Perder la conexión a la Internet: soluciones

Por BENYI ARREGOCÉS CARRERE – Perder la conexión a Internet es una experiencia desagradable, porque tiende a ocurrir cuando más se la necesita. Se trata de una situación peculiar donde no se sabe qué ha pasado ni se puede hacer mucho, como demuestran algunas parodias televisivas. Antes de llamar al servicio técnico, se deben realizar varias comprobaciones para saber en qué parte se encuentra el problema. Después, se pueden probar diversas alternativas para conseguir una conexión.

Antes de llamar al servicio técnico

Un fallo en la conexión a Internet se puede producir por varias razones. Este hecho obliga a realizar algunas comprobaciones antes de comunicarse con el proveedor de acceso a Internet. Por ejemplo, que no se haya desconectado por error el cable Ethernet, que conecta el PC con el router, o que no se haya deshabilitado el wifi interno, un hecho habitual si la cobertura no es buena o se producen interferencias con otras redes inalámbricas que emitan en canales cercanos.

Ambos factores pueden causar cortes en la conexión similares a los que produce un fallo del proveedor. Como precaución, también se debe intentar entrar en varios sitios web porque a veces la caída se restringe a un único sitio que tiene problemas con sus servidores.

Una mala configuración de los programas P2P también puede bloquear el acceso a la Red. En caso de poseer un router, conviene fijarse en los puertos por los que sale al exterior cada uno de estos programas, (eMule, BitComet, Transmission, Ares, etc.), un dato que se comprueba en las opciones de cada uno de ellos. Después, esos mismos puertos deben estar abiertos en el cortafuegos del router para evitar cualquier bloqueo.

¿Fallo en las DNS?

En España la conexión a los sitios web resulta más lenta que lo habitual con OpenDNS porque la mayor parte de sus ordenadores se encuentran en Estados Unidos

En este pasado mes de septiembre, un sobrecalentamiento en un centro de datos provocó la caída de los servidores de DNS de varios proveedores y muchos usuarios perdieron la conexión, pero sólo aparentemente. Los servidores DNS se encargan de encaminar la dirección que teclea el usuario, por ejemplo www.consumer.es, al número IP que realmente identifica a cada página en el protocolo de la Red, en este caso, 217.116.2.18. Cuando hay un fallo, la conexión no se cae, pero no se puede navegar a la manera tradicional, sino que se necesita introducir los números IP, que poca gente conoce.

La mejor solución en estos casos se encuentra en quitar manualmente los DNS del proveedor de acceso a Internet, (es una operación de usuario avanzado aunque existen en la Red numerosos tutoriales que la explican), y sustituirlos por otros alternativos, como los de OpenDNS, (208.67.222.222 y 208.67.220.220). Esta empresa afirma que sus servidores DNS son más rápidos que los de los proveedores, porque cuenta con un sistema de caché, (copias de las páginas), y una red de ordenadores para satisfacer las peticiones de los usuarios. Sin embargo, en España la conexión a los sitios web resulta más lenta que lo habitual con OpenDNS porque la mayor parte de sus ordenadores se encuentran en Estados Unidos, aunque sirve perfectamente como parche ocasional.

Servicio técnico de pago

Si después de todas estas comprobaciones se sigue sin poder acceder a la Red, seguramente el fallo sea responsabilidad del proveedor. Entonces llega el momento de comunicarse con el servicio de atención al cliente. De los grandes operadores nacionales, sólo Jazztel ofrece un número gratuito en todo momento para establecer el contacto, mientras que los demás optan por un número 902, cuyas tarifas superan las de las llamadas interprovinciales. Esto supone un doble perjuicio para el consumidor porque a la pérdida de conexión se le suma el coste de llamadas a teléfonos 902.

Sólo Jazztel ofrece un número gratuito en todo momento para establecer el contacto, mientras que los demás optan por un número 902

Los números 900 se diseñaron en España cuando no se habían extendido las tarifas planas actuales. Se trata de una forma de conseguir un único número para todo el país, sin asociarse a la imagen regional que ofrecen los prefijos de provincia. Ahora bien, estos números suelen contar con uno o varios equivalentes en formato convencional, que permiten comunicarse gratuitamente a las personas que dispongan de tarifa plana de voz. Nomasnumeros900.com es un servicio útil para intentar averiguar las correspondencias con los números tradicionales. Se trata de un wiki donde los usuarios los anotan y reflejan si funcionan o no.

Números de contacto de los proveedores

Éste es un cuadro de los teléfonos de contacto de los principales proveedores, con su equivalente tradicional, según los datos de este wiki en la fecha de elaboración de este artículo. Se debe considerar que estos números a veces no funcionan bien, porque los sistemas detectan que no se llama a través de un 902. Así que si se tiene prisa, lo más practico consiste en llamar a los teléfonos oficiales.

Conseguir una conexión alternativa: Si se dispone de un ordenador con capacidad wifi, se puede activar la tarjeta inalámbrica para buscar redes que estén abiertas

Si se necesita una conexión alternativa por cuestiones de trabajo o estudios, existen diversas soluciones. La más sencilla consiste en recurrir a la ayuda de algún amigo o familiar, pero esto no siempre es posible. Si se dispone de un ordenador con capacidad wifi, se puede activar la tarjeta inalámbrica para buscar redes que estén abiertas. Es decir, que se pueda acceder a las mismas de forma gratuita y sin introducir ninguna clave.

Si no hay suerte con este intento pero sí se dispone de un portátil o un aparato capaz de conectarse vía wifi, como los teléfonos móviles de última generación o las PDA, se puede acceder a bares y cafeterías que tengan cobertura inalámbrica, un servicio cada vez más habitual en estos establecimientos hosteleros. Suelen ofrecerlo gratis para que el usuario pueda conectarse mientras toma alguna consumición.

Por otro lado, diversas ciudades y pueblos de toda España tienen zonas municipales de wifi, que ofrecen cobertura en edificios públicos o en determinados lugares de la urbe. Es el caso de ciudades como San Sebastián, Zaragoza, Castellón de la Plana, Vitoria, Terrassa, Avilés o Irún. Todos estos municipios se han constituido en operadores de telecomunicaciones para poder ofrecer acceso a Internet.

Fon, que invita a compartir su señal a los suscriptores de servicios ADSL o cable, puede ser una buena alternativa en caso de que disponga de cobertura cercana

Ahora bien, en la mayor parte de los casos los usuarios deben pagar por conectarse. El motivo se encuentra en la actual Ley General de Telecomunicaciones, que impide a los operadores públicos sufragar este servicio con el dinero recaudado por los impuestos, para evitar la competencia desleal con los proveedores de acceso a Internet. De esta manera, la ley obliga a los ayuntamientos a obtener ingresos que se deriven del propio servicio y, en la práctica, a cobrar al usuario.

Sin embargo, la excepción a esta regla la protagonizan todos los ayuntamientos que han decidido no cifrar las redes inalámbricas que dotan de cobertura a sus edificios. Como las redes se encuentran abiertas, si una persona se acerca con su portátil puede conectarse gratuitamente porque al wifi no lo detienen las paredes y escapa hacia los espacios públicos.

Proveedores de acceso wifi

En estos casos de emergencia, también se puede recurrir a las redes comerciales de las empresas que se dedican al wifi. Fon, que invita a compartir su señal a los suscriptores de servicios ADSL o cable, puede ser una buena alternativa en caso de que disponga de cobertura cercana. Además, esta empresa muestra en mapas dónde se ubican sus usuarios. Cuenta con un buscador que permite localizar rápidamente cualquier lugar e incluso informa sobre si los usuarios tienen el router encendido o apagado.

Si se es usuario de Fon del tipo «Linus», (que se posee además un router de la empresa), se puede acceder gratuitamente a cualquiera de los puntos de esta red. En caso contrario, se debe pagar por la conexión, aunque a precios más reducidos que los de los wifi estrictamente comerciales. Estos últimos también pueden servir para salir del apuro. Por ejemplo, Boingo comercializa un acceso de pago a puntos wifi en aeropuertos, hoteles y cafeterías que puede ser útil sobre todo en el extranjero. Al igual que Fon, también cuenta con un mapa que sitúa sus puntos de acceso, una información que evita contratarlo si apenas dispone de cobertura en la ciudad del usuario.

Si no se tiene portátil

En caso de no tener ordenador portátil, la situación se complica. Se necesita localizar un cibercentro o un locutorio que disponga de ordenadores. En estos lugares se cobra por el tiempo de conexión y normalmente se comparte el espacio con otras personas que trabajan en sus respectivos ordenadores. Para trasladar un trabajo a esos ordenadores se puede recurrir a un disco óptico o a una memoria USB.

Quedaría una última opción que en la actualidad puede ser la más cara de todas: conectarse a Internet por el teléfono móvil

Si esta alternativa no es viable, quedaría una última opción que, en la actualidad, puede ser la más cara de todas: conectarse a Internet por el teléfono móvil. Estos terminales pueden actuar como un módem. Para ello simplemente se debe conectar el móvil con el ordenador, una tarea sencilla que habitualmente se realiza a través de Bluetooth o de un cable USB.

El mejor escenario en esta situación es disponer de un plan de datos con una cuota mensual, pero estas tarifas se dirigen principalmente a usuarios habituales de la conexión móvil y no a los puntuales. Afortunadamente, se empiezan a extender planes para un día de uso, por un coste alrededor de entre uno y tres euros según el operador y las ofertas, aunque puede haber límites en cuanto a la cantidad de datos transmitidos, como Telefónica, que lo establece en 10 megabytes. Todo lo que supere esa cifra se cobra a razón de un euro por cada 10 megabytes.

Si se desea enviar un trabajo que no ocupe mucho espacio, por ejemplo un documento de texto o una hoja de cálculo, se puede intentar el envío sin contratar ningún plan de datos, pero si se navega durante más tiempo se corre el riesgo de que la factura aumente de manera considerable.

Utilizar las aplicaciones web sin conexión a Internet

Las aplicaciones web permiten realizar casi cualquiera de las tareas que efectúan los programas tradicionales mediante el navegador. Así, la interfaz de la aplicación web se muestra dentro del propio navegador y los contenidos en los que se trabaja se guardan en los servidores de la empresa que provee el servicio. Pero, ¿qué ocurre si se sufre un corte de conexión a Internet mientras se utiliza el correo electrónico o un procesador de textos del estilo de Google Docs o Zoho?

Por su propia configuración, estos servicios necesitan de una conexión permanente para funcionar y una caída en la conexión obliga a detener el trabajo. Sin embargo, las aplicaciones ricas de Internet han supuesto una solución a este inconveniente. Su ejemplo más popular lo constituye Gears, una mezcla de base de datos, servidor web y un motor de javascript realizada por Google que permite a los usuarios manejar y guardar los contenidos de una aplicación de Internet aunque se haya perdido la conexión.

Gears se presenta como un complemento de los navegadores Firefox, Internet Explorer, Safari o Chrome y puede funcionar tanto en Windows como en Mac Os X o GNU/Linux. En cuanto se recupera la conexión, lo trabajado se sincroniza con la copia que se había quedado almacenada en el servidor remoto para actualizar los datos. Gears permite usar en estas condiciones servicios como Google Reader, Docs y Zoho, entre otros.

Fuente: http://www.consumer.es/

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