A propósito del aumento de la unidad tributaria de 177 Bs. a 300 Bs., nos indica una muestra más del profundo análisis económico presidencial, donde los indicadores reales del comportamiento económico son despreciados y solo importan los que el Presidente dicta en una cadena presidencial. Algo parecido a lo que comentara la picaresca criolla sobre el dictador Juan Vicente Gómez, cuando le recordaban sus ayudantes “mi general está leyendo la prensa al revés”, éste  respondía enfático “pues el presidente de la república  lee el periódico como le da la gana”.

De esta manera el atropello a los números implacables generados por la gestión pública, son ignorados, ante índices inflacionarios lapidarios, superiores al 700%, canastas alimentarias a niveles inalcanzables para el salario, en función del capricho ideológico erigido en nombre del socialismo del siglo XXI.

Que puede significar para un trabajador el aumento de la cesta ticket de 63.000 Bs. a 108.000 Bs., presentado pomposamente por el Jefe de Estado con el aumento de 42%, ante indicadores alimentarios, cuyo efecto amerita la necesidad de 18 o más salarios mínimos para obtener los productos de la dieta diaria.

¿Cuál es la economía real que disfrutamos a diario? La difundida por la campaña mediática presidencial o la observada en la calle, donde la indigencia ya se ha apropiado y repartido por zonas la basura de los restaurantes, y se le congela el alma a cualquier ciudadano, al presenciar a seres humanos disputándose con perros y gatos en los containers, los desperdicios para la subsistencia o la muerte. Para muestra siéntese en alguna panadería, arepería o cafetín de cualquier ciudad del país y podrá observar en una mañana, no menos de una decena de grupos de personas hurgando en la basura cualquier mendrugo que sacie el hambre trágica.

Y si tratamos de conceptos laborales, el salario institución sagrada de los trabajadores de cualquier país del mundo, acá en Venezuela ha sido desvirtuado como jamás, por una parte pulverizado por la inflación que de sobra sufrimos y por la otra por la aplicación de la cesta ticket, donde esta supera de largo el salario, a tal nivel que a partir de marzo 2017 siendo el ingreso del trabajador  148.000 Bs., 73% de éste no será salario y solo 27% tendrá efecto para prestaciones, utilidades, vacaciones, etc., agravado con la pretensión del SENIAT de incluir estos rubros salariales para un pago mayor de impuestos por los trabajadores.

Como dice el viejo refrán “tanto nadar para morir en la orilla”, tanto hablar gamelote del neoliberalismo y del imperialismo, para terminar convertido en el gobierno más neoliberal y antilaboral de nuestra historia, siendo la guinda de la torta el aumento de la unidad tributaria ya citada, quienes pagaran los platos rotos son precisamente los ciudadanos, al deber pagar el doble de cualquier servicio público, pasaportes, notarias, etc. a un Estado desquiciado, que ha empobrecido al extremo a la población y se ha convertido en opulento, represivo y corrupto. 

 

Froilán Barrios Nieves                                    Movimiento Laborista