Las universidades ante el escenario del presente

Donde mora la libertad allí está mi patria.
Benjamín Franklin

CONSIDERACIONES, ALCANCE

Siempre se ha dado en el comportamiento de nuestras instituciones una conducta no adecuada ante la realidad de los hechos, ni siquiera se manifiestan asertivamente opiniones que permitan evaluar el alcance, repercusiones de las situaciones que el entorno presenta y sus repercusiones en la razón de ser de las universidades.

Hasta que los problemas se presentan, es cuando se da, de vez en cuando, algunas opiniones, que lamentablemente no se consolidan en acciones convincentes que ayuden a evitar que las consecuencias sean negativas; todo lo contrario que favorezcan a todos.

Basta que el actual gobierno nacional se haya pronunciado a favor del desarrollo del Socialismo del Siglo XXI, desarrollo que todavía no presenta claramente sus programas económicos, políticos, culturales, sociales, claros, transparentes, para que se empiecen a preocupar sobre lo que ello representa. Es inconcebible aceptar que las universidades se caracterizan por una pasividad ante los hechos que se dan y no mantenga dinámicamente sus opiniones abiertas en todo aquello que favorezca al desarrollo, seguridad de un país, más cuando cuenta con un buen capital humano, no solamente de sus docentes, investigadores, sino de los profesionales que forma, capacita.

Una universidad comprometida con su responsabilidad social, cultural, debe estar siempre atenta con todo aquello que pueda repercutir en el cumplimiento de sus funciones, compromiso, razón de ser, debe mantener avivada su llama para que la comunidad universitaria mantenga clara la senda por donde debe transitar en pro de su misión, responsabilidad.

Es necesario, de una vez por todas, evitar el que en las universidades predomine el dominio, manipulación, dirección de grupos que se han asentado desde hace tiempo, abusando del poder que se les dio, deteriorando significativamente el academicismo, el compromiso, responsabilidad social de la universidad, desde luego, a la misma comunidad universitaria y por ende al país
.
Siempre se nombran los mismos cuadros, comisiones integradas por personas que han participado desde hace tiempo, debido a los compromisos políticos, a la amistad, a intereses de grupos, no aportando soluciones, quitándole la oportunidad a otros que sí están comprometido con lo que debe ser el rol de la universidad. Es incomprensible, como se desperdicia el talento humano, como se corroe la democracia participativa, como se atenta contra la autonomía, como se vilipendia la ética, el academicismo, valores, moral.

Están dadas las oportunidades para rescatar todas estas deformaciones que afrontamos, más ante un escenario turbulento, crítico como el que actualmente se está dando , aunado a la ausencia de una oposición que ha desaparecido, dándole paso a lo que todo país evita, monarquía, dictaduras; todo lo contrario, deben aparecer nuevos líderes que sepan enfrentar el presente, hacer que las universidades desempeñen su verdadero rol, sepan interpretar acciones, por ejemplo, las que el nuevo gobierno piensa realizar con el Socialismo del Siglo XXI, integrarse en planes que favorezcan a todos, determinar y evitar todo aquello que afecte la democracia, libertad y formación de profesionales cónsonos a las necesidades del presente, a lo que ha generado una globalización que cada vez es más exigente y distancia a los países más desarrollados que los que no lo son, tornándolos dependientes.

Deben las universidades hacerse escuchar con planeamientos que señalen los alcances, repercusiones que se puede lograr cuando hay una verdadera integración de los planes de gobierno con el academicismo, la formación de profesionales que el país requiere. Se debe participar más en los programas económicos, orientando de ser posible en muchos casos, al Estado, en utilizar adecuadamente el talento humano de las universidades, la investigación, colaborando así a que se manifiesten los cambios necesarios que permitan sacar a Venezuela de su atraso, integrarlo proactivamente en la dinámica comercial mundial, que se está tratando de poner en marcha a través de la nueva Política de Comercio Exterior.

Se debe seguir insistiendo en la importancia de integrar a los sectores productivos de país, que hoy afrontan serios problemas y saber aprovechar adecuadamente sus riquezas naturales, darle paso a la iniciativa, creatividad, generación de empresas que les permita ser competitivos.

Comparto algunas inquietudes manifestadas por la Universidad Central de Venezuela, específicamente de Oscar Bastidas Delgado, que el énfasis en la excelencia es, un imperativo para rescatar un concepto de universidad que privilegie la calidad, requisito indispensable para poder interactuar provechosamente con los centros mundiales del saber. La universidad puede y debe ser un poderoso instrumento de desarrollo, para lo cual debe contar con académicos calificados, y con la dotación de equipos y laboratorios que le permita servir de interlocutor con el avance de la frontera del conocimiento mundial. Sin instituciones de este tipo, el país carecerá de una ventana hacia el progreso y quedará irremediablemente disminuido en su desarrollo en comparación con otros países mejor calificados. La excelencia, como garantía de la más elevada calidad en la docencia, la investigación, la extensión y la gestión, debe ser una guía constante del quehacer universitario, para lo cual es menester dotar a la institución de los recursos requeridos para cumplir con este elevado propósito.

Desde luego es muy válido su señalamiento, que es necesario:

– Fortalecer los postgrados, aprovechando las oportunidades de integración con otros centros, y lograr una mejor integración y complementación entre pregrado y postgrado;
– Fortalecer las actividades de investigación y de vinculación de la UCV con los centros mundiales de conocimiento;
– Fortalecer la extensión universitaria en concordancia con las políticas nacionales y universitarias;
– Desarrollar complementariedades con otras universidades prestigiosas, nacionales e internacionales, que afiancen las fortalezas propias de la UCV;
– Optimizar el talento;
– Diversificar fuentes alternas de financiamiento
Finalmente, es necesario que dado a las características del escenario del presente, se generen nuevas acciones, se manifiesten opiniones, planes que ayuden a entender, manejar adecuadamente los cambios que se quieren realizar, sin afectar a las universidades en su razón de ser; todo lo contrario, se aproveche sus conocimientos, experiencias y garanticen un compromiso justo, equitativo, económico que el país demanda.

Dirección-E: [email protected]|hotmail.com

* Prof. Jubilado. (Exatec)

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