06 octubre 2016

Es una verdad marketera universal: ganar clientes de nueva hornada es mucho más caro que fidelizar a los que ya hay. Y no sólo eso. Los a menudo menospreciados clientes fijos son los que procuran a los retailers la mayor parte de su facturación.

Según un reciente estudio de la empresa de investigación de mercados GfK, la proporción de clientes fijos de los retailers está en torno al 28%. Y este 28% se las ingenia para acaparar casi dos terceras partes de la facturación de las marcas que se desenvuelven en el universo del retail. 

Por cada cliente fijo perdido las marcas deben atraer un mínimo de dos clientes ocasionales para compensar la pérdida.

A la hora de fidelizar al cliente las primeras marcas obran definitivamente más milagros que las marcas blancas, que son más bien una segunda opción para los clientes fijos. El 31% de las ventas de primeras marcas corre a cargo de los clientes fijos, un porcentaje que desciende hasta el 26% en el caso de las marcas blancas.

Más aún. mientras las ventas de primeras marcas por parte de clientes fijos están más bien estancadas, las transacciones con marcas blancas como protagonistas han aumentado en un 1% en el transcurso de los últimos tres años.

 

www.marketingdirecto.com