalo un champú al comprar otro, no tienes esa percepción”.

2. Productos con valor por un euro

Un menú diario por un euro con primero y segundo plato, bebida y postre es la oferta que ha convertido un modesto restaurante de Gijón en un punto de referencia de cómo luchar contra la crisis. Desde que lanzó su campaña, los clientes hacen colas a sus puertas.

Más espectacular aún es la oferta con la que Media Markt sorprendía a sus clientes hace unas semanas, al ofrecer un móvil por un euro y un iPod de 8GB de regalo. ¿La letra pequeña? Había que cambiarse a Orange y permanecer con la compañía durante al 18 meses. Sin duda, en una promoción de este tipo el precio de un euro es un valor simbólico. “Llama más la atención el precio de un euro que si lo regalasen. Hay mucha gente que da cosas gratis, pero en este caso se ofrece por un euro algo que vale mucho dinero. Es una estrategia que está muy en la línea de Media Markt: precios bajos que llamen la atención. Además, el regalo del iPod es un enorme incentivo porque se trata de un producto que tiene un alto valor percibido. Aunque lo ideal para hacer este tipo de estrategias es buscar un artículo con bajo coste y alto valor percibido”, explica Jorge Santacana.

3. Descuentos exclusivos por un solo día

Las tiendas de moda se están anticipando a la temporada de rebajas con descuentos especiales de entre un 30% y un 50% para estimular las ventas. Incluso las marcas de precio medio y alto han entrado en este juego. Antonio Pernas, por ejemplo, anima a gastar más con un descuento del 50% en la compra de una segunda prenda. Y Boss Orange Store, la línea juvenil de Hugo Boss en Madrid, lanzó una campaña de sms informando a sus clientes de la oportunidad de comprar productos de ocasión en su tienda durante un único día de noviembre. Para impulsar más las ventas, ampliaron el horario desde las 7 de la mañana hasta 23:00 de la noche, con lo que han conseguido un aumento del 64% de las ventas de noviembre respecto al mes del año anterior. Son ofertas en las que a la idea de productos buenos a buen precio, como en el concepto de outlet, se añade el factor tiempo, que impulsa la decisión de compra. Sólo tienes un día para aprovechar el momento.

4. Reducir el gramaje del producto

Una buena estrategia para reducir precios sin tocar el margen de la empresa puede ser adelgazar ligeramente un producto, sin que resulte perceptible para el consumidor. Es la línea que podrían seguir algunas firmas de alimentación de gran consumo para luchar contra el aumento del coste de las materias primas. Hay que salvar los beneficios sin tener que aumentar los precios en un momento de crisis. Según la BBC, los snacks de chocolate de Mars, Cadbury y Nestlé podrían ver reducido su peso en los próximos meses en Reino Unido, una medida que ya adoptó con anterioridad la empresa Kraft en el mismo país con sus porciones de queso Dairylea.

En España estas compañías aseguran que no tienen pensado hacer nada semejante. Y en los pocos casos que se ha reducido el tamaño de algún producto, como en algunos snacks de Nestlé, o en las barritas de chocolate Mars, también se ha rebajado el precio.

5. Por Navidad regalamos el producto

Royal regala el salmón por Navidad”. Con este llamativo eslogan, la marca de ahumados Royal inicia una agresiva campaña orientada a transmitir la idea de que regala sus productos durante los meses de noviembre y diciembre, justo en plena campaña de Navidad, cuando más aumenta el consumo de estos alimentos. “En Royal hemos decidido no sólo no subir precios, sino regalar los productos”, aseguran los responsables de la firma en una nota de prensa.

Sus productos van acompañados de un adhesivo que el consumidor debe rellenar y enviar con el ticket de compra para que les devuelvan el dinero. Pero es una campaña con letra pequeña: la devolución no puede superar el límite de 10 euros. En realidad, básicamente sería lo mismo decir que al comprar un paquete de salmón (que cuesta en torno a ocho euros), te regalamos otro. Pero esta campaña resulta mucho más llamativa desde el punto de vista de la comunicación y, sobre todo, limita la posibilidad de acumular ofertas: un mismo hogar no puede obtener más de 10 euros de descuento.

El objetivo de esta campaña está en puesto en el largo plazo. Con este tipo de estrategias, Royal intenta que el salmón deje de ser percibido como algo caro y exclusivo para convertirse en un artículo al alcance de todos los bolsillos, además de verse como una alternativa saludable y económica en Navidad. Según AC Nielsen, en 2007 sólo el 38% de las familias lo incluyeron en su lista de la compra, muy lejos de los hábitos de compra de nuestros vecinos europeos.

8. Incentivar la compra eliminando barreras

Exigir avales y el pago por anticipado de dos meses de alquiler son condiciones clásicas en el contrato de alquiler de un piso y la lógica dice que deberían acentuarse en tiempos de crisis, cuando el riesgo a impagos es aún mayor. Fincas Corral, sin embargo, se ha propuesto romper todos los esquemas con su nueva campaña para incentivar el alquiler de sus pisos. Sólo exige una nómina como prueba de que sus inquilinos podrán hacer frente al pago de las mensualidades y, a cambio, se compromete a buscar el producto que mejor se adapte en precio a la capacidad adquisitiva de cada cliente. Una promoción que han comunicado con un reducidísimo presupuesto en márketing –se han limitado a informar a través de su web– y que ha funcionado perfectamente gracias al boca oreja, según la compañía.

9. Organizar subastas on line

La obsesión de los consumidores por encontrar productos-chollo de buena calidad está aumentando la audiencia de los comparadores de Internet y los clubes privados de compras a través de la Red, según un informe de Netsuus, una empresa de medición y análisis on line.

Y lo mismo sucede con los portales de subastas, como eBay. Aprovechando esta tendencia, la compañía de vuelos JetBlue sacó a subasta en septiembre más de 300 billetes de avión, con precios de partida desde cinco y 10 céntimos, para volar a más de 20 ciudades de Estados Unidos y numerosos paquetes vacacionales.

“Son estrategias que funcionan muy bien porque permiten acceder a productos en teoría normales a un precio que puede superar cualquier promoción o descuento, especialmente las subastas a la baja”, explica Jorge Santacana.

Pero hay que tener en cuenta que “esta estrategia sólo funciona con determinados artículos; todo lo que no sea gran consumo, artículos en los que uno puede encontrar diferencias de precio de hasta cien euros”, añade Santacana.

10. Reinventar el outlet

Don Piso, Kia y Viajes Iberia han reinventado el concepto de outlet para vender sus productos. Don Piso ha colgado el cartel de outlet a 208 de los 400 pisos que tienen en propiedad en distintas ciudades españolas. Kia intenta dar salida a sus coches de kilómetro cero y de comerciales con su outlet en Internet. Pero, ¿cómo se aplica la idea de outlet a una compañía de servicios? “Normalmente el comprador asocia este formato comercial a firmas de ropa, joyería, etcétera y ahora en Viajes Iberia lo llevamos al ámbito de los viajes. Son destinos muy atractivos, de calidad, y a un precio muy competitivo”, explica Jorge Carulla, director de Márketing de Viajes Iberia. ¿Y por qué le llaman outlet cuando deberían decir ofertas de última hora? “El concepto de outlet transmite valores como precio y oportunidad, unidos al de máxima calidad. Los clientes que accedan a esta sección saben que van a encontrar los destinos más de moda, al mejor precio y con la mejor calidad. Haciendo una comparación burda, en nuestro ámbito no existen excedentes de temporadas pasadas ni de taras de fabricación”, señala.

Fuente: http://www.emprendedores.es/empresa/informacion/acciones_comerciales_innovadoras_para_aumentar_tus_ventas/reinventar_el_outlet

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