Precoces, tradicionales y satisfechos

«Latinoamérica es una región con una marcada presencia de machismo en la sociedad. El hombre se sigue viendo como proveedor de placer y seguridad para la mujer, por lo que empieza primero a interesarse en temas sexuales»; «los venezolanos son los primeros en haber tenido una experiencia sexual antes de los 12 años de edad» y «los colombianos son los más infieles del continente».

Esas son algunas de las conclusiones que se desprenden de una encuesta sobre sexualidad hecha para el Grupo de Diarios América por la firma Tendencias Digitales. La investigación se realizó en 11 países de la región y fueron consultadas más de 13.000 personas, vía Internet.

Es un estudio sobre los hábitos de cama, que permite trazar un mapa de preferencias, creencias, valores y comportamientos sexuales en el continente.

El resultado, en buena parte de los rubros, sitúa a Venezuela en la mitad de la lista de los 11 participantes. Un performance promedio; honroso, digamos, para con el gentilicio.

Venezuela lidera claramente dos categorías generales: es el país donde hay más personas cuya primera experiencia sexual fue antes de los 12 años de edad (6% de la muestra, similar a Puerto Rico) y donde más personas declararon tener el Virus del Papiloma Humano (62%).

La mayoría de los venezolanos que participaron en la consulta manifestó estar dentro del grupo de 42% que se inició sexualmente entre los 16 y los 18 años de edad; 4% dijo que lo hizo entre los 10 y los 12 años de edad y 1,7% cuando tenía menos de 10.

Frecuencia moderada. Una vez a la semana. Esa es la frecuencia promedio de relaciones sexuales en el continente, de acuerdo con 18% de los encuestados.

Entre los resultados del estudio hay dos datos de interés: primero, que la realidad-país (estrés, obligaciones, etcétera), que se vive en la mayoría de las naciones influye en la frecuencia sexual; segundo, que la situación mejora con los años porque, entre otros aspectos, en las mujeres aumenta el deseo de mantener relaciones cuando dejan de preocuparse por la anticoncepción o por complejos asociados con la belleza.

La investigación demostró que los uruguayos son los que tienen más relaciones sexuales (entre dos y siete veces a la semana) y los chilenos registran la más baja frecuencia (menos de una vez cada siete días). En el caso de los venezolanos, el porcentaje más alto (16,8%) dijo hacerlo 2 veces a la semana. 11,4% declaró hacerlo cada 15 días y 8,6% menos de una vez al mes.

Plenitud e igualdad. Pero no todo es sinsabor. Después de los costarricenses (49%), los venezolanos (47,7%) son los segundos en declarar que están muy satisfechos sexualmente. Y, ante la pregunta sobre cómo considera que se siente su pareja, los venezolanos figuran de primeros en la región: 39% piensa que está ³muy satisfecha². Es decir, de lo bueno poco y a mucha honra.

Empatados con Puerto Rico y Costa Rica, 79% de los hombres venezolanos dijo que nunca había tenido problemas para tener una erección y 70% (al igual que en Puerto Rico y también en primer lugar), declaró no haber tenido inconvenientes para mantenerla. Brasil, por el contrario, es el país en el que mayor porcentaje de hombres manifestó haber tenido dificultad para tener y mantener una erección.

Aun así, 56,2% de los venezolanos admitió que tuvo problemas de eyaculación precoz. El promedio de la región en este asunto es de 52%.

También destaca Venezuela en la igualdad entre hombres y mujeres a la hora de tomar la iniciativa en el juego amoroso: 54% de los encuestados expresó que ambos miembros de la pareja comenzaban en la misma proporción la aproximación para tener relaciones. México es el más igualitario en este rubro con 54,4%.

Los cachos. En cuanto a la infidelidad, 70% de los hombres latinoamericanos declaró haber tenido relaciones sexuales con otra persona aunque sea una vez, contra 55% de las mujeres. Los hombres ecuatorianos y las mujeres colombianas reconocieron ser los más infieles. En Venezuela, 70,9% de los hombres ha sido o es infiel, mientras que en el caso de las mujeres 51,3% declaró haber tenido relaciones con otra persona distinta a su pareja.

Mañaneros y tradicionales. Aunque la mayoría de los brasileños, chilenos y venezolanos, dijo que prefiere tener relaciones en la noche o, muy convenientemente, a cualquier hora, destacan por ser tempraneros: les gusta tener sexo al despertarse y a media mañana. En el resto de la región, la noche es la preferida para el contacto íntimo, con 48%.

Si bien la posición sexual predilecta para los latinoamericanos es la «de rodillas: el hombre detrás de la mujer (24%), entre los entrevistados venezolanos la más mencionada fue la tradicional «misionero»: acostados, el hombre encima de la mujer (29%), seguida de otra, también acostados, pero la mujer encima del hombre (28%).

VPH de cuidado. La enfermedad de transmisión sexual más mencionada en la investigación es la candidiasis (37%). Le sigue el Virus del Papiloma Humano (35%). El porcentaje de venezolanos encuestados que declaró que padece VPH casi duplica el promedio regional: 62%. Le sigue la candidiasis (14,7%) y la gonorrea (13,6%). El VIH se ubicó en 2%, mientras que en la región es de 1,2%.

Si hay problemas, se habla poco. Sólo 21% de los participantes en la encuesta ha buscado ayuda profesional para alguna disfunción sexual. En Venezuela, 80,7% manifestó que nunca se ha acercado a un especialista para atender un problema relacionado con el acto sexual.

El estudio revela claramente, que hay menos pacatería al momento de aceptarse sexualmente, pero esto no implica más responsabilidad.

Ana Goite, de Tendencias Digitales, considera que el dato más preocupante del estudio, es el porcentaje de enfermedades de transmisión sexual y disfunciones asociadas a las relaciones íntimas (dolor, carencia de placer, eyaculación precoz, problemas de erección), que los entrevistados declararon padecer siempre o a veces, y peor aún, la proporción de personas que afirma no saber si las padece.

Adicionalmente, casi 80% no acude en búsqueda de ayuda profesional.

Añade Goite, que todavía hay una marcada diferencia entre lo que hombres y mujeres piensan, acerca de las relaciones sexuales y lo que realmente viven.

«Por ejemplo, el promedio ideal, es el doble del promedio real con el que declaran mantenerlas. Adicionalmente, esta brecha en las expectativas, no pareciera comunicarse siempre en la pareja, pues una alta proporción señala, que habla del tema, a veces. En el caso de las mujeres, incluso, esta falta de comunicación, por ejemplo, se concreta en la declaración de simulación de orgasmos».

http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/160399/Salud/Precoces,-tradicionales-y-satisfechos

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