Mariangel Ardile Rivera.- En 2016 no todos los mercados registraron pérdidas. El negocio de las bodas o la venta de ropa usada fueron el resuelve para muchos emprendedores y compradores.

En el caso de los matrimonios, las llamadas wedding planner -organizadoras de eventos- mostraron en los últimos meses un auge en su oferta de servicios, especialmente las posicionadas en ciudades como Nueva Esparta y Mérida.

“Este negocio es completamente rentable en Venezuela. Dentro de todo, la situación país a nosotros nos ha favorecido. Las parejas que se han ido, regresan para casarse y reencontrarse con su familia”, afirmó Johanna Pulgar, wedding planner, directora de la compañía JP Novias durante una entrevista para El Mundo Economía Y Negocios en junio pasado.

Con este servicio, áreas como el turismo se ven favorecidas, pues novios radicados en el extranjero promueven las “bodas destinos”, que incluyen actividades recreativas en diversos escenarios del país, así como se favorecen los proveedores de fotografía, catering, diseño de trajes o transporte.

Otro de los nichos de negocio que figuraron en 2016 como una oportunidad comercial, fue la venta de garaje, donde ahora no solo se exponen productos nuevos y usados, sino que se crean alianzas entre los ofertores para hacer más visible el negocio.

Más estrategias

La moda, otro de los puntos favorecidos este año ante la baja en materia de importación, registró alianzas como las suscitadas entre Proyecto 365, una plataforma comunicacional que funge como vitrina de la producción nacional, junto al Tolón Fashion Mall o Banesco a favor del emprendimiento.

“Cada día está creciendo más en Venezuela el emprendimiento de moda. El sector no ha decrecido en el último año, de acuerdo a nuestra experiencia. El artículo de lujo y el de gama baja se han activado”, indicó Carolyn Aldana, directora del emprendimiento social Proyecto 365.

En la actualidad, nuevos diseños elaborados a partir de materiales reciclables o con tradiciones venezolanas aparecen con frecuencia en las redes sociales.

Explicó que el diseñador venezolano actual tiene un criterio de marketing y no se concentra únicamente en adquirir un atelier. “Estamos viendo muchas marcas usando el español para sus nombres, otras que se inspiran en la cultura de Venezuela o aprovechan el mercadeo de la mejor forma para darse a conocer”.