No hay garantías de que el precio del petróleo pueda detener su escalada

Los participantes en el XI Foro Internacional de la Energía (IEF) han alertado de que no hay garantías de que el precio del petróleo, que roza los 117 dólares por barril, pueda detener su escalada, ante la creciente demanda de energía, que amenaza con contaminar el medio ambiente y provocar escasez de alimentos. Este encuentro, celebrado en Roma, reúne a ministros de más de 60 países, y a representantes de 14 organizaciones internacionales y 30 compañías de petróleo y gas.

Nada hace pensar que la Organización de Países Exportadores de Petróleo, (OPEP), vaya a aprovechar la celebración de este foro para aprobar un aumento de la oferta de crudo con el fin de bajar los precios. El bombeo está actualmente limitado a 32 millones de barriles diarios.

Falta de suministro y otros factores

El cártel insiste en que el encarecimiento del «oro negro» no se debe a una falta de suministro, sino a otros factores, como la especulación, impulsada por el debilitamiento del dólar. «Mientras esos factores sigan afectando al mercado, es posible que el precio siga subiendo», afirmó el secretario general de la OPEP, Abdalá Salem El-Badri.

El ministro en funciones de Kuwait, Mohammed al-Aleem, no descartó un aumento de la producción «si es necesario», pero Ali I. Naimi, ministro de Petróleo de Arabia Saudí -el mayor exportador mundial de crudo-, consideró que esa necesidad no existe actualmente. Según Naimi, las presiones occidentales para que la OPEP incremente su oferta, están «probablemente motivadas» por razones políticas.

En cualquier caso, tanto los representantes de los consumidores como de las compañías petroleras admitieron ayer su impotencia ante el alza imparable de los precios del petróleo.

«Revolución energética»

En las primeras jornadas del XI Foro Internacional de la Energía, ha quedado claro que no se espera que la demanda energética descienda, a pesar de los altos precios. «No esperamos una caída de la demanda, sólo un crecimiento más lento», aseguró Jeroen van der Veer, director ejecutivo de la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell.

Según Van der Veer, el crecimiento de la demanda de energía «va tan rápido», que no es posible responder a ella sólo con proyectos de explotación de «crudo barato», sino también con otros donde producir un barril es muy caro. Tanto los representantes de los consumidores como de las compañías petroleras admiten su impotencia ante el alza imparable de los precios.

La Agencia Internacional de la Energía, (AIE), calcula que hasta 2030 la demanda mundial de energía aumentará un cien por cien, y aboga por medidas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles para evitar que suban las emisiones de dióxido de carbono, (CO2).

El director ejecutivo de este organismo, Nabuo Tanaka, pidió grandes inversiones para llevar a cabo una «revolución energética». Tanaka aseguró ante el foro, que sólo en la captura y almacenamiento de carbono «necesitaríamos construir al menos 20 plantas hasta 2020, con un coste de 1.500 millones de dólares cada una».

El responsable de la AIE apostó además por impulsar la «segunda generación de biocarburantes», es decir, los elaborados a partir de productos agrícolas que no se necesitan para la alimentación.
Sin embargo, Van der Veer alertó que los biocarburantes no solucionarán el problema del calentamiento global, mientras que el viceprimer ministro de Qatar, Abdulá Bin Hamad Al-Attiyah, mostró su preocupación por la escasez de alimentos que está causando el uso de cosechas para generar combustibles alternativos.

– Varios gobiernos, entre otros los de Estados Unidos y el Reino Unido, han pedido, de forma reiterada a la OPEP, que eleve su bombeo, limitado actualmente a 32 millones de barriles diarios.

– La organización, que agrupa a trece países, insiste en que la subida de precios no se debe a una falta de suministros, sino a otros factores, como la especulación, impulsada por el debilitamiento del dólar.

– En sus debates, los participantes del IEF dejaron de lado el tema del precio y abordaron los problemas del sector a largo plazo, especialmente el tema de las inversiones.

– Las compañías petroleras se centran actualmente en el desarrollo de su tecnología y capacidad de sacar adelante proyectos complicados e inmensos. Los nuevos yacimientos se hallan en lugares de acceso muy complejo, lejos de las costas o en el fondo del mar.

– La Agencia Internacional de la Energía calcula, que hasta el 2030, la demanda mundial de energía aumentará un cien por cien, y aboga por medidas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles para evitar que suban las emisiones de CO2.

– El director ejecutivo de este organismo, Nabuo Tanaka, pidió ante el foro, grandes inversiones para llevar a cabo una «revolución energética».

– El número dos de la AIE, William Ramsey, considera «poco razonable» que la OPEP pida que se le garantice «la demanda para los próximos 30 años».

Fuente: www.consumer.es eroski

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