Con el 61,8% del mercado de la lencería,Victoria‘s Secret es, sin duda, el mayor ejemplo del buen marketing. Una mujer, sexy, independiente, con “curvas” son algunas de sus señas de identidad y hacen de sus espectaculares desfiles, uno de los eventos más esperados del año en todo el mundo.

Sin embargo, aunque su target sea hoy principalmente femenino, no siempre ha sido así. De hecho, su fundador Roy Raymond, la creó cuando, al querer comprar ropa interior para su mujer, no encontró ninguna tienda en la que sintiera cómodo.

Así nació Victoria’s Secret, como una marca que pretendía conseguir el favor de los hombres. Sin embargo, los cambios culturales en la sociedad y el cambio de dirección en la compañía, ha hecho virar la estrategia de marketing hacia la creación de una marca de mujeres, para mujeres.

Precisamente esto es lo que ha generado el tremendo enfado de miles de consumidoras a través de las redes sociales a causa de una polémica fotografía de la nueva campaña de la marca de lencería.

Se trata de una imagen en la que la modelo, en un intento por ser sexy, sujeta un bote de nata en una mano mientras se la echa en la otra. Sin duda, una fotografía que deja entrever ciertas connotaciones sexuales que van más allá de la simple seducción.

Las usuarias no han escondido su descontento por el resultado de la campaña que han considerado “poco profesional” y acusan a la compañía de mostrar a sus “ángeles como estrellas porno” a la vez que reclaman la vuelta a la esencia de la marca, la autenticidad.

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