Preferible una vela que andar sonámbulo

Carecer de datos estadísticos, en cuanto a lo que acontece tanto interna como externamente, impide decidir sobre bases racionales y adoptar las medidas preventivas y correctivas con el suficiente tiempo para evitar daños, en muchos casos irreparables, para la organización.

Las modernas estadísticas acompañadas de las poderosas herramientas informáticas, permiten a los directivos, asesores y personal, contar con la suficiente información para mejorar -a partir de élla- los procesos de la empresa, tomar mejores decisiones comerciales, mejorar la seguridad y hacer un uso mucho más productivo y provechoso de los recursos.

Peter Drucker, antes de morir en el 2005, se encargó de promulgar de manera permanente dos afirmaciones básicas. Primera, afirmaba que pocos factores son tan importantes para la actuación de la organización como la medición. Segunda, lamentaba el hecho de que la medición sea el área más débil de la gestión en muchas empresas.

Hoy día, prácticamente todos los autores de libros de gestión han lamentado que la medición sea crítica para el éxito y que la mayoría de los directores no tengan habilidades cuantitativas adecuadas.

En épocas pasadas, disponer de datos y luego analizarlos, resultaba una labor costosa y agotadora, pues ella se basaba en la labor manual de los empleados. No obstante, en estos tiempos modernos, se dispone de sistemas computarizados cada día más veloces y económicos, al tiempo que se tienen a la mano, programas más potentes y flexibles, por lo cual las empresas que utilicen dicho potencial, obtendrán una fuerte diferencia competitiva en relación a sus adversarios; pero más aún, podrán mejorar continuamente su desempeño en los diversos ratios, índices y mediciones que hacen a los procesos y actividades de la empresa.

Las empresas que no hagan uso de estas nuevas potencialidades y afronten debidamente estas nuevas exigencias, no sólo perderán capacidad competitiva, sino que quedarán desacopladas ante los continuos cambios del entorno, poniendo en serio riesgo su propia continuidad.

En otras épocas, con lentos procesos de cambios, los cuales resultaban casi imperceptibles en el tiempo, se podía administrar una empresa con pocos datos estadísticos. Hoy, en un mundo tan dinámico con profundos y veloces cambios en todos los órdenes, ya no es posible actuar con displicencia.

Hoy día, un empresario necesita conocer acerca de las perspectivas económicas, sociales y políticas: es decir, el entorno empresarial donde se desenvuelve; pero también requiere, predecir a tiempo, los niveles de demanda de sus productos, necesita reconocer de inmediato los cambios de tendencia; debe no solo saber en qué se gastó, sino cómo se gastó en el tiempo y en qué conceptos. De manera que, será el análisis de los datos estadísticos, lo que le proporcionará el sustento de sus decisiones.

Para negociar, para tomar decisiones, para corregir problemas de calidad, para aumentar la productividad, para fijar precios, para mejorar el mantenimiento y disponibilidad de las máquinas e instalaciones, para mejorar la concesión y cobranza de los créditos, se requiere contar con datos estadísticos. En concreto: Toda decisión, todo análisis, todo presupuesto, está prácticamente en el aire, si no se cuenta con datos estadísticos suficientes, fiables y a tiempo.

Sin estadísticas, una empresa carece de capacidad para reconocer qué actividades o productos le generan utilidades, y cuáles solo pérdidas.

No contar con datos e interpretarlos correctamente, es para los administradores, como un sonámbulo; contar con los datos les ilumina, les permite ver lo que está aconteciendo y, en consecuencia, tomar las medidas más apropiadas.

Las razones de la carencia de estas fortalezas en las organizaciones, responde en parte a una cuestión cultural de parte de los empresarios; pero en mayor medida, a la falta de preparación de los profesionales en materia estadística. Por tanto, es menester concientizar y formar a los directivos y empleados, acerca de la fundamental y trascendental importancia de la información estadística a la hora de planificar, dirigir y controlar la marcha de la empresa.

¿Qué hacer entonces? El primer paso será concientizar, luego capacitar y por último, implementar una cultura sólida al respecto.

Diagnosticar para saber qué datos necesita la organización, es un paso fundamental, pues a partir de allí, se diseñará o se seleccionará el software más apropiado a las actividades, procesos y requerimientos específicos de cada empresa.

A pesar de reconocer el valor que la intuición tiene en algunos casos, el tener respaldo de datos confiables, permitirá poder adoptar decisiones sobre una base más apropiada. Ya que pretender dirigir una empresa como hace cincuenta años, ya no es válido ni posible. Como dice el Dr. Mauricio Lefcovich, 2006, el empresario tiene en sus manos la decisión de mejorar la empresa, a través de una Gestión Moderna Basada en la Estadística (GMBE), o seguir conduciendo su empresa en la oscuridad.

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