El Acoso Estudiantil o ‘Bullying’

Algo bastante difícil de describir es el hecho de la felicidad y tranquilidad que sienten los padres, cuando sus hijos están cumpliendo con el proceso normal de la supervivencia en este mundo actual de globalización donde la competencia se realiza de manera descarnada y cruel en muchos casos. En esta oportunidad quiero referirme específicamente al sistema universitario.

Situación que definitivamente si bien es una tranquilidad, no podemos dejar de lado que la misma abre dos caminos paralelos, amparados más que nunca casualmente en esta nueva época.

El primero, el hecho que muy difícilmente los padres pueden involucrase en el desarrollo y vivencia estudiantil de sus hijos, ya que los jóvenes en su mayoría no permiten la intromisión, salvo muy levemente, de sus progenitores en el mismo; este es su reinado propio por primera vez y siempre buscarán la forma y manera de tenerlo así.

El segundo, que los padres están completamente a ciegas de este nuevo mundo y no les queda más que confiar en los valores que hayan logrado inculcar a sus hijos y de que los responsables de dirigirlos en este nuevo mundo, sean garantes e idóneos para tal fin.

Y acá justamente reside el gran problema, ya que la mayoría de padres puede seguir pensando que el sistema universitario es la secuencia del escolar y en este específico caso es una EQUIVOCACIÓN.
Son dos tipos de educación completamente diferentes, mientras que en el escolar, el estudiante tiene un seguimiento obligado tanto en lo educacional como en el comportamiento (mal que bien) en la Universidad, el único que se puede controlar a sí mismo es el alumno y si éste no está preparado adecuadamente; es un gran candidato hacia el hueco de la desgracia y lamentablemente, en forma colateral , para la familia también.

En cualquier Universidad, los alumnos están expuestos a los siguientes acosos:

1) El acoso por parte del profesorado. (Maltratos, amenazas, etc.)
2) El acoso homosexual de hombres y/o mujeres.
3) El acoso de compañeros (Maltratos físicos y psicológicos, abusos, etc.)
4) El acoso de las malas juntas (drogas, pandillaje, juegos de azar, etc.)
5) El acoso de mafias para pasar pruebas y otros actos más.

Situación de lo que mayormente no se habla por temor o por vergüenza.

Si a esto le agregamos, una gran proporción de personas que fungen de docentes, no estando debidamente preparados ni actualizados, tenemos un terreno de cultivo mayoritariamente destinado para el fracaso de los objetivos del alumnado como también del país, en cuanto a conocimientos, formación y valores.

En un país como el nuestro, donde el Corrupto y el Mediocre son los reyes, se deberían tomar medidas de protección diferentes a lo que generalmente se conoce como la vivencia universitaria, debiendo los familiares del alumno realizar un seguimiento más directo con los responsables del desarrollo del mismo y, por su parte, las autoridades Universitarias, desarrollar una estrategia que involucre a todos los responsables en participar más activamente en el bienestar y desarrollo del estudiante y su entorno.

El objetivo de la docencia siempre fue sublime; no la hagamos mercantilista y definitivamente debería involucrar a todos en su medio.

(*) Magister y Asesor Empresarial.

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