La desesperada convocatoria a Constituyente Comunal resalta el pánico de la camarilla gobernante, al ver totalmente agotada todo género de poses y argumentos para mantenerse en el poder, ya que ni rinocerontes, ni ballenas, ni destacamentos militares, o esbirros del régimen llamados hoy colectivos, logran contener la ira popular desatada en todos los rincones del país, exigiendo no sólo elecciones, sino la partida definitiva del tirano y su gabinete.

Cual Nerón tropical convoca a su última carta incendiaria, la insurrección golpista contra la Constitución Bolivariana, calificada grotescamente por el extinto arañero de Sabaneta como la Bicha, pues bien resulta que la actual Carta Magna es la única constitución originaria de las 25 que se han aprobado en toda nuestra historia republicana, ya que fue sometida por primera vez a una consulta universal, directa y secreta, sin discriminación alguna a todos los venezolanos, y aprobada mayoritariamente en aquel referendo de diciembre de 1999.

Por tanto, si las constituciones a nivel universal contienen como objetivo concentrar y resumir el espíritu y el alma de la nación, la experiencia venezolana de 1999 significó un singular ejemplo,  de cómo un proyecto político asume sin complejo alguno, sin miedo al pueblo que lo eligió, en nuestro caso, la implantación de un novedoso modelo político expresado en la democracia participativa y protagónica.

Oferta frustrada al actuar en el corto plazo la clase gobernante de la Va. República, en dirección ortodoxamente contraria y violatoria, de los ejes democráticos transversales consagrados en la novel constitución, al pretender torcerla brutalmente con la Reforma Constitucional aquel 2 de diciembre de 2007, para pretender imponer el contrabando castrista del Estado Comunal. Escenario de la primera derrota electoral del chavismo de dimensión nacional, que marcó la ruptura definitiva de una parte de la población y el desenmascaramiento del tramojo autoritario del régimen.

Curiosamente para maquillar la derrota el comandante lanzó el caramelo en 2008 de la reelección indefinida a Presidente, gobernadores, alcaldes, lastimosamente aceptada a trastiendas por una parte de la oposición, demostrando que en política se requiere principios y perseverancia para no abrirle paso a la pesadilla que sufrimos hoy.

 La propuesta de Constituyente Comunal no es aislada, en las sombras la venían madurando, de la misma rabia del comandante cuando denostaba de la victoria opositora en 2007, solo que se equivocaron en el momento, en medio de un país alzado, que no está dispuesto a aceptar un estado corporativo fascista en pleno siglo XXI.

El único reconocimiento que debemos hacerle a Nicolás, además de su capacidad de hablar con vacas y pajarillos, es el de haber unido a todo un país, hecho que indica la fuerza y legitimidad de nuestra constitución, que siendo rechazada en sus inicios en 1999 por una mayoría de la actual oposición, hoy es la principal barrera de contención contra las garras de la dictadura madurista.  

Froilan Barrios Nieves                                                                                           Movimiento Laborista