El presidente de la firma Aristimuño Herrera & Asociados, economista César Aristimuño, refirió durante su participación en el evento especial ante la coyuntura económica, financiera y electoral del país, que el país debe superar en los próximos años la dependencia petrolera; al tiempo que subrayó la posibilidad de que la banca requiera un ajuste de tasas y comisiones además del segundo reciente proceso de revaluación de activos de las instituciones financieras.

Un cambio fundamental en la matriz energética mundial y la necesidad de superar la alta dependencia de las exportaciones petroleras deben llevar a la economía venezolana a reinventarse en el corto plazo, en vista del complejo momento que está atravesando en la actualidad. Esta afirmación se desprende de la presentación llevada a cabo por el economista César Aristimuño, presidente de la firma Aristimuño Herrera & Asociados, en el marco del Foro Especial organizado por la entidad bajo el título “Venezuela en la encrucijada económica, financiera y electoral”.

Al inicio de su ponencia, Aristimuño describió los múltiples frentes que caracterizan la crisis venezolana, con fuerte presión internacional atizada por las sanciones de EEUU, alta conflictividad política, graves problemas cotidianos que enfrenta la mayor parte de la población, un papel cada vez más preponderante de la institución armada y carácter decisivo de las decisiones que tomen Rusia y China con respecto a sus relaciones comerciales, diplomáticas y estratégicas respecto a Venezuela. Este marco se combina con la caída en los niveles de producción petrolera hasta el orden de 1,9 millones de barriles por día, lo que ha llevado a que la caja de Pdvsa dependa de la venta de unos 800.000 barriles diarios que principalmente van destinados al mercado estadounidense.

De acuerdo con las proyecciones que maneja la firma, indicó Aristimuño, Venezuela y Pdvsa deben cancelar este año los compromisos restantes de deuda externa – aún en medio de las dificultades operativas planteadas por las crecientes sanciones financieras estadounidenses-, pero en 2018 el país podría enfrentar un escenario distinto con la apertura de una ventana hacia un posible default o impago de compromisos crediticios.

Con respecto a la banca, indicó que ya está en marcha un segundo proceso de revaluación de activos este mismo año para permitir una mayor expansión del crédito, pero que las entidades financieras enfrentan retos para mantener en línea el crecimiento del otorgamiento de préstamos con respecto al ritmo de las captaciones del público, en medio de un entorno que caracterizó de hiperinflacionario. En este sentido, comentó que es probable que se requiera un ajuste en las comisiones y tarifas para equilibrar la actividad de las instituciones bancarias, descartando que se deban ajustar las tasas de interés en el corto plazo, en medio de un nivel de mora de 0,25% que marca la cartera de créditos más sana de toda la región.

En cuanto a la crisis de efectivo, señaló que según cálculos de la firma se requieren más de 600.000 millones de bolívares en billetes adicionales que actualmente no se encuentran en circulación, debido a un incremento de más de 414% en la liquidez monetaria, equivalente a 18 billones de bolívares. Enfatizó en este punto que la responsabilidad en cuanto a la distribución de papel moneda es única y exclusivamente del Banco Central de Venezuela, que en estos momentos está racionando la entrega de efectivo a las entidades bancarias a razón de 40% promedio de lo solicitado.

En sus proyecciones macroeconómicas, Aristimuño consideró que el PIB este año enfrentará una caída de más de 11%, con un barril de petróleo alrededor de los 45 dólares para la cesta venezolana y unas reservas internacionales en niveles de 9.000 millones de dólares (en mínimos de más de dos décadas) con una inflación que podría superar 1.200%, mientras que el tipo de cambio oficial debe aproximarse a los 4.990 bolívares y el no oficial aumentará incluso 20% hacia el cierre del año y proseguirá un incremento a ritmo muy pronunciado hacia 2018.

En la cita participaron también el analista José Gonzales, directivo de GCG Advisors y experto conocedor del ámbito macroeconómico global, quien destacó que la cotización del petróleo mantendrá su tendencia actual en lo inmediato, advirtiendo sobre los riesgos de estancamiento económico que enfrentan los países del mundo desarrollado, mientras el mundo emergente acumula mayor capital y potencial de aporte al crecimiento global. Según Gonzales, Venezuela es un caso único al presentar una combinación de comportamiento hiperinflacionario con elevada escasez y déficit de cuenta corriente, entre otros factores adversos que no suelen presentarse en conjunto, con lo que la economía del país muestra el cuadro de una depresión económica, más allá de la recesión prolongada.

Para finalizar, John Magdaleno, director de la firma Polity, analizó las perspectivas políticas y electorales del momento actual, con una clara visión acerca de la relevancia de los próximos comicios regionales y de la vía electoral como catalizador de un proceso de cambio cuya demanda latente se expresa a través de las encuestas de opinión pública. Magdaleno sostiene que la posibilidad de una transición en el ámbito gubernamental se maneja en diversos tableros, entre los que destaca tanto la contienda electoral, como el de la comunidad internacional, instituciones multilaterales, percepción interna de las instituciones, papel de las Fuerzas Armadas, comportamiento de la disidencia oficialista, evolución de la crisis económica y negociación directa entre las partes como elemento que ha sido relevante en 30 de un total de 50 procesos de transición política registrados en todo el mundo desde mediados del siglo XX.

El evento, llevado a cabo en el Salón Manuel Quintana del Hotel Renaissance la mañana de este miércoles, contó con el apoyo y patrocinio de Banco Plaza, Lilly & Associates, Interbono Casa de Bolsa, Once Once y Flip Studio.