Recomendaciones para resistir a la crisis económica

La industria alimenticia está alertando acerca de una disminución en el abastecimiento alimentario alegando carencia de atención para el sector productivo nacional. La industria automovilística no visualiza mejoras en relación al año anterior, cuando ocurrió una baja significativa en comparación con el 2007.

El sector de la construcción dependerá de las inversiones que realice en gran medida el sector oficial y si estos son bajos, las esperanzas no son buenas. La baja de los ingresos petroleros y la inflación pareciera ser lo que predominará en el presente año.

Si todo lo anterior fuese cierto, la temida crisis económica pareciera que estaría llamando a la puerta de los empresarios, trabajadores y consumidores como resultado de los efectos del estallido de las famosas hipotecas basura en USA, que ha contagiado a los demás continentes y a la disponibilidad para conceder créditos a nivel mundial.

A los empresarios venezolanos y al país en general les cuesta creer que sus expectativas se hayan venido a menos; ya que, en el segundo semestre de este año pasado, el Índice de Expectativas Económicas era positivo para la mayoría de los agentes económicos del país. No obstante, la economía está justa en una extraña fase en la que ¨huele a tempestad, pero el sonido de los truenos está por llegar¨.

Ahora bien, como en una reducción de la actividad económica no hay salvación total, la pregunta que cabe formularse es: ¿qué hacer para contrarrestar la tempestad?

Vendrán descensos en las ventas y pedidos, los márgenes caerán y existirán dificultades para obtener financiamiento. Por lo que, un empresario previsor y prudente pondrá en marcha una serie de iniciativas para minimizar el impacto de las nuevas condiciones sobre su cuenta de resultados.
De la revisión teórica y experiencias de situaciones críticas anteriores, hemos extraído 7 consejos prácticos para resistir a la crisis.

1. Analizar el entorno, tomar la precaución de analizar la información económica disponible y adecuar la estrategia de la empresa a esa información. Tal es el caso, de utilizar las herramientas de gestión para visualizar como van a evolucionar las ventas y el flujo de caja para adecuar su inversión, la contratación de personal o la demanda prevista. Una buena fórmula, es elaborar varios planes alternativos con escenarios distintos de modo de adecuar las decisiones de gastos e inversión conforme a cada situación.

2. No asumir más deuda es lo mejor que puede hacer una empresa ante la incertidumbre. Teniendo en cuenta que las ventas pueden llegar a bajar, no actuar en consecuencia podría llevar a una pequeña y mediana empresa a situaciones de falta de liquidez y hasta impagos.

3. Armarse de liquidez es una buena estrategia ante situaciones difíciles. Los problemas de falta de fondos para cumplir con los compromisos han hundido incluso a empresas con magnificas perspectivas de negocio. En otras palabras, es vital tener un margen de maniobra a nivel financiero, para lo cual resultaría interesante plantearse potenciales ampliaciones de capital e incluso revisar los riesgos de créditos con los clientes para evitar problemas de liquidez provocados por falta de pagos y; finalmente, una de las sugerencias más importantes, no esperar a tomar decisiones hasta el último momento.

4. Afinar con la banca es otra de las advertencias a darle prioridad, ya que en situaciones como la que hemos comentado se produce un endurecimiento de la disponibilidad de los bancos a soltar el dinero. Es decir, los bancos se tornan más selectivos que antes, lo que pudiese afectar más a las Pymes que a las grandes empresas.

5. Renegociar suministros, bien sean materias primas, mercancías o servicios para el funcionamiento de las empresas. Es el momento en el cual los empresarios deben mirar con una lupa todos los costos y los gastos. La caída de la actividad y el hecho de que muchos proveedores estén afectados hacia la baja también podría ¨facilitar¨ la renegociación de precios más bajos.

6. Adecuar sus estructuras de forma más flexible. Los momentos anteriores a la crisis presentan mayores oportunidades para flexibilizar la estructura. Una organización rígida, en producción, recursos humanos o relación con los clientes, según algunos especialistas, es el mejor pasaporte hacia la desaparición en los momentos de crisis.

7. Invertir en Marketing según la opinión generalizada es la formula, ya que en un mercado en descenso la única forma de mantener ventas y cuotas de mercado es mejorando el posicionamiento de la empresa, no retirándose o frenando sus iniciativas en base a la necesidad de reducir costos.

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