El legado misterioso de Carlos Castañeda

Justamente con respecto a Castañeda, un lector de él, Mariano Fraga, señala: los libros son senderos hacia el saber, y depende cada uno lo que haga con ellos. No hace falta el intento desesperado de distinguir si es ficción o realidad. Nuestra sociedad, envenenada por tanta razón, busca tanto salidas que frente a una obra como la de Castañeda se entregan sin dudar, o se lanzan contra ella de forma encarnizada. Su valor es el de un estilo literario donde se muestra un conflicto entre el mundo que nos han impuesto y el mundo que surge cuando lo buscamos por nosotros mismos. Y de Castañeda hay que valorar esto, difunde un estilo literario que puede ser perfeccionado, el de la búsqueda…de algo más que polémica y las trampas del saber por saber, olvidando hacia donde vamos…

El Siglo XX presentó a un Carlos Castañeda juzgado por la revista Time como el Padrino de la Nueva era . Se dice fue la encarnación literaria de la era de Woodstock. Sus 12 libros, supuestamente basados en reuniones con un chaman indio misterioso, don Juan, hicieron del autor, un estudiante graduado en antropología, una celebridad mundial. Sus admiradores incluyeron a John Lennon, William Burroughs, Federico Fellini y Jim Morrison.

‘marcianitosverdes.haaan.com’ aporta, que bajo el tutelaje de don Juan, Castañea tomó peyote, habló con los coyotes, se transformó en cuervo, y aprendido a volar. Todo esto ocurrió en lo que don Juan llamó “Una realidad aparte”. Castañeda, quien murió en 1998, fue, a partir de 1971 a 1982, uno de los autores best-selling de no ficción en el país. Durante el curso de su vida, sus libros vendieron por lo menos 10 millones de copias.

Castañeda a demás de sus libros, legó una serie de hechos que fueron muy comentados en vida porque se dice muchos de ellos enceraban muerte de personas, de sus seguidoras que se le imputa de que eran sus amantes.

Para Castañeda, el hombre occidental -el hombre europeo- a lo más que ha llegado es al hombre político. Este hombre político sería el epítome de nuestra civilización. «Don Juan, -dijo- con su enseñanza, está abriendo la puerta para otro hombre mucho más interesante: un hombre que vive ya en un mundo o universo mágico».

El hombre político es el hombre de dominio cuyo poder controla tanto la realidad concreta del mundo como los seres que la habitan.
El mundo de don Juan, en cambio, es un mundo mágico poblado de entidades y de fuerzas.

«Lo admirable de don Juan -dijo Castaneda- es que aunque en el mundo de todos los días él parece estar loco, (¡loquito! ¡loquito!), nadie es capaz de percibirlo. Al mundo, don Juan le ofrece una fachada que es necesariamente temporal… una hora, un mes, sesenta años. ¡Nadie lo podría agarrar descuidado! En este mundo don Juan es impecable porque él siempre supo que lo de aquí es sólo un momentito y que lo que viene después… Bueno… ¡Una belleza! don Juan y don Genaro amaban intensamente la belleza».

Agrega Leonardo Tarifeño del Diario la nación de Buenos Aires, que e la intensa y vastísima historia de la literatura del siglo XX es difícil encontrar un escritor más misterioso que Carlos Castañeda. En un posible escalafón de figuras enigmáticas, apenas se lo podría comparar con Thomas Pynchon, J. D. Salinger o «B. Traven». A Pynchon no se le conoce su cara, pero se sabe que es neoyorquino y sirvió en la marina estadounidense. La vida de Salinger ha podido ser reconstruida, juicios contra el biógrafo aparte, por Ian Hamilton en J. D. Salinger: A Writing Life . Y de la esquiva personalidad oculta tras el seudónimo «B. Traven», autor de El tesoro de la Sierra Madre, el investigador Karl S. Guthke apunta en B. Traven: biografía de un misterio que «la única fecha que conocemos con certeza de la vida de este misterioso escritor es el día de su muerte». Pero de Castañeda, aprendiz de brujo en el clásico Las enseñanzas de don Juan y héroe de la revolución contracultural de los años sesenta y setenta, ni eso.

Muchos de sus seguidores -Castañeda es el tipo de escritor que genera lectores fanáticos y al borde del fundamentalismo- aseguran que ni siquiera llegó a morir, ya que antes su cuerpo habría emprendido el «vuelo mágico» del «nahual», (término que designa al líder de un grupo de chamanes). No hay datos incontrovertibles acerca de su desaparición física, y también hay bancos de neblina alrededor de su presunto lugar de nacimiento, su verdadero nombre, y por supuesto, la autenticidad de sus libros, basados en las experiencias de «realidad no ordinaria» vividas con un indígena yaqui, (a quien nadie vio nunca), que bien podrían pertenecer al campo de la antropología, la magia, la ficción o algo tan extraño que no tiene nombre. Graduado en Antropología de la Universidad de California, Los Ángeles, (UCLA), en 1968 causó un auténtico terremoto literario y sociológico con Las enseñanzas de don Juan , libro que ya lleva vendidos más de diez millones de ejemplares en todo el mundo y que, en su momento, recibió los elogios de gente tan dispar como el poeta mexicano Octavio Paz, el sociólogo Theodore Roszak y la novelista Joyce Carol Oates, entre muchísimos otros. En esa obra, planteada originariamente como su tesis académica, Castañea relata en primera persona la reeducación cultural a la que lo somete el indio Juan Matus, un yaqui proveniente de Sonora al que conoce por casualidad -o, en sus palabras, «acuerdo»- en la parada de un autobús Greyhound, en un pueblo de la frontera entre México y Estados Unidos.

The University of California Press, que publicó el primer libro de Castañeda, “The Teachings of Don Juan: A Yaqui Way of Knowledge”, en 1968, vendía constantemente 7,500 copias al año. BookScan, compañía de Nielsen que investiga las ventas de libros, reporta que tres de los títulos más populares de Castañea, “Una realidad aparte”, “Viaje a Ixtlan” y los “Cuentos de Poder”, vendieron un total de 10,000 copias en 2006. Ninguno de los títulos de Castañeda han salido nunca de impresión – un logro impresionante para cualquier autor.

‘Marcianitosverdes.haaan.com’ agrega que hoy Simon and Schuster, editor principal de Castañeda, todavía clasifica sus libros como no ficción. Podría discutirse que no importa esta etiqueta puesto que todos ahora saben que don Juan era una creación ficticia. Pero no todos lo saben, y la confianza que algunos lectores han invertido en estos libros conduce a una historia más oscura que no ha recibido casi ninguna cobertura en la corriente principal de la prensa.

Hay hechos determinantes en la vida de castañeda, como por ejemplo, lo que señala en su libro de 1984, “El fuego interno”, donde escribió: “No morí en el fondo de ese barranco – y ni los otros aprendices que habían saltado antes – porque nunca lo alcanzamos; todos nosotros, bajo el impacto de un acto enorme e incomprensible tal como saltar hacia nuestras muertes, movimos nuestros puntos ensamblados y los ensamblamos en otros mundos”.

En 2002, una mujer de Taos, N.M., Janice Emery, una seguidora de Castañeda y asistente de taller, saltó hacia su muerte en el barranco de Río Grande. Según el Santa Fe New Mexican, Emery tenía una lesión en la cabeza debida al cáncer. Uno de los amigos de Emery dijo al periódico que Emery “deseaba estar con la gente de Castañeda”. Otro dijo: “Pienso que ella realmente pensaba que podía volar”. Un año más tarde, un esqueleto fue descubierto cerca del sitio del Ford abandonado de Partin. El Departamento del Sheriff del Condado de Inyo sospechó que era el de ella. Pero, debido a su condición seca, no se pudo hacer una identificación positiva hasta febrero de 2006, cuando la nueva tecnología de ADN llegó a estar disponible.

Definitivamente como lo comenta un lector de nombre Arturo, sobre las obras de Castañeda, éste sigue siendo un enigma como también sus libros y filosofía y sólo hay una forma de saber su autenticidad y es llevando acabo algunas de sus practicas como es el enfrentamiento con los piches tiranos y el ensueño y darle una oportunidad a la imaginación como al infinito…

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