La gestión de una investigación: algunos interrogantes

Las universidades, en particular, cuentan con diversos grupos comprometidos con la generación de proyectos de investigación básica y aplicada, sobre los que subyace como objetivo principal el mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.

Este impacto subyacente, hace imperante que dichos proyectos se desarrollen de acuerdo con lo previsto y, de la misma manera, arrojen los resultados deseados, lo cual se constituye en una complicada labor, teniendo presente que el entorno es dinámico y cambiante, y existen factores incontrolables que en un momento dado pueden afectar de modo negativo el éxito de la investigación, el cual depende en gran medida de la manera como ésta se gestione.

Del mismo modo, la gestión de una investigación resulta una tarea compleja que genera cada vez más preocupación por parte de universidades y particularmente grupos de investigación, valiendo la pena resaltar que una gran proporción de los proyectos ejecutados, presentan, entre otras anomalías, algún tipo de retraso, lo que no es conveniente por las repercusiones de tipo administrativo, financiero, de imagen de la institución, de satisfacción de la población objeto de estudio, etc., que trae consigo dicho retraso.

En este sentido, la gestión de una investigación exige del talento humano que la desarrolla y sobretodo del director del proyecto o investigador principal, una mínima formación gerencial (pensamiento sistémico, liderazgo, proactividad, herramientas de gestión…) que facilite la realización de un direccionamiento más claro y confiable, encaminado a la consecución eficiente de los objetivos trazados.

A pesar de que dicha formación es determinante en el éxito o fracaso de las investigaciones, sólo es considerada obligatoria en titulaciones relacionadas con labores administrativas, siendo una realidad que el entorno laboral exige de todo profesional la ejecución continua del planear, hacer, verificar y actuar y, de su acercamiento al campo de la investigación.

Por otra parte, dicha formación tampoco es muy considerada por los organismos evaluadores de las propuestas investigativas, como una referencia obligada para los investigadores, sobre todo para el director o investigador principal, puesto que se enfocan básicamente en la calidad de los elementos que conforman la ficha del proyecto (planteamiento del problema, objetivos, marco teórico, metodología, etc.) y en el recorrido del talento humano en el campo del conocimiento de donde proviene la idea. Estos aspectos, si bien son imprescindibles a la hora de lanzar un juicio favorable o desfavorable sobre la propuesta investigativa, no son suficientes para garantizar la ejecución efectiva de la misma.

Consecuente con lo anterior, una vez aprobada la propuesta de investigación, el director o investigador principal debe enfrentarse a una serie de aspectos propios de la gestión, actuando como un líder que motiva y posibilita la liberación del potencial humano que forma parte del proyecto, en pro de la satisfacción de las necesidades de todas las partes interesadas, con la peculiaridad de que esto último se constituye en el fin de toda organización (Andriani C et al, 2003).

La consecución de tal fin reclama inicialmente dar respuesta a los siguientes interrogantes ¿quiénes son los clientes de la investigación? y ¿cuáles son sus necesidades? Pero, si se habla de consumidores y de satisfacción de necesidades, es una obligación hablar también de los resultados de la investigación como satisfactores de necesidades, en otras palabras, es preciso considerar los productos de la investigación, siendo éste el tercer interrogante: ¿cuáles son los productos de la investigación?

Considerando que el enfoque por procesos es uno de los principios fundamentales de las practicas de gestión (el modelo ISO 9000:2000, el modelo EFQM de la Fundación Europea para la gestión de la Calidad y el Seis Sigma, etc.) que caracterizan a exitosas organizaciones empresariales (Agudelo L., y Escobar J. 2007). Además, teniendo presente que, una de las premisas asociadas a dicho enfoque hace referencia a que todo producto proviene de un proceso, y por lo mismo, no existiría el producto si no existiese el proceso, conlleva a considerar también en la ejecución de un proyecto de investigación la existencia de procesos, es decir, de un conjunto de actividades interrelacionadas que transforman elementos de entrada en resultados y en las que interviene talento humano, recursos tangibles e intangibles (ISO 9000:2000).

En tal caso vale la pena preguntar ¿qué procesos intervienen en la realización de una investigación?, ¿cuál es la misión de cada uno de ellos?, ¿cuáles son sus entradas y sus salidas?, ¿qué recursos intervienen en ellos?, ¿cuáles son las actividades que los conforman?, ¿cuáles son procesos estratégicos, procesos de apoyo y procesos clave?, ¿cómo se controla la eficacia y eficiencia de dichos procesos? y ¿cuáles son las interacciones entre ellos?

Encontrando respuestas a todo lo anterior, podría concebirse la ejecución de un proyecto de investigación como una organización compuesta por procesos interrelacionados y que tienen un objetivo global en común, y por consiguiente, durante la realización de la investigación, lo que equivaldría al periodo de vida de la organización, bien puede ésta gestionarse bajo un enfoque por procesos, posibilitando la eficacia y la eficiencia de las labores, y en consecuencia, la satisfacción de todas las partes interesadas (Pérez Rave J., 2006).

Ahora bien, de concebir la ejecución de un proyecto de investigación bajo este enfoque, será preciso asignar responsables a cada uno de los procesos que lo conforman, siendo el investigador principal o director del proyecto, la persona encargada del pilotaje de la investigación, en otras palabras, el responsable del proceso estratégico.

Estas nuevas responsabilidades exigen por parte de los investigadores no sólo competencias relacionadas con el campo del conocimiento de donde proviene la idea de investigación, sino también, un conglomerado de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, que les permitan desempeñarse de manera calificada en todas las labores que intervienen en la gestión de una investigación. Esta necesidad reclama también dar respuesta al siguiente interrogante ¿cuáles son las competencias asociadas a los responsables de cada proceso?

Las respuestas a los anteriores interrogantes permitirán incluir en la formación de titulados con intereses investigativos, una componente orientada a desarrollar las competencias necesarias para gestionar con eficacia y eficiencia los proyectos investigativos.

Ahora bien, si se incluye el mencionado enfoque de gestión en la ejecución de los proyectos de investigación, sería un error no aplicarlo también a las actividades formativas que le competen, ya que también éstas pueden considerarse como un proceso, en el que desde el punto de vista macro, ingresan alumnos, se “transforman”, y salen con las competencias necesarias para satisfacer sus propias necesidades, las de las organizaciones que los contratan y las de la sociedad en general (Pérez Rave J. et al 2006) y, obviamente, dicho proceso está conformado por una serie de actividades interrelacionadas, arroja como resultado satisfactores de necesidades e igualmente, interviene en ellas talento humano y recursos tangibles e intangibles.

Esta necesidad lleva a plantear otros interrogantes: ¿quiénes son los consumidores del proceso de formación en gestión de las investigaciones?, ¿cuáles son sus necesidades?, ¿qué subprocesos lo conforman?, ¿cuáles son los productos de dichos procesos?, ¿quiénes son los responsables de los procesos?, ¿cuáles son las interacciones entre los procesos?, ¿cómo se controla la eficacia y eficiencia de dichos procesos?, ¿cuáles son las competencias asociadas a los responsables de cada proceso? y, ¿cómo debe ser el plan de formación de los futuros investigadores para potenciar la adquisición de dichas competencias?

Estos últimos interrogantes, si bien han sido saldados en su mayoría a través de investigaciones realizadas en Francia, el cual tiene mucha trayectoria en el tema, las características del entorno geográfico en el que se les ha dado respuesta, difieren significativamente de características de países como Colombia o Venezuela, resaltando como algunas diferencias importantes las siguientes: políticas de gobierno, razón de ser y los objetivos del sistema educativo, nivel de desarrollo, acceso a la educación, problemas a los cuales se busca dar solución a través de la investigación, necesidades de las organizaciones empresariales, expectativas de los alumnos, recursos de los establecimientos de formación, misión y visión de la institución de formación y, el tipo de establecimiento de formación (público o privado), entre otros.

En esta oportunidad, se pretende propiciar reflexión y análisis sobre el uso de técnicas/herramientas de gestión en el ámbito investigativo y, a su vez, motivar a la búsqueda de respuestas contundentes a los interrogantes planteados, con el ánimo de garantizar, en mayor medida, el éxito de las propuestas investigativas y, con ello, el gran aporte a la mejora de la calidad de vida de la sociedad.

Cabe anotar como aporte a algunos de los interrogantes plantados, la gestión bajo la cual se direccionó un proyecto de investigación del grupo Ciencia y Tecnología Biomédica (CTB) de la Universidad de Antioquia (Colombia), realizado en el periodo 2005-2006, pues el trabajo de campo de la investigación, que abordó gran parte de los municipios del Departamento de Antioquia, fue gestionado, por el autor, bajo un enfoque por procesos, identificando cuatro procesos fundamentales: solicitud de citas, asignación y control de citas, realización de encuestas y toma de muestras y, almacenaje de resultados y envío de muestras al laboratorio.

En dicha gestión se definió la misión del trabajo de campo, se identificaron los procesos clave, se describió y se documentó cada uno de ellos, y se realizó sensibilización y capacitación del equipo investigador en tales temas, proporcionando resultados muy satisfactorios para las partes interesadas.

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Referencias
Agudelo L., y Escobar J. (2006). “Gestión por procesos”. Editorial los autores. Segunda Edición. Medellín.

Andriani, Carlos et al. (2003). Un nuevo sistema de gestión para lograr Pymes de clase mundial. México. Norma.

Icontec. Instituto Colombiano de Normas Técnicas. Sistemas de Gestión de la Calidad. Fundamento y vocabulario. (ISO 9000:2000)

Pérez Jorge Iván y Patiño Carmen Elena (2006). “Metodología propuesta para determinar la localización de la universidad: una mirada desde la Ingeniería Industrial”. En Revista Dyna (Bilbao). Federación Nacional de Ingenieros Industriales de España. ISSN 0012-7361, Vol. 81, Nº 8, 2006, pags. 54

Pérez Rave, Jorge Iván. «Aproximación del enfoque por procesos al contexto universitario I.» «entorno-empresarial.com». Publicado en: Julio de 2006. – https://www.entorno-empresarial.com?g=articulos&id=303

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