El daño ocasionado por la corrupción en Venezuela, es presuntamente peor de lo imaginado

Según Asdrúbal Oliveros, director de la empresa consultora Ecoanalitica, las diferencias entre las liquidaciones de dólares y las importaciones que llegaron al país no solo datan desde 2011, sino que el análisis muestra que esa situación comenzó en 2003 con la implantación del control cambiario y con los años se ha acentuado. Por tanto, el daño no solo es de los 20 mil millones de dólares otorgados para importaciones que nunca ingresaron al país -indicados por los voceros del Gobierno- el daño a la fecha debe ser superior a lo indicado por la empresa consultora de 69,5 mil millones de dólares entre 2003–2012, en atención a que la información para el 2013 no está disponible.

Las irregularidades con las adquisiciones de bienes en el exterior se observan tanto en el sector público como en el sector privado. La firma calcula que las importaciones públicas ficticias entre 2003-2012 fueron 22,7 millardos de dólares, mientras que las compras externas artificiales del sector privado durante esos 11 años de control cambiario han sido de 46,8 millardos de dólares.

Aproximadamente, un tercio del total de la sobrefacturación fue realizada a través de las importaciones públicas, las cuales se han acelerado en los últimos cinco años por las compras de los entes oficiales; mientras que, los dos tercios restantes fueron realizadas por el sector privado. Como puede ser deducido, esas cifras son relevantes y muestran la ética y moral que caracteriza a una alta proporción de los agentes económicos venezolanos.

Es así como el control de cambio aparece como el hábitat ideal para la corrupción, las empresas de maletín que con la complicidad de funcionarios públicos reciben dólares para importaciones ficticias o compañías que inflan el precio de lo que compran en el exterior, para recibir divisas que luego son revendidas en el mercado paralelo.

Ante los resultados perniciosos obtenidos después de 11 años de  control de cambio, no quedan dudas de la ineficiencia e ineficacia de tal medida, por lo que  mantenerlo,  sería continuar haciéndole daño a la sociedad venezolana.

Una investigación realizada por el economista José Luis Cordeiro determinó que a través de Recadi se malversaron 15 mil millones de dólares. Ahora con Cadivi, se habla de aproximadamente 70 mil millones de dólares.

A pesar que se ha dicho que los bancos de inversión,  han apostado a que Nicolás Maduro aplicará un plan de ajuste que contempla unificación del tipo de cambio, alza del precio de la gasolina, disciplina monetaria y reforma fiscal. Alejandro Grisanti, analista de Barclays Capital, señala que por ahora los acontecimientos marchan en la dirección contraria.

"No ha habido ningún avance en estas medidas. Al cierre de abril el gasto público se ha incrementado 20% en términos reales. En la parte monetaria entre la última semana de marzo y las dos primeras de abril el Banco Central financió a Pdvsa con 75 mil millones de bolívares y no puede venir una unificación cambiaria porque nadie está esperando que se levante el control de cambio y por ende seguirá habiendo un dólar paralelo", explica.

Finalmente, cabría hacerse la siguiente pregunta ¿debería la sociedad venezolana  apoyar un aumento del precio de la gasolina o cualquier otro impuesto sin ningún condicionamiento en referencia al uso y control de esos posibles ingresos y, aceptar que los funcionarios gubernamentales continúen despilfarrando los recursos del país de la forma como lo han hecho?

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