Las importaciones agricolas

Ya casi es parte del folklore político y económico venezolano el decir que Venezuela está importando el 70 o el 80% de los productos alimenticios que consume. Sería digno de un interesante estudio de antropología cultural el analizar de donde nació esa afirmación, y a través de que extraños mecanismos se consolidó como una verdad incontrarrestable en la mente ciudadana, así como estudiar también si en algún momento de la historia de este país esa afirmación fue cierta. Lo cierto, en todo caso, es que en la historia reciente de Venezuela esa afirmación está muy lejos de ser verdad.

Según las estadísticas publicadas por ALADI, las importaciones venezolanas correspondientes a los primeros 24 capítulos del arancel de aduanas, donde se agrupan todos los rubros alimenticios, agrícolas y pecuarios, alcanzaron en el año 2004 un monto de 2,2 miles de millones de dólares. Se trata de una cantidad bastante elevada, probablemente la más elevada de la historia de Venezuela, pero no de una cantidad exorbitantemente más elevada que cantidades que el país había conocido en su pasado reciente. Así, por ejemplo, en el año 2001 las importaciones agrícolas alcanzaron a 1,9 miles de millones de dólares, y en el año 1998 fueron de 1,8 mil millones de dólares. En ningún momento de los últimos 10 años el monto de dichas importaciones ha bajado de 1,4 miles de millones de dólares.

Según las cifras del Banco Central de Venezuela el sector agrícola interno produce un monto cercano al 5 % del PIB total del país. Si aceptamos, como una cantidad aproximada, que el PIB del país se encuentra alrededor de los 100 mil millones de dólares, entonces el valor agregado por la agricultura se encuentra escasamente por sobre los 5 mil millones de dólares. Pero el valor de la producción bruta agrícola, es decir, el valor de mercado de esa producción generada en el sector agrícola, es aproximadamente el doble del valor agregado generado en el mismo sector, también llamado PIB o producto interno bruto. Es decir, el valor bruto de la producción agrícola de origen nacional debe estar entre los 10.000 y los 10.500 millones de dólares. Si a esa producción bruta interna le sumamos los 2.2 mil millones de dólares que provienen de las importaciones, llegamos a 12.2 mil millones de dólares, de los cuales 2.2, es decir el 18 % provienen del exterior. Algunas de las cifras mencionadas pueden ser reemplazadas por cifras más precisas y más recientes, pero en ningún caso se podrían alcanzar niveles de importaciones superiores al 20% del total de lo consumido nacionalmente.

Es obvio que en algunos rubros agrícolas específicos el porcentaje de lo importado es muy superior al promedio, así como también en otros es muy inferior. Pero si se habla de la agricultura venezolana en su totalidad, las cifras son las mencionadas. Creo que es saludable que en los debates económicos y políticos que se lleven adelante en el país se destierren los mitos y se recurra en mayor medida a los “análisis concreto sobre la realidad concreta”.

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