21/06/2016

LIGIA PERDOMO publicada en  elestimulo.com

@LigiaPerdomo

Entrevista a Ángel Garcia Banchs 

 

Los venezolanos viven una economía de guerra, sin pasar por ella. Los indicadores empeoran con cada nueva medida que el gobierno de Nicolás Maduro toma en contra del libre mercado. Fuerte escasez y acelerada inflación son las consecuencias de erradas políticas y para el economista Ángel García Banchs, la única salida al problema, independientemente del gobierno de que se trate, es la unificación cambiaria con asistencia de organismos multilaterales.

Tanto dirigentes empresariales como economistas llevan varios años advirtiendo a las autoridades de las consecuencias de no tomar algunas acciones y que hoy colocan al país en una fuerte recesión, con la inflación más alta del mundo y una escasez que agobia a los ciudadanos, que en las últimas semanas se han lanzado a las calles a protestar o saquear comercios por falta de alimentos.

El modelo socialista que se ha intentado levantar desde hace 10 años, primero con Hugo Chávez al frente de la presidencia y ahora con Maduro, hace aguas sin que los ciudadanos puedan evitar las calamidades que les ha tocado vivir.

García Banchs, director de la firma de análisis financiero Econométrica, señala que Venezuela vive una crisis humanitaria alimentaria y sanitaria, pronosticada con mucha anticipación. “Representa la escasez desbordada de alimentos, de medicinas, la merma del poder de compra de los salarios, de los ingresos de los hogares, a una velocidad sin límite. Es un deterioro a una tasa de aceleración creciente cada día mayor a la jornada anterior”.

–¿En qué situación nos encontramos ahora?
–Cuando este tipo de cosas ocurre es fundamental levantar los controles de cambio y de precios; es decir, derogar la Ley Orgánica de Precios Justos, la Ley contra los Ilícitos Cambiarios, que se dé alguna reforma inmediata de la Ley Orgánica del Trabajo para sustituir la inamovilidad laboral por estabilidad numérica, e ir a una Ley del Banco Central de Venezuela como la que propone la Asamblea Nacional.

Si eso se hace, si se sustituye el sistema de mafias militares por el sistema civil de mercado y se hace una unificación cambiaria acudiendo al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial, al BID, a la CAF; se anuncia una apertura petrolera, se privatizan ciertos activos y se reestructura la deuda, se puede resolver el problema de la escasez, básicamente en tres meses, tanto más si vamos a una política de apertura de fronteras y de levantamiento de obstáculos de permisos.

…Si como parte de la Emergencia Económica, se permite que productos de Estados Unidos y la Unión Europea entren sin mayor obstáculo a nuestro país, en cuestión de tres meses podemos acabar con las colas, con el desabastecimiento, con la escasez de un solo golpe, sin tener que esperar mucho más.

–El sector privado no es tan optimista. Sus dirigentes señalan que superar el problema de la escasez va a tomar un largo tiempo.

–Eso va a depender de qué políticas económicas tienen ellos en mente, pero con las que yo te acabo de nombrar te garantizo que en tres meses se resuelve el problema de la escasez. Así de sencillo. Y si luego sumamos la sustitución del régimen mafioso militar por un sistema civil de mercado, que lo que significa no es otra cosa sino que quienes se enriquecen en la sociedad no sean quienes expolian diferenciales de cambio y precio, quienes bachaquean, quienes contrabandean, quienes extraen alimentos, medicinas, combustibles, minerales, sino quienes aportan al producto social, quienes trabajan, quienes invierten.

Si se acaba con el desorden fiscal y monetario, con la impresión de dinero base para financiar el déficit o con los presupuestos y fondos extrapresupuestarios; si se lleva a cabo una política de estabilización y de desarrollo y transformación.  En lugar de usar la renta para hacer del ciudadano un dependiente del Estado, del gobierno y de los partidos de turno, más bien se usa esa renta para liberar al ser humano, para insertarlo no solamente en la esfera del consumo sino también en la esfera de la producción, y la gente dependa de sí mismo con un puesto de trabajo en el sector privado o con un emprendimiento propio, entonces la economía en cuestión de dos años estaría estabilizada y en cuestión de cinco nos estaría maravillando.

–Suena sencillo…
–Esto porque Venezuela tiene los recursos que no tienen otros países. Venezuela tiene una Faja Petrolífera enorme con cuantiosas reservas para desarrollar, tiene mucho más capital humano, a pesar de toda la gente que se ha ido del país, que el promedio de las economías de América Latina, salvo Argentina, Chile y Costa Rica, pero tenemos mucho capital humano; abundantes recursos naturales y lo que hace falta es una reforma del Estado que garantice que este haga su trabajo. ¿Cuál es su trabajo? Que en vez de estar produciendo arepas socialistas, petróleo, cabillas o cemento, se dedique a producir seguridad para las personas, los bienes y la propiedad; desarticular colectivos, pranes, garantizar el orden público, el orden jurídico, construir penitenciarías, restablecer el sistema judicial y luego hacer un gasto social verdadero, no un gasto político como las misiones que solo buscan crear dependencia en vez de liberar a las personas.

Si se hace, entonces el país tiene razones suficientes para despegar y salir como un cohete, a diferencia de otros países que no cuentan con los mismos recursos. A Perú le tomó 15 años, a Venezuela le tomaría cinco años.

–Sería un borrón y cuenta nueva, pero este gobierno no va hacer el cambio de una vez…

Eso no lo va a hacer este gobierno. Esto tiene que hacerse en el proceso de un cambio político…

–En el caso de que haya cambio de Presidente, se mantendría el mismo gobierno. ¿Cuándo podría darse esa unificación cambiaria?

–Durante la bonanza petrolera se acumularon probablemente unos 350 mil millones de dólares, en cuenta de grupos, de oligarquías que, si la transición se da como tú la estás definiendo, entonces habría protección para militares, para grupos que han amasado ingentes cantidades de capital y esos capitales, por naturaleza, tendrían que ser legitimados. Es decir, aun cuando en su origen fueron acumulados de forma indebida, tendrían que ser convertidos en capital productivo en Venezuela, donde están los contactos, donde están las relaciones.

Yo desearía una Venezuela con un sistema de mercado libre, es decir, sin oligopolios, sin grupos que se quedan con sectores, industrias, etc. Yo quiero una economía con plena inclusión y la mayor competencia posible. La transición que yo te planteo implica una economía en muy buen estado.

Con respecto a la unificación, no hay otra forma de destrabar la economía o de resolver el problema de la escasez; o sea, cualquier sistema, cualquier grupo político nuevo que llegue a Miraflores tiene que resolver el problema del abastecimiento y de la escasez y no existe una alternativa a la unificación cambiaria.

–En el caso de la unificación cambiaria, más allá de la corruptela que pudo haberse creado en torno a ciertos sectores dentro del gobierno, también hay una sociedad que se corrompió y que vive del arbitraje que permite ese diferencial cambiario…

–Claro, pero eso es con los dólares y con la mercancía acumulada del pasado. Ya al nivel del precio del petróleo actual es muy fácil demostrar que la gran mafia desapareció.

–Pero aún tenemos un dólar a 10 bolívares…
–Pero no se entregan dólares a 10 bolívares. Ya no hay dólares para viajeros, internautas, estudiantes, pensionados, importadores privados, importadores del sector público, ni para la mafia. Ahora solo hay dólares para los tenedores de títulos.
No hay dólares para la economía porque es un sistema cerrado con controles. Si hubiera legalización del dólar negro o si hubiese unificación cambiaria, aparecerían de la nada dólares porque sería un excelente negocio. Incluso hoy en día, en un contexto de ilegalidad, la clase media está vendiendo dólares más que demandándolos para poder mantener su nivel de consumo, ya que sus ingresos en bolívares no le alcanzan. No hay forma que los salarios o los dividendos de muchas pequeñas o medianas empresas, pueda dar para mantener el consumo de bienes transables no regulados y de alimentos y un conjunto de rubros que ya el salario no cubre.
Los más pobres tienen que vender alguna cadenita de oro y esas cosas, pero las más de las veces tampoco eso les alcanza y la gente está pasando penurias.

–Estamos en una espiral en la que la aceleración es el elemento común en todo este deterioro de la economía. ¿Cómo se puede detener este proceso si no se da el escenario de borrón y cuenta nueva?

–En todos los escenarios hay unificación cambiaria. La inflación de costos unitarios, es decir, la inflación asociada a aumentos del salario superiores a los de la productividad, es muy inferior a la inflación total de precios. ¿Por qué? porque ha habido una depreciación del bolívar a un ritmo descomunal en el mercado negro que es el último recurso para acceder a las divisas.

Pero si se acude al FMI, BID, CAF, al Banco Mundial, nosotros podríamos unificar a una tasa muy por debajo del tipo de cambio promedio de costos y de precios de los rubros de muchas mercancías transables. Si bien se tendría claramente una alta inflación en alimentos y medicinas, se tendría también deflación en un conjunto de rubros importantes de la canasta. Entonces, en términos netos es una alta inflación, pero no un proceso de hiperinflación y ¿por qué no se va a generar un proceso de hiperinflación? Porque ésta ocurre cuando absolutamente todo o casi todo sube y eso no va a pasar; acá muchas cosas caerán de precio y muchas otras aumentarán.

–¿No puede haber hiperinflación?

–No puede haber hiperinflación de precios si no hay hiperinflación de salarios. Aquí los salarios están yendo por escalera y los precios están yendo por el ascensor del mercado negro. Los que pueden aumentar salarios -los que están en el sector de bienes transables no regulados-, no tienen el incentivo para hacerlo porque pueden substituir empleados fácilmente y quienes lo tendrían -los oferentes de servicios dependientes de capital humano-, no tienen con qué, no tienen los bolívares para hiperinflar salarios. No va a haber hiperinflación de salarios, por tanto, no habrá hiperinflación de precios.

–¿Qué precios caerán y cuáles aumentarán?

–Para abajo, por ejemplo, vehículos, bienes raíces, televisores, artefactos eléctricos, aceite de oliva, whisky… Todo lo que está en el espectro de arriba de la tasa de cambio y tanto más cuanto mayor sea el componente importado de ese bien. Recuérdese que el componente importado nunca es de 100%, porque aunque sea whisky, aquí se tiene que embotellar, transportar, asegurar, asignarle un departamento de ventas, un departamento de administración, un departamento de mercadeo, etc. Nunca algo es 100% importado por definición.
Pero estoy hablando de deflación no solamente del whisky, sino también de agroquímicos y fertilizantes para producir papas, tubérculos, granos, etc.

Si se va al FMI, se puede unificar tranquilamente a 300-400 bolívares por dólar en octubre-diciembre de este año.

–¿La tasa está en esa cifra?

Si se va al FMI puede estar en 300, sin acudir al organismo multilateral se puede unificar en  600 bolívares a finales del año.

–¿Cómo se llega a un cambio brusco de modelo económico, de unificación cambiaria, si hay tanta gente que ahora vive de la reventa de productos, que le genera ganancias exorbitantes?
–La respuesta es muy sencilla: subsidios directos.

–Mucha gente efectivamente necesita un subsidio, pero hay otros que no, que lo que hicieron fue aprovecharse de una circunstancia para hacer dinero de la manera más fácil y sin tener que trabajar. Es un modus vivendi.
–Por eso no te preocupes. Preocúpate verdaderamente por quién va a depender, la red social que se necesita mantener transitoriamente. En la medida en que se hace la transición del populismo al sistema de mercado con subsidios directos por máximo dos años.

–¿Cómo se financiarán los subsidios directos?
–Cuando se acabe el regalo del dólar a 10, allí ya tienes una fuente. Cuando se comience a vender el dólar a 300  se multiplica por 30 el ingreso de Pdvsa y por tanto se va a multiplicar por 6 o 7 veces su ingreso real (su ingreso luego de descontar el efecto de la inflación) y el ingreso petrolero volverá a ser la mitad del ingreso fiscal total.
Otra forma es levantando el subsidio a la gasolina. Hoy los sectores de ingresos medios pasan aproximadamente dos salarios mínimos, o al menos un salario mínimo y medio (unos 22 mil bolívares), a los bachaqueros. Cuando te sientas en un restaurante y compras la carne a precio de mercado negro, cuando le pagas por el bulto de papel higiénico, ya le estás pagando más o menos dos salarios mínimos al mes.
Puede levantarse el subsidio a la gasolina, internacionalizarse el precio y acabar con el contrabando de extracción de combustible de forma inmediata, lo cual liberaría miles de millones de dólares, pero no en dólares sino en bolívares , de los cuales entre 20% y 25% se lleva a la población, unas 6-7 millones de personas, entre ellos pensionados y todo este grupo de bachaqueros que hoy vive de la expoliación de diferenciales de cambio y precio, a los que se le pasaría un subsidio que pudiera ser el primer año de dos salarios mínimos y el segundo año de un salario mínimo para estimular la búsqueda de empleo.

Todavía queda allí, en el primer año, un salario mínimo más que en vez de pasárselo a esas 6-7 millones de personas se lo haces llegar a quien te va a garantizar la seguridad de las personas, de sus bienes y de la propiedad; la salud y la educación. ¿Quiénes? Los policías, los militares, los jueces, los maestros, los profesores universitarios y los médicos: Las cuentas dan.

–¿Cuándo podrían darse los ajustes?
–Hacia octubre-diciembre.

–¿De cuánto podrían ser el PIB y la inflación?
–Para que 2016 fuese bueno la reforma tenía que haberse hecho a finales del año anterior o a inicios de este año y no se hizo. El Producto Interno Bruto puede terminar con 8 o 9 puntos de contracción y la inflación entre 350% y 450%.
No es hiperinflación y usar ese término puede confundir a la gente y hacer que se endeude, porque cuando hay hiperinflación lo mejor que puedes hacer es endeudarte sin lugar a dudas, sin pudor, porque la propia inflación de todos los rubros facilita el repago del crédito y la deuda con los bancos.

–¿Y no es lo que se está haciendo ahora?

No, todo lo contrario. Los bancos están recortando el crédito en términos reales. La gente se está tratando de endeudar porque perciben hiperinflación, pero los banqueros no. Están reduciendo el plazo de los créditos a seis meses. Quieren estar líquidos para finales de año.

La morosidad está baja, así que cualquier cosa que haga el gobierno va a subirla y ellos quieren estar preparados para cualquier cambio, desde una legalización del mercado negro hasta una unificación cambiaria.